lunes, 7 de septiembre de 2026

30 días de oscuridad

 

Verán, dejenme que les cuente una cosa, en el 2002 y bajo el sello de IDW Publishing, se publicó un comic que se  convirtió de inmediato en un auténtico fenómeno de culto dentro del panorama independiente norteamericano. En un momento en el que el género de terror en el cómic parecía estancado.

Esta publicación supuso un soplo de aire fresco y, sobre todo, una rotunda demostración de cómo reinventar un mito clásico cómo es el vampírico.

Detrás de este proyecto convergieron dos talentos con una trayectoria impecable. El guion corrió a cargo de Steve Niles, un autor que ya se había consolidado como uno de los grandes referentes del terror contemporáneo en las viñetas. Niles venía de trabajar en diversas editoriales independientes y de adaptar relatos de figuras legendarias como Clive Barker, demostrando siempre una capacidad excepcional para combinar la atmósfera opresiva del horror clásico con un ritmo narrativo moderno y visceral.

En la parte artística, la obra contó con el dibujo característico e inconfundible de Ben Templesmith. El artista australiano estaba arrancando lo que sería una brillante carrera, y su estilo expresionista, sucio, abstracto y profundamente atmosférico encajó a la perfección con la propuesta de Niles. el uso de Templesmith de las sombrías acuarelas, las líneas rasgadas y las paletas de colores fríos y sangrientos dotaron a la historia de un tono único que no tardó en llamar la atención de Hollywood, cómo no podía ser de otra manera.

Pero curiosamente, el primer intento de convertir esta historia en película fracasó antes incluso de que existiera el cómic. Verán, Neil concibió la idea originalmente como un tratamiento cinematográfico, pero al presentarla en Hollywood ningún estudio mostró interés. 

Así que se rindió y se convirtió en cómic. Pero claro, el éxito de la novela gráfica hizo que la industria audiovisual reaccionara de inmediato y se desató una auténtica guerra de pujas por los derechos de adaptación. 

El primer gran peso pesado de la industria en apostar firmemente por la historia fue nada menos que Sam Raimi.  

Raimi quedó fascinado por el concepto y la potente atmósfera visual de las viñetas, por lo que adquirió la propiedad a través de su recién creada productora especializada en cine de género, Ghost House Pictures, en alianza con Senator International y Columbia Pictures. Aunque inicialmente se especuló con que el propio Raimi pudiera dirigirla, finalmente asumió el rol de productor ejecutivo y comenzó la búsqueda de la voz adecuada para el proyecto.

Para trasladar el guion al formato de largometraje, la productora confió primero en el propio autor del cómic, respaldado más tarde por guionistas como Stuart Beattie (Collateral) y Brian Nelson. El gran acierto llegó a la hora de elegir al director: la productora reclutó al realizador británico David Slade, quien venía de causar una enorme impresión en el cine independiente con la claustrofóbica y tensa Hard Candy. Slade trajo consigo una visión estética muy concreta y exigió que la película respetara la estética oscura, sucia e incómoda de la obra original. 

Y ahora si, bienvenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de cinefilia, con todos ustedes la maravillosa, oscura e incomprendida 30 días de oscuridad del 2007.

 Con el proyecto ya completamente encarrilado y una visión estética muy clara, la producción puso en marcha la maquinaria para trasladar a la gran pantalla esta implacable lucha por la supervivencia.

El rodaje arrancó oficialmente en el verano de 2006, pero lejos de los desiertos helados del norte, el equipo eligió los estudios y las locaciones de Nueva Zelanda. Allí se reconstruyó meticulosamente el aislado pueblo de Barrow, Alaska. Para recrear la atmósfera asfixiante y la interminable noche, el equipo técnico construyó enormes decorados exteriores iluminados por potentes torres de luz artificial, combinados con toneladas de nieve falsa y grandes ventiladores para simular las continuas ventiscas. El rodaje fue físicamente agotador para todo el equipo, trabajando mayoritariamente en turnos nocturnos para capturar esa sensación constante de penumbra y frío desolador.

En cuanto al elenco artístico, la elección de los protagonistas buscaba transmitir vulnerabilidad y realismo más que el perfil del típico héroe de acción imbatible. Josh Hartnett fue seleccionado para interpretar al sheriff Eben Oleson, aportando un matiz de determinación silenciosa y desesperación contenido. A su lado, Melissa George dio vida a Stella Oleson, su exmujer y agente del cuerpo de bomberos, aportando la fortaleza física y emocional necesaria para equilibrar el conflicto. Sin embargo, una de las decisiones de casting más memorables fue la de Danny Huston como Marlow, el sangriento y calculador líder de los vampiros. Huston dotó al personaje de una presencia escalofriante, prescindiendo del diálogo convencional y comunicándose mediante un lenguaje gutural diseñado especialmente para la película, lo que acentuó el carácter bestial e inalcanzable de la amenaza.

Ahora vamos ha hablar de que va esta película, como siempre sin spoiler para que puedas verla, que por cierto la tienes gratis con publicidad en Rakuten TV. por lo menos en España y ahora mismo, por lo que si aún no la has visto, no tienes excusa.

Por cierto, si te está gustando esta reseña regalame un like, si no estás suscrito hazlo y así podré recomendarte todas las semanas una película que hará de tu tarde aburrida una velada de cine memorable. no se puede pedir más verdad, pues dale ahora y forma parte de nuestra familia de cinefilos.

Pues vamos allá . La sinopsis nos sitúa en Barrow, la localidad más septentrional de Alaska, un pueblo que cada invierno se prepara para enfrentar un fenómeno natural extremo: treinta días consecutivos en los que el sol no llega a asomar por el horizonte y la oscuridad es absoluta. Justo cuando la luz se apaga y el pueblo queda aislado del resto del mundo por las inclemencias del tiempo, un grupo de sedientos vampiros aprovecha la oportunidad perfecta. 

Para estas criaturas, Barrow no es un simple pueblo, es un banquete ilimitado donde pueden cazar libremente durante un mes entero sin temor a la luz solar.

Pero no cuentan con que  el sheriff Eben, junto a Stella y un reducido grupo de supervivientes, van a atrincherarse e intentar combatir al enemigo.

Hasta aquí te voy a contar el resto de la película tienes que verla y sobretodo disfrutarla.

Contaros que la película logró un considerable éxito de público y convirtió su premisa en un clásico moderno del género, no estuvo exenta de críticas. Lo peor de la película según parte de la prensa especializada y del público más quisquilloso, residió en el desarrollo de los personajes secundarios y en la gestión del ritmo intermