jueves, 1 de octubre de 2026

Mary Shelley gotico 3

 

Buenas noches. Póngase cómodo en su mesa de siempre, junto a la penumbra del piano. Mientras prepara su copa, vamos a continuar y cerrar la historia que empezamos hace dos noches y a adentrarnos en las páginas más íntimas y dolorosas de quien dio vida al monstruo moderno. Porque detrás del mito literario se esconde una existencia marcada por una tragedia implacable, una acumulación de pérdidas devastadoras que Mary Shelley transformó, nota a nota, en la materia prima de su propia obra.

Verán Mary Wollstonecraft Godwin nació en agosto de 1797, y su llegada al mundo ya estuvo sellada por la sombra de la muerte. Su madre, la pionera feminista y filósofa Mary Wollstonecraft, falleció apenas diez días después de dar a luz debido a unas fiebres contraidas tras el alumbramiento. Este vacío absoluto —crecer sin conocer a la madre que había defendido los derechos de las mujeres, y llevar siempre sobre los hombros el peso de su ilustre memoria— marcó el inicio de una sensibilidad profundamente melancólica. Su padre, el filósofo político William Godwin, aunque culto y avanzado para su tiempo, mantuvo con ella una relación distante, fría y emocionalmente compleja. No podía dejar de sentir que ella había sido la responsable de la muerte de su mujer.

Aunque La verdadera tormenta de su vida estalló cuando tenía dieciséis años. Conoció a Percy Shelley, un joven poeta brillante, radical, idealista y ya casado con otra mujer. El flechazo fue inmediato y absoluto. Desafiando las convenciones sociales más rígidas de la Inglaterra del momento , Mary y Percy huyeron juntos a Europa en el verano de 1814, acompañados por la hermanastra de Mary, Claire Clairmont. Aquella fuga supuso el ostracismo social inmediato. La familia Godwin les dio la espalda, la prensa conservadora los crucificó tachándolos de inmorales y escandalosos, y Mary se vio de golpe empujada a una vida adulta marcada por la precariedad económica, las deudas perpetuas de Percy y el repudio generalizado de la alta sociedad, cuando sólo contaba con 17 años

Esta entrada a la madured siendo una niña llevó a  Mary Shelley a vivir cosas que no le correspondia con su edad, al rechazo social, se le sumó el goteo incesante y cruel de la muerte, arrebatándole aquello que más amaba. El precio de la maternidad para ella se convirtió en un desgarro continuo. En 1815 dio a luz a su primera hija, una hija que tuvo con apenas 18 años, que murió apenas dos semanas después. El dolor fue tan intenso que Mary escribió en su diario sobre la visión constante de su bebé reviviendo gracias al calor de su propio cuerpo junto al fuego, un eco obsesivo que años más tarde latiría con fuerza en las páginas de Frankenstein.

Poco después llegó su segundo hijo, William, y en 1816 una niña, Clara. Sin embargo, la felicidad familiar duró un suspiro. En el otoño de 1818, la pequeña Clara enfermó gravemente de disentería durante un viaje por Italia y murió con apenas un año. El golpe fue devastador para Mary, sumiéndola en una depresión profunda y distanciándola dolorosamente de Percy, incapaces ambos de consolarse mutuamente.

Pero Por si todo esto fuera poco, en el verano de 1819, su adorado hijo William murió de malaria en Roma con solo tres años y medio. Mary quedó completamente rota. De los cuatro hijos que había parido hasta entonces, tres habían muerto en la infancia. En sus diarios y cartas de aquellos años, el dolor se describe no solo como tristeza, sino como una mutilación física, un aislamiento absoluto en un mundo hostil donde la muerte parecía reclamar sistemáticamente todo lo que ella intentaba crear o amar.

A este rosario de pérdidas se sumó, en 1822, el fin definitivo de su matrimonio cuando Percy Bysshe Shelley naufragó y murió ahogado en el golfo de Spezia, frente a las costas de Lerici, durante una tormenta repentina. A los veinticuatro años, Mary Shelley era viuda, había visto morir a tres de sus hijos y como unico  superviviente  su retoño varón Percy Florence, Madre viuda y extranjera en Italia, era normal que se sintiera profundamente sola

Cómo resultado Mary Shelley volcó toda esta acumulación de duelo, de abandono y de culpa en su literatura. De una manera tan visceral que su obra entera puede leerse como un mapa de sus propios traumas.

El tema central de Frankenstein no es la ciencia ficción por la ciencia ficción; es el abandono. El monstruo creado por Victor Frankenstein no es malvado por naturaleza; nace inocente, buscando afecto, comprensión y una mano amiga. Pero es rechazado por su propio creador, horrorizado ante su obra, y condenado al ostracismo por una sociedad incapaz de aceptar lo diferente. Ese abandono absoluto por parte de la figura paterna es el reflejo exacto del sentimiento de orfandad que acompañó a Mary desde su nacimiento —sin madre y con un padre distante— y de la culpa inconsciente que arrastraba por haber provocado la muerte de su progenitora al nacer. Así que podemos decir que el mostruo es ella, pero sin embargo Cada pérdida sufrida, sus hijos y su marido, represntaba como ninguno a lo que el destino tenia preparado al pobre victor Frankenstein, siendo a la vez uno y otro.

En sus novelas posteriores, como El último hombre —una obra maestra injustamente olvidada por culpa de el exito de su monstruo, narra la destrucción paulatina de la humanidad entera a causa de una epidemia global—, este reflejo autobiográfico se vuelve aún más desgarrador. En ese futuro postapocalíptico, el protagonista, Lionel Verney, va viendo morir uno a uno a todos sus amigos, a su esposa, a sus hijos, hasta quedar completamente solo sobre la faz de la Tierra. No es ciencia ficción especulativa: es el mapa emocional de una mujer que había enterrado a casi todos los seres que amaba antes de cumplir los treinta años, retratando su propia supervivencia como una condena.

Mary Shelley sobrevivió a sus tragedias escribiendo. Convirtió su biografía en una autopsia constante de la soledad, demostrando que los verdaderos monstruos no surgían de la magia medieval, sino de la incapacidad del ser humano para amar y hacerse responsable de aquello que crea.

Con el tiempo, la figura de la escritora se fue emborronando para dejar totalmente nitido el monstruo que ella creo, hoy Mary Shelley no es más que la creadora de Frankenstein ese mito pop que ilustra nuestras camiseta, nuestras neveras o nuestras estanterias con cara de Boris Karloff, Pero hoy desde este piano bar, hemos querido cambiar el foco, que descubras a la mujer que hay tras el libro y tambien quizá para que leas el Ultimo Hombre, otra joya de la literatura de una mujer que se merecía este espacio, y con esto ya termino, te dejo con tu copa, y tus pensamientos, yo sólo puedo decir, colorín colorado, la historia de una gran mujer, ha terminado 

El monstruo de franquentein Gotico Parte 2

 

Buenas noches. Tome asiento en su mesa habitual, la que mira hacia el rincón del piano. Mientras prepara su copa, permítame abrir este nuevo capítulo de nuestra noche literaria retomando el hilo de donde lo dejamos la última vez.

La literatura gótica, ¿Lo recuerda?, Claro, pero aún así dejeme que le refresque la memoria, el gótico, como bien recuerda, nació como una grieta en la fachada de la Ilustración, que exploró las ruinas fantasmagoriacas, el terror a la sobrenatural y los recovecos más oscuros de la psique humana.

Aquel genereno no podía desaparecer sin dejar un eco definitivo. Verán: el movimiento gótico experimentó una apoteosis, una transformación radical que cerró su ciclo clásico pero abrió las puertas a algo completamente nuevo. Hacia principios del siglo XIX, las convenciones del género —los castillos encantados, los fantasmas tradicionales y los villanos de opereta— empezaban a agotarse, exigiendo un revulsivo que conectara con las ansiedades reales de una humanidad que se adentraba a marchas forzadas en la era industrial.

Ese punto de inflexión, esa obra cumbre que supuso al mismo tiempo el final del gótico clásico y el nacimiento de una era distinta, vio la luz en el verano de 1816. Un verano sin verano, encapotado por las cenizas del volcán Tambora, que obligó a un grupo de jóvenes intelectuales reunidos en Villa Diodati, a orillas del lago Lemán, a pasar los días contando historias de terror fantasmagórico. Entre ellos se encontraba una joven de diecinueve años llamada Mary Shelley.

No nos detendremos hoy en su biografía, pues su figura merece un relato propio más adelante; baste saber que de aquella atmósfera tormentosa, de las largas conversaciones sobre el galvanismo, los experimentos con electricidad y la posibilidad de reanimar materia muerta, germinó la novela. Mary Shelley ideó la historia de un científico obsesionado con superar los límites de la naturaleza, capaz de ensamblar un cuerpo a partir de despojos de la muerte y devolverle el parpadeo de la vida.

O lo que es lo mismo, un médico ilustrado, quitando el único poder que diós tenía sobre el humano, la muerte, si ese hombre revivia a un muerto, enmendaba un designio divino... ¿Entienden el escandalo de aquella historia en aquel momento? 

pues bien En 1818 se publicó de forma anónima Frankenstein o el moderno Prometeo. Y el impacto literario fue inmediato y profundamente polarizado. En su momento, los sectores más conservadores de la crítica británica la recibieron con auténtico espanto y desprecio moral. Revistas de la época la tildaron de obra abominable, nauseabunda, impía y escandalosa, incapaces de digerir que una mujer joven hubiera escrito un relato tan visceral sobre la soberbia científica y el abandono filial. Para muchos, era poco más que un producto grotesco y degenerado del gusto romántico por lo macabro. Sin embargo, el público lector devoró los ejemplares. La novela conectó de manera instantánea con los miedos latentes de una sociedad que empezaba a ver cómo la ciencia y la industria transformaban el mundo de forma irreversible, arrancándole al hombre el control sobre su propio destino y enfrentándolo a creaciones que ya no podía dominar.

Pero no piensen en la obra como una novela impía, todo lo contrário, era profundamente debota, pero a su manera, la reveldía de la juventud de la escritora, no tenía limites. pero aún así. El doctor altivo, no fracasaba, si no que fue mucho peor, tuvo éxito y el destino le tenía preparado un castigo mil veces peor que si hubiera fracasado.

Una novela que si no lo has hacho todavía, tienes que leer. pero volvamos a nuestra historia. 

Con los años, la propia Mary Shelley volvió sobre su criatura. Es fundamental comprender que la obra que hoy conocemos no es exactamente la misma que se imprimió en 1818. En 1831, tras el fallecimiento de su esposo, el poeta Percy Bysshe Shelley, y de sus hijos, Mary preparó una edición revisada para la popular colección de novelas estándar de la editorial Colburn & Bentley. 

En esta versión de 1831, introdujo modificaciones estilísticas y, sobre todo, un prólogo autobiográfico célebre donde explicaba cómo había surgido la pesadilla en el lago Lemán. Pero el cambio más profundo fue de carácter filosófico y moral: suavizó algunos aspectos del libre albedrío original y dotó a los personajes de un fatalismo más marcado, sugiriendo de una manera más palpable que Victor Frankenstein estaba destinado inexorablemente a su tragedia por una fuerza superior o lo que es lo mismo, una maldición divina, 

Pero el verdadero alcance de Frankenstein trasciende con creces el éxito de su época o las revisiones de su autora. Lo que hizo Mary Shelley en aquel manuscrito fue fundar, de manera oficial, un territorio literario completamente nuevo: la ciencia ficción moderna.

Hasta entonces, los relatos fantásticos o los viajes imaginarios dependían de la magia, de mundos lejanos o de la intervención sobrenatural de los dioses. Shelley eliminó lo sobrenatural por completo. Sustituyó el conjuro del nigromante por el laboratorio del científico; cambió el espectro medieval y el fantasma de castillo por una criatura engendrada mediante la física, la química y la electricidad. El terror ya no venía del pasado feudal ni de la superstición religiosa.

Se adelantó como una vinsionaria al porvenir tecnológico, y nos advirtió de los peligros inherentes al progreso desbocado y de la soberbia humana frente a las leyes de la naturaleza.

Con este paso, la novela gótica tradicional se metamorfoseó. El monstruo de Frankenstein dejó atrás los pasadizos de piedra para instalarse en los laboratorios, en las ciudades industriales y en las conciencias de un mundo moderno que empezaba a comprender que sus mayores amenazas ya no vendían de los fantasmas del pasado, sino de los avances cientificos actuales.

Con aquella obra murió el gótico clasico y comenzó el romanticismo, pero lo más importante, aquella reflexión dejó para el mundo actual, la cienca ficción clásica, esa que nos habla de adelantos futuros que acertadamente iban a llegar, Shelley es más que una simple escritora, es el totem del avance literario y creadora de un género, una mujer de una vida marcada por la perdida, la soledad y la desolación una vida que os tenemos reservada para el cierre de este ciclo del gótico, la vida de Mary Shelley, vamos a mover el foco, vamos a desenfocar la lente que deja nítido a su personaje, para que ahora la protagonista sea ella. su vida, la vida de un genio torturado, pero eso será la proxima vez que venga al bar así que colorín colorado, esta historia de una novela de terror, ha terminado 

LA LITERATURA GOTICA PARTE 1

 

Buenas ¿Otra vez por aquí? le aseguro que no se va a arrepentir si se queda, por favor. Déjeme que le acompañe a esta mesa junto a la barra; desde aquí se escucha el piano a la perfección, las notas flotan suavemente entre la penumbra y el calor de esta maravillosa sala, Tome asiento.

Mientras el pianista acaricia las teclas con esa melodía le tengo que advertir que voy a necesitar de su paciencia, hoy le contaré una historia que no va a terminar y será necesario que se pase de nuevo por aquí. ¿Cuantas veces, pregunta?.

Bueno, ni más ni menos que tres, pero le aseguro que le trataremos tan bien que querra volver. 

Ya que hoy hablemos de literatura gótica. Del miedo exquisito. De castillos ruinosos, pasadizos ocultos, sombras que cobran vida y almas atormentadas que deambulan por pasillos interminables buscando una verdad enterrada.

Tiene ganas de que empiece ¿Verdad?, pues no le hago esperar más, pero antes, tenemos que hablar el por que de ese naciemiento artístico y literario, comentar cómo más que un entretenimiento que es lo que puede parecer ahora, realmente era una denuncia filosófica contestataria.

Y para ello, tenemos que viajar un poco más atrás. Tenemos que mirar hacia el alba de la Ilustración.

Durante la Edad Media, el saber no era de todos. Estaba celosamente custodiado tras los muros gruesos y silenciosos de los monasterios y los conventos. Libros encadenados a los pupitres de las abadías, manuscritos copiados a mano por monjes copistas a la luz de las velas, bibliotecas inaccesibles donde el conocimiento reposaba como una reliquia sagrada, protegida del mundo exterior.

¿Por qué? Porque el saber era poder, sí. El problema vino cuando la religión se convirtió en un elemento problemático, cuando los Jesuitas se enfrentaron a los dominicos, los protestantes contra los catolicos y un largo etcetera que llevó a los estados a ver en la religión más un problema que una solucion y decidieron quitarle el mayor poder que tenían, la educación, en muchos paises europeos como Alemania, Francia o Reino unido esto llegó hasta las últimas consecuencias en uno de los movimientos más importantes de la historia de la humanidad, La ilustración, la ilustración era llevar el conocimiento de una forma laica al pueblo, potenciando las ciencias naturales, ya la creación no era un misterio divino, si no la conjunción de elementos quimicos, físicos y una pizca de azar matemático, la muerte dejaba de ser un misterio y se le daba una razón médica, infeciones, accidentes o envejecimiento del cuerpo. O lo que es lo mismo, con la ilustración, se quitó el poder a Dios sobre el ser humano, la divinidad no intervenía en ninguno de los aspectos de nuestra vida y con la ilustración llegó la razón médica y filosófica y se dejó a un lado la divinidad.

Pero no hay movimiento cultural sin contracultura y ahora es cuando entra el Gotico, si hoy hablamos de cultura gótica, seguro que nos viene a la cabeza un adolescente muy palido con las uñas y la ropa negra, pero a medidados del siglo XVIII, la cultura Gótica era un movimiento contestatario, se oponian a la ilustración más radical, esa que explicaba todo con razones fisicas, biologicas o cientificas y así nace la primera novela de este género o por lo menos la que es considerada como tal, El castillo de Otranto del escritor y politico Horace Wallpool, en esa y en el resto de las novelas, esculturas y pinturas, se daba una visión del mundo muy diferente del que tenían los ilustrados, ya que muchos ciudadanos, pensaban que había cosas que la razón humana no llegaba a entender por que eran elementos sobrenaturales. de ahí una premisa que se repetía con bastante asiduidad, un hombre o mujer, incredulo o lo que es lo mismo racional como los ilustrados, se daban de bruces con un castillo embrujado o con una maldición del más alla que sólo un sacerdote y la fé, eran capaces de resolver el entuerto. A veces el personaje ilustrado sobrevivia al embite con las fuerzas malignas del más allá y quedaba siendo un creyente más, en las otras, lamentablemente moría, dandose cuenta en el último momento lo equivocado que estaba.

Esa premisa, tan antigua como es el género, sigue siendo viable hoy en día y podemos observar en películas de terror gótico actuales, esa misma premisa.

Al final, las grandes obras del género acabaron empatando con la ilustración y aprovechandose de que más gente accediera a la educación, el propio género se disparó y pasó de paises a paises, sobretodo en aquellos que la educación fue sacado de los conventos y la ilustración fue mas estricta.

Hubo otros paises como España en el que eso no ocurrió, la curia seguia teniendo el conocimiento en su poder, apenas la ilustración llegó y sin una posición fuerte de esta, no era necesario contestarla con una contracultura, siendo el gótico español apenas inexistente y la única forma en que llegó fue con traducciónes de autores, Franceses, Alemanes o británicos. cierto es que en el romanticismo si que se creó algo parecido a la novela gótica, pero era más cercano a mitos y cuentos populares de terror, eso que hoy llamamos folk horror... pero nada que se le parezca a aquel movimiento contracultural de la literatura, pintura y escultura gótica de Alemania, Francia y Reino Unido.

Y con esto vamos a terminar, se que ha sido breve, pero creo que tienes tiempo para pensar en el concepto filosofico que tenía el movimiento gótico alla por el siglo XVIII. Y si hoy hemos hablado del principio de ese movimiento, la proxima vez que vengan, hablaremos de su final, de una obra icónica y maravillosa, de uno de mis libros de cabecera de mi juventud. pero hasta que llegue ese momento, disfruta de tu velada, tomate tu bebida agusto y colorín colorado, la historia del movimiento gotico ha terminado 

 

lunes, 28 de septiembre de 2026

Hay una guerra en tu armario y no lo sabes.

 

Qué bueno verte por aquí. Ven, te guardo justo esa mesa al fondo, la que está al lado del piano de cola, donde la luz apenas molesta. 

 acomódate en ese sillón de terciopelo oscuro, que la noche es larga y aquí adentro el tiempo parece que se detiene un poco. Pide lo que te apetezca para empezar, tal vez un trago suave o algo mas fuerte y deja que el pianista empiece a acariciar las teclas con esas notas bajas de jazz. 

Mientras te sirven y te acomodas, déjame que te cuente algo, una historia que me vino a la cabeza el otro día mirando el lomo de un viejo libro y que no me he podido quitar de la cabeza, porque a veces los grandes relatos de la historia humana no ocurren en los salones de los parlamentos ni en los campos de batalla imperiales, sino en los sitios más insospechados, como un valle tranquilo surcado por un río donde el agua corre fría y constante.

Imagínate por un momento un pueblo, un lugar apartado, de esos donde todo el mundo se conocen desde que nacen y el aire huele a humedad matutina y a tierra trabajada; un pueblo que, de repente, se ve completamente dividido, rajado por la mitad no por una cuestión de ideologías políticas o de fronteras invisibles, sino por la sombra alargada de dos industrias colosales que respiran al mismo ritmo y que compiten por el mismo aire. Pero no pienses en una rivalidad ordinaria, de esas que se quedan en la puerta de la fábrica o en la barra del bar a la hora del vermut; hablamos de una fractura tan profunda, tan visceral y obstinada que los propios habitantes, los vecinos de toda la vida, los muchachos y las muchachas que crecieron corriendo juntos por las mismas calles empedradas, tenían prohibido, de manera casi tácita pero implacable, casarse con alguien de una familia que trabajara para la otra empresa. Era como si pertenecer a un bando o al otro determinara tu sangre, tu lealtad y hasta la forma en la que mirabas a los ojos a la gente al doblar la esquina.

Y si te dijera que a este lado de la barra, mientras te tomas esa copa, te confieso que en realidad conoces perfectamente a esas dos empresas, que no te estoy hablando de un confín lejano y exótico, sino de algo que te acompaña todos los días de tu vida con absoluta naturalidad? Si te comentara que, si abres ahora mismo las puertas de tu armario en casa, lo más probable es que encuentres artículos, no de una de ellas, sino de las dos, conviviendo en el mismo estante como si nada ocurriera entre ellas? Porque esas dos empresas que partieron un pueblo en dos mitades irreconciliables son, nada más y nada menos, que Adidas y Puma, dos gigantes globales que hoy visten al mundo entero pero que nacieron de las entrañas de una misma tierra y de una misma sangre.

Todo comenzó mucho antes de que el mundo vistiera sus marcas, en una pequeña localidad alemana llamada Herzogenaurach, atravesada por el río Aurach, donde dos hermanos, Adolf y Rudolf Dassler, decidieron poner en marcha un modesto taller de calzado en el lavadero de su madre a principios de los años veinte. Eran dos caracteres completamente opuestos: Adi, el artesano callado, perfeccionista, el genio silencioso que pasaba horas diseñando la zapatilla perfecta para que el pie del deportista volara sobre la pista; y Rudi, el extrovertido, el hombre de negocios implacable, el vendedor nato con una labia capaz de convencer al mismísimo diablo de que necesitaba un par de botas con clavos. Juntos formaron un tándem imparable que sobrevivió a crisis, a tiempos oscuros y a la escasez de entreguerras, vistiendo incluso a atletas legendarios que ganaron medallas de oro bajo la atenta mirada de los jerarcas de la época. Pero esa tensión creativa, esa chispa constante entre dos personalidades tan fuertes, empezó a acumular fricciones subterráneas, malentendidos familiares, rencores acumulados durante los bombardeos y, sobre todo, una convivencia asfixiante bajo el mismo techo empresarial que terminó por estallar en mil pedazos tras la Segunda Guerra Mundial, provocando una separación tan drástica y definitiva que los hermanos rompieron toda relación para siempre, dividiendo el negocio, los trabajadores y hasta el alma de la localidad en dos facciones enemigas.

A partir de aquel momento, la competencia directa dentro del pueblo se convirtió en un surrealismo cotidiano que hoy nos cuesta creer; las circunstancias en esa comarca eran tan especiales y singulares que rayaban en lo absurdo. El pueblo entero se convirtió en un tablero de ajedrez donde las lealtades se medían por los pies: los panaderos, los carniceros, los camareros de los bares e incluso los curas de las parroquias sabían perfectamente de qué bando era cada ciudadano según el calzado que llevaba puesto al entrar por la puerta. Si ibas a la carnicería de los partidarios de Adi, ni se te ocurría aparecer con unos zapatos salidos de la fábrica de Rudi, porque el trato cambiaba de inmediato y las miradas se volvían de hielo. Había dos clubes de fútbol, dos panaderías de referencia, y las familias evitaban cruzarse por la acera de enfrente como si pisar territorio enemigo fuera una traición imperdonable, convirtiendo la vida diaria en un pulso silencioso donde la tensión se podía cortar con un cuchillo mientras las máquinas de ambas fábricas zumbaban día y noche a un lado y al otro del río Aurach.

Con los años, sin embargo, aquella guerra fratricida de trincheras locales trascendió las fronteras del pequeño valle bávaro para convertirse en una expansión imparable que conquistó los estadios, las pistas de atletismo y las calles de todo el planeta. Ambas marcas crecieron de manera exponencial, espoleadas precisamente por el odio mutuo y por la necesidad obsesiva de superar al hermano en cada innovación, en cada contrato publicitario y en cada gran evento deportivo internacional, hasta consolidarse hoy en día como auténticos referentes indiscutibles de la industria deportiva mundial. Lo que empezó como una pelea de taller en un pueblo perdido se convirtió en el motor que revolucionó el marketing deportivo moderno, la tecnología del calzado y la forma en que entendemos la moda y el rendimiento físico, demostrando que a veces la ambición más feroz nace del deseo más íntimo de demostrarle a alguien cercano que uno es capaz de llegar más lejos que el otro.

Y así, mientras disfrutas de este trago y de este compás de jazz que nos envuelve en la penumbra, te invito a pensar en ello: al final, cuando llegues a casa, abras tu armario y mires las zapatillas con las que sales a correr o la sudadera con la que te proteges del frío, recuerda cómo nacieron esas prendas y como sin sablerlo tienes en tu armario una guerra encarnizada, íntima y profunda entre dos marcas, dos hermanos y dos faciones en un mismo pueblo.

Si te preguntas como están las cosas ahora mismo, pues te puedes imaginar, la fabricación en asia ha hecho que ahora la mano de obra ya no esté en ese valle y auqnue cada vecino sigue teniendo su preferencia y por que no decirlo sus rivalidades, ya no es como antes, de hecho en el 2009 se jugó el partido de futbol de la reconciliación entre trabajadores de Adidas y Puma, por que las oficinas centrales siguen allí una frente a la otra, compitiendo por llegar más lejos que su rival.

Y bueno, ya ha llegado tu bebida y voy a dejar que la saborees con el recuerdo de esta historia que espero te haya sido interesante y colorin colorado la guerra de las zapatillas ha terminado 

El bufón de la corte 1955

 Dejenme que les cuente un cuento, uno de un Rey impostor, de un heredero proscrito, de un noble que quiere traicionar al rey traidor y quedarse con la corona, de un guerrero del bosque llamado el zorro negro que lucha por reponer al autentico rey, pero no es este, es este. El es un pobre hombre que sólo sabe cantar y bailar y cómo carece de los dotes de un guerrero es la niñera del rey, la que es capitan de la guardia es ella que además está enamorada de nuestro hombre sin valor pero con mucha gracia.

Esta es una historia de un plan para entrar al interior del castillo y terminar con el traidor, bueno con el traidor y los traidores, por ello la capitana aprobecha la llegada de un bufón para que el hombre sin valor se haga pasar por él, pero el bufon que llega de italia a entretener al rey no es un cómico si no un asesino contratado por el noble traidor, así que nuestro amigo entra sin entender nada pero enamorando a la princesa y siendo usado por una bruja, los nobles, el zorro negro, la capitana y por supuesto por cualquiera que pasara por allí.

Esta es la historia de una de las comedias clásicas más entretenidas, así que bienvenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de CINEFILIA con todos ustedes El bufón de la corte film dirigido por Melvin Frank y Norman Panama en 1955

Veréis a comienzos de la década de 1950, el tándem de directores, era una de las fuerzas cómicas más confiables de Hollywood. Habían triunfado escribiendo para Bob Hope y Danny Kaye. Un gran abuelo o un gramo de locura son un buen ejemplo de ello.

 Los directores que tambien eran guionistas e inspirados por el enorme éxito de las películas de aventuras de la época —especialmente las de Burt Lancaster (El temible burlón) y Stewart Granger—, decidieron que su siguiente proyecto con Danny Kaye sería una superproducción paródica de las películas de capa y espada. Querían hacer la comedia definitiva sobre la Edad Media, el honor y los torneos medievales, combinando el humor verbal judío-neoyorquino de Kaye con la grandiosidad técnica de los estudios y mezclarlo con la leyenda de Ronin Hood. Y se lo presentaron a su actor fetiche Kaye, que quedó encantado con el proyecto entrando de lleno con su productora Dena 

Con producción de Kaye que ya era toda una estrella de hollywood y de su esposa Silvia Fine crearon un proyecto para la Paramount que resultó ser una de las comedias más caras de la época, una superproducción cómica de 4 millones de dólares, presupuestos sólo usados hasta entonces para producciones épicas. con tal presupuesto usaron para dar mayor magestuosidad visual el moderno sistema del momento Vistavisión que otorgaba un formato panorámico que llenaba toda la pantalla.

La producción se rodó en los estudios de Paramount en Hollywood entre la primavera y el verano de 1955. Aunque el rodaje se hizo en grandes interiores de atrezo para controlar cualquier inconveniente, fue un autentico calvario de lesiones e imprevistos. Danny Kaye, que era un perfeccionista obsesivo y un atleta frustrado, insistió en hacer la gran mayoría de sus propias escenas de acción y esgrima y sufrió un grave accidente ecuestre al caerse de un caballo, lo que obligó a paralizar la producción durante semanas mientras se recuperaba de una lesión en la espalda. Además, el calor sofocante de los focos bajo los pesados trajes de época y armaduras provocó constantes desfallecimientos entre los extras. No siendo precisamente una producción facil de llevar, pero todos esos inconvenientes no se ven reflejados en la pantalla, donde todo, aseguro que todo, es simplemente espectacular.

Para dar empaque al film, plagaron de rostros míticos del momento, tanto veteranos como estrellas incipientes que estaban llamando fuerte en la puerta de la industria, cómo era la bellisima angela Lagsburi que hacía de princesa o de Basil Ratbone, uno de los mejores Sherlock Holmes del cine.

En este caso, el film jugaba a un doble juego, verán Ratbone había sido anteriormente el villano en varias producciónes de época siendo a la vez uno de esos rostros inconfundibles en el género y por otro lado una continuación de su personaje interpretado en la verisión de Robin Hood de Elron Flin.

Para contar una historia de aventuras que era a la vez una comedia, Panama y Frank trabajaron más de un año en el guion, y la película estaba concebida como un auténtico escaparate para las habilidades de Kaye: interpretación, canto, baile, acrobacia, cambios de voz y, sobre todo, esa velocidad verbal tan característica del actor. Pero sin abandonar al resto de personajes, dandolos entidad propia y creando una de las mejores comedias de los 50.

Todo estaba perfectamente adaptado, desde el atrezo, los escenarios, exteriores con Matepainting y cómo no puede ser de otra forma, con vestuario increible que destacaba el celuloide en color y aquí hay una anecdota que ha pasado a los anales de la historia del cine veran.

El vestuario corrió a cargo de la legendaria Edith Head. Kaye detestaba las pruebas de vestuario porque podían durar horas, Kaye que recordar era tambien productor, tenía una preocupación muy concreta: la armadura. Kaye necesitaba moverse, bailar y hacer sus habituales números físicos, así que una armadura metálica convencional habría sido un desastre.

La solución de Head fue fabricar la apariencia de cota de malla y armadura utilizando aluminio ligero, mucho más adecuado para que Kaye pudiera moverse. Pero infinitamente más caro. Con lo que no sólo debía hacer sus piruetas con él, si no que debía de ser cuidado por que se abollaba, así que en la escena del casco, podemos ver en el pecho, las marcas de anteriores tomas en la armadura del protagonista.

Las canciones que son parte fundamental de la trama, estaban bajo la supervision de la mujer de Kaye, Silvia Fine, una mujer inteligentisima que supo incorporar conceptos a las letras que destacaron las escenas de humor de su marido.

Por tanto, El bufón de la corte representa bastante bien el modelo profesional que Kaye había construido: él delante de la cámara, Fine como colaboradora musical y Dena Enterprises controlando la producción junto a Panama y Frank.

El día de su estreno, esta película de un coste desproporcionado para el género de comedía se la jugaba, 4 millones de dólares era un presupuesto altisimo incluso para Kaye, pero el film ganó la friolera de 12 millones de dólares en taquilla, convirtiendo aquel gasto en una comedia, en un negocio tanto para la productora de Fine y Kaye cómo para la Paramount.

No nos debe extrañar la nominación que aquel año tuvo en los globos de oro.

A pesar de que la película tiene más de 75 años, su comedia es descomunal, la trama bien hilada por una de las parejas especialistas en el cine, nos han reglado momentos unicos, como el momento de en que copa está el veneno o el caballero hipnotizado y la interpretación de su actor.

quizá sorprenda comprobar hasta qué punto Kaye podía convertir su propio cuerpo en un instrumento cómico. Puede pasar de un gesto minúsculo a una explosión de energía en cuestión de segundos.

Y hay algo importante: no hace falta que el espectador actual tenga nostalgia por el cine clásico para disfrutar de esta película, no en vano se ha convertido en todo un clásico de la comedia de todos los tiempos.

Así que con este sincero consejo de cine para todo el mundo, me voy a marchar hasta la semana que viene con el cierre de este ciclo que le estamos dedicando a Dany Kaye.

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sábado, 26 de septiembre de 2026

El libro ilegal de la música

 Hola, que gusto verles por aquí en este vuestro jazz bar favorito, pues creo que hoy tienen que esperar a que quede una mesa libre, pero mientras, dejenmé que les amenice la espera con una historia muy, pero que muy musical.

Vamos hablar de un libro ilegal, un libro tan importante que podríamos decir que es la biblia del jazz 

¿Pero como un libro prohibido se pudo transformar en el estandar de generaciones de músicos?.

Para ello, tenemos que hablar del principio de éste género y para ello viajemos a principios del siglo XX, a los callejones húmedos y calurosos de Nueva Orleans. En los burdeles, en los clubes clandestinos, en las esquinas donde viajantes de paso se paraban a tomar una copa o buscar compañía, se amenizaba la velada con cualquier tipo de música, siempre que esta fuera alegre que fomentara que el visitante se rasgara el bolsillo

Valía cualquier persona que supiera tocar un instrumentos, desde exmilitares que sabían tocar marchas, musicos de iglesia con sus espirituales y cómo no puede ser de otra forma los músicos callejeros que tocaban blues, cualquiera valía debido a la gran oferta y poca demanda, pronto la mezcla de todos los estilos, de musicos que se reunian en ese momento a tocar sin ensayos anteriores empezaron a dar forma a una musica que se olía, el perfume de Jazmin de las prostitutas que convivian con ellos en los bares dejó para siempre su legado, musica con olor a Jamin, musica Jazz.

así que de una musica nacida en los margenes de la ley es nomal que este naciemiento de este libro naciera de la misma forma.

Ahora, adelantemos el reloj unas cuantas décadas. Viajemos a finales de los años sesenta, cuando el Jazz estaba en su apogeo y se estudiaba en las facultades más prestigiosas de música, vayamos directo a los pasillos del prestigioso Berklee College of Music en Boston.

Por fuera, aquello era una respetable academia de música. Pero por dentro, se cocinaba otra cosa. Los alumnos estudiaban armonía durante el día, pero al caer el sol, corrían a tocar a los clubes nocturnos de la ciudad. El problema era que el repertorio del jazz crecía a un ritmo vertiginoso, y tocar de memoria en las sesiones de improvisación era una ruleta rusa.

 Los músicos de la zona que eran sólo estudiantes de Bercley recurrían al llamado Fake Book.

El fake book no eran más que apuntes de música, recopilaciones de partituras donde solo venía la melodía principal y los cifrados de los acordes. Que durante años se había recopilado y pasado mano a mano de estudiante veterano a estudiante joven

Pero el sistema fallaba, era un desastre absoluto. Primero por que no sólo había un único libro, si no que había ido creciendo versiones paralelas, con ordenes y repertiorios difenrentes, algunos con más errores que otros y siempre con los mismos standares de los años 30 que ya conocian en los bares de memoria.

Ahora, para los que no sepáis que es un standar de jazz un brebe parentesis, verás hay melodias que nacen de la composición de un musico de Jazz, o lo que es lo mismo, nace siendo Jazz, esos temas se les dice Jazz tone, pero hay otros que son rescatados de la musica popular, temas de musicales de brodway, baladas de crooner, hasta villancicos que alguien en algun momento lo transforma en musica Jazz, a esa fusion de un tema de musica estandar que se transforma en Jazz se le llama, standard de jazz.

Pues bien, como decíamos aquel libro tenia standares clasicos de musica popular de las decadas de los 30 y en ese momento, más por necesidad que por otro motico, los jóvenes estudiantes tomaron todas las versiones de aquel Fake Book y las pusieron en orden, arreglaron errores e incorporaron los nuevos temas del momento, lo que querían tocar ello, dejaron de tener 30 versiónes para tener un unico libro, donde había un orden, cualquiera podría ir a la pagina 30 y tocar en una jump sesion sin perderse y a ese libro le llamaron Real Boock.

Lo que empezó como un repertorio musical en los sótanos de Berklee, destinado únicamente a sobrevivir a los conciertos de medianoche, terminó provocando un terremoto inesperado en el mundo de la música.

Aquellas fotocopias grapadas con torpeza, de páginas amarillentas y caligrafía artesanal, empezaron a volar. Cruzaron las puertas de los clubes de Boston, saltaron a Nueva York, volaron hacia la costa oeste y terminaron colándose sigilosamente en cada conservatorio y escuela de música del planeta.

El Real Book dejó de ser un simple salvavidas para músicos noctámbulos de boston y se convirtió, por la puerta de atrás, en la auténtica biblia del jazz moderno. 

Durante décadas, ninguna escuela de prestigio lo admitía en sus programas oficiales, el motivo era claro, aquellas fotocopias se saltaban el derecho de autor de todos los músicos, era un libro ilegal en todos los sentidos, podriamos decir que era un libro pirata, plagado de derechos de autor ignorados, pero tambien de errores de transcripción, donde durante décadas había temas musicales que se tocaban mal, por que así venia en el Real Book.

Pero aunque la escuela no lo admitía, el potencial didactico del material hacía que los profesores bajo mano, mandaran ejercicios de REAL BOOK sabiendo que todos sus alumnos tenían una copia, incluso hablaban de la pagina donde aparecía el ejercicio en cuestión, así que, aquel libro prohibido era el más usado del mundo, vivero del que manaba todo el conocimiento. 

Bajo las luces de las aulas o en la penumbra de los camerinos, no importaba si eras un estudiante de primer año o ya un veterano: todo jazzista que se preciara de serlo caminaba con una copia de ese libro bajo el brazo. Era el pasaporte indiscutible para formar parte de auqella tribu recien nacida.

Si no tenías tu Real Book, simplemente no hablabas el idioma, estabas fuera. Aquella anarquía de papel y fotocopiadora unificó el repertorio global del jazz tanto moderno como antiguo, enseñando a generaciones enteras qué tocar, cómo tocarlo y, sobre todo, cómo mantener viva la llama de la improvisación cuando la noche ya avanzaba sin control.

Pero en ese momento de maximo apogeo de aquella autentica biblia prohibida del jazz, comenzaron a alzarse voces muy duras en contra del Real Book, y no solo de los puristas de la academia. Muchos jazzistas de primer nivel —autores e instrumentalistas consagrados— pusieron el grito en el cielo.

Por un lado, estaban los que señalaban las imperfecciones, que tenía varias y muy graves plagadas de transcripciones descuidadas, acordes equivocados y melodías cortadas que deformaban la intención original del compositor. Pero seamos completamente sinceros: el verdadero motor de la ira no era la música, si no la discriminación que sufrian los compositores o lo que es lo mismo, la vulneración sistemática de los derechos de autor. Aquel libro sagrado era, en realidad, un gigantesco plagio a escala global. El libro que se pasaba de alumno en alumno, ahora era un lucrativo negocio vendiendo copias ilegales a nivel mundial recopilaciones de temas ajenos sin que los compositores originales vieran ni un solo centavo de dólar por su trabajo.

Autores de la talla de Cole Porter, Chick Corea, Ornette coleman, Pat Metheny o Steve Shallow fueron algino de ellos y así libro que unía a la comunidad era, al mismo tiempo, el mayor recopilatorio pirata de la historia.

Pero llegó un momento, bastante reciente en la historia, más de 30 años despues del naciemiento del Real Book  en el año 2004 y de la mano de la prestigiosa editorial Hal Leonard. Decidió porner solución al problema con la famosa Sexta Edición del Real Book. 

La Editorial movió cielo y tierra para contactar con los autores o sus herederos, no sólo pago los derechos de autor si no que pidió correcciones sobre los temas. 

Por primera vez en su historia, el libro dejó las sombras y la clandestinidad para convertirse en un producto totalmente oficial y legítimo. 

Las erratas históricas que los estudiantes habían tocado durante décadas fueron corregidas minuciosamente, las partituras se imprimieron con una tipografía limpia, aunque dejaron ese aspecto de copiado a mano, incluso siguieron encuadernandola en canutillo, un detalle a aquella antología fotocopiada que fue el REAL BOOK.

Y así fue como aquel libro clandestino, como aquella biblia prohivida del jazz por fin vio la luz y hoy en día se puede conseguir de manera legal y fácil, sin meterte en tugurios oscuros para conseguir una copia.

Por cierto ya veo que tienen su mesa puesta, os dejo aquí pero ya saben que colorin colorado esta historia de un viejo libro prohibido de jazz ha terminado 

 

 

 

 

 

viernes, 25 de septiembre de 2026

UN HOMBRE FENÓMENO 1945

 

Verán, Hay un tipo de comedia que parte de una idea tan sencilla como irresistible: poner a una persona en el lugar equivocado… y esperar a ver qué ocurre.

Son películas en las que las identidades se confunden, las apariencias engañan y, de repente, alguien se encuentra viviendo una vida que no le corresponde. Un hombre corriente puede acabar perseguido por una trama de espías sin comerlo ni beberlo como Con la muerte en los talones o alguien puede ser confundido con quien no es como pasaba en Con faldas y a lo loco.

Verán, son películas que por un pequeño accidente o una minima  mentira ,  termina creciendo hasta convertirse en una auténtica bola de nieve y todo gracias a esa herramienta literaria como es , el equívoco.

Porque cuando una persona está fuera de lugar, todo a su alrededor empieza a funcionar de una manera diferente. Las relaciones cambian, los personajes que la rodean reaccionan ante una identidad que creen conocer y, muchas veces, también aparece el romance. Porque pocas cosas funcionan mejor en una comedia que dos personas que se encuentran, se atraen… pero no saben exactamente con quién están tratando.

Es un mecanismo que el cine clásico de Hollywood explotó hasta las últimas consecuencias. Historias de impostores involuntarios, de dobles, de personajes que se hacen pasar por alguien que no son y de vidas que se cruzan por una casualidad aparentemente insignificante.

Y lo interesante es que, aunque estas películas están construidas alrededor del disparate, casi siempre existe debajo una historia muy humana. Personajes que quieren escapar de su rutina, personas que buscan una oportunidad, alguien que necesita ser reconocido o cómo es el caso de este film, en busca de una justicia aunque venga de forma sobrenatural

Y si hay un actor que parece hecho para este tipo de situaciones, ese es Danny Kaye.

Kaye tenía algo muy especial. Verán,  su rostro, su manera de hablar, su extraordinaria capacidad para cambiar de registro y, sobre todo, ese ritmo casi musical que tenía para la comedia, hacían que un simple malentendido pudiera convertirse en una auténtica catástrofe.

Era un actor capaz de interpretar al hombre más inocente del mundo y, unos segundos después, transformarlo en un autentico vividor y encima, resultar creible.

Con él, en este tipo de películas todo puede suceder: persecuciones, mentiras, situaciones absurdas, canciones, romances…. O lo que es lo mismo, películas que no te dan un respiro y seguro que alguna carcajada.

Para nuestra primera película del ciclo, vamos a empezar despacio, no es una de las grandes películas de Danny Kaye, pero muestra como pocas, esa maravillosa ingenuidad de su personaje. Por que si.

Bienvenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de cinefilia, con todos vosotros UN HOMBRE FENÓMENO de 1945 dirigido por Bruce Humberston.

Verán, quiero ponerles en antecedentes, Samuel Goldwind el descubridor de Keye, fue el creador de Goldwind Pictures y que fue despedido por sus enfrentamientos con sus socios en una empresa que terminaría siendo la Metro Golwind Mayer pero sin él, así que se involucró en en la United Artist pero tambien por problemas, debía de de ser un hombre difícil, tambien abandonó y montó su productora Samuel Goldwing Company y contaba para la distribución de sus películas con la RKO, así que Keyes estaba bajo contrato de Goldwing.  Así que olvidensé de grandes presupuestos, casi toda la película son decorados interiores y efectos simples de superposición de imágenes, el director era un hombre de oficio pero no un referente. Dirigó varias películas de Tarzan pero no las de Weismuller si no las de Gordon Scott, trabaja en films con victor mature y en vez de encargarse de policiales de Philip Marlow lo hacía con Charlie Chan. Así que si esta obra iba a funcionar por algo, era por el maravilloso ritmo cómico de Danny Kaye y a fé que lo consigue, creo que en la película podemos contar con los dedos de una mano los planos que no sale él en pantalla.

Kaye, hace un trabajo sobervió desdoblandose en dos personajes que son hermanos gemelos y creo que para seguir reseñando el film te tengo que decir antes de que va.

Pero permitéme un parentesis para pedirte tres cosas, suscribeté si te gusta el canal y dale like al vídeo y Hype si estás a tiempo si te está gustando este ciclo. Veís he sido breve.

Pues vamos a ello

La historia comienza con dos hermanos gemelos que aunque se parecen físicamente, llevan vidas completamente diferentes.

Uno de ellos es un hombre culto, tranquilo y dedicado a los libros: un bibliotecario que lleva una existencia bastante alejada de cualquier tipo de aventura.

El otro, en cambio, es todo lo contrario. Es un hombre de mundo, simpático, desenvuelto y acostumbrado a moverse en ambientes nocturnos. Su vida está relacionada con un local llamado El Pelícano, donde trabaja y donde, como pronto vamos a descubrir, se ha metido en algunos problemas.

Ha sido testigo del asesinato de una persona a manos del ganster local, al colaborar con la policía lo que ha hecho el hermano vividor es ponerse una diana en el pecho, diana fatal ya que es asesinado y tirado al río. 

Mientras que su hermano mantiene una vida ordenada y culta, algo parece que va mal, justo cuando las cosas le empiezan a ir bien, ya que la bella encargada de la biblioteca ha puesto sus ojos en él y han quedado para cenar, pero una extraña melodía que sólo puede oir él le lleva a un parque, dando plantón a su amada dónde para su sorpresa, el fantasma de su hermano le pedirá que termine el trabajo por él, vuelva al pelícanos y meta en la carcel a su asesino. 

Cuando llega al local la apariencia física es suficiente para que todo el mundo crea que es él, pero el problema viene cuando tiene que cantar y bailar sin saber y sobretodo, cumplir su palabra de matrimonio.

 rodeado de personas que esperan de él un comportamiento que no comprende, que le hablan como si ya le conocieran y que parecen dar por hecho que sabe perfectamente qué está pasando. El problema es que él no tiene ni idea.

Complicandosele la misión encargada por su hermano y hasta ahí te voy a contar, el resto lo tienes que ver tu.

Y llegados a este punto, creo que conviene decir claramente qué tipo de película tenemos delante, porque quizá la mejor manera de disfrutarla sea precisamente no pedirle más de lo que pretende ofrecer.

Estamos ante una película tontorrona. Y lo digo en el mejor sentido posible.

Es una de esas comedias hechas para pasar un buen rato, para dejarse llevar por una historia disparatada, por los equívocos, por los personajes que aparecen y desaparecen y por todas esas situaciones disparatadas que juegan con lo fantástico y lo sobrenatural

No pretende ser una gran película, ni una comedia sofisticada, eso lo tienes que tener claro.

 Su mecanismo es mucho más sencillo: se busca una trama directa y el humor se basa en la corporalidad y gestualidad que imprimía Kaye en todos sus personajes.

Películas que simplemente quieren que te sientes, desconectes durante un rato y sonrías en una película amable. Muy amable.

Film de corte totalmente familiar, que si tienes niños se lo vana pasar en grande, el personaje del fantasma y del hermano les va ha hacer volar la imaginación, siendo una de esas películas que puedes ver en familia. Ya que en ningun momento se van a perder y quizá se rian más que tu.

Ahora bien, hay que hacer una pequeña advertencia si pensamos en el público más maduro, pero no tanto como para tener nostalgia del personaje.

Es posible que, de entrada, esta película les produzca cierto rechazo.

El ritmo es diferente, la forma de contar la historia es diferente y, evidentemente, el humor pertenece a otra época. Estamos hablando de una comedia de los años cuarenta, y eso se nota en absolutamente todo: en la manera de actuar, en los diálogos, en la puesta en escena y en el tipo de situaciones cómicas que plantea.

Y quizá estés acostumbrado al ritmo del cine actual y necesite la película que entres en su juego. Quizá que vuelvas a verlo con ojos de niño.

Pero precisamente por eso creo que puede resultar interesante.

Verás si te gusta el cine, descubrir a Danny Kaye es descubrir a un auténtico genio del humor.

Y si además tienes curiosidad por saber cómo trabajaban los grandes cómicos de Hollywood, cómo utilizaban el cuerpo, el ritmo, la voz, la expresión facial o incluso la música para provocar una reacción en el espectador, entonces esta película se convierte en una pequeña clase de interpretación cómica.

Y esto es especialmente interesante si algún día quieres dedicarte al cine o estudiar cine o simplemente y aunque pueda parecer contradictorio, adentrarte en un cine más avanzado y de autor

Ya que cuando uno empieza a mirar hacia atrás descubre herramientas aparentemente muy sencillas para crear una trama, pero que esconden mucho más. Y esta humilde comedia, tiene momentos que justifican por sí solo dedicarle esa hora y media.

Verán El momento en el que Danny Kaye y Vera-Ellen se ponen a bailar el número de Kali.

Es en si misma una escena icónica de la historia del cine con una cámara casi estática la corporalidad de Ellen y Kaye elevan el número a algo único, dos intérpretes con una capacidad física y un sentido del ritmo extraordinarios, perfectamente coordinados, convirtiendo la pantalla en un auténtico espectáculo.

Pero también hay que ser honestos con otro tipo de espectador al que esta película le puede resultar ser una tortura.

Verás, si tienes un gusto cinematográfico muy definido con el ritmo del cine actual, hay bastantes posibilidades de que esta película no sea para ti. Y no pasa absolutamente nada.

De hecho, creo que es importante decirlo antes de verla, porque así evitamos esa sensación de decepción que a veces se produce cuando entramos en una película esperando encontrar algo que, sencillamente no está

Si te gustan las comedias muy sofisticadas, con diálogos especialmente ingeniosos, personajes complejos o un humor más sutil, probablemente aquí vas a encontrar una propuesta demasiado sencilla.

Si necesitas verosimilitud en los acontecimientos, a ver no he analizado la película, pero estoy seguro que tendrá agujeros de guón como un piano de grandes

Y si además tienes poca paciencia con el humor físico, o simplemente no te hacen gracia... pues puede ser que busques carcajadas que no ocurran.

Así que estáis advertidos. si lo veís bajo vuestro riesgo.

Y ya nada más, la semana que viene volveremos con un peso pesado en la filmografía de Kaye, así que sólo queda despedirme esperando que seas inmensamente feliz y como no puede ser de otra forma. que vivas el cine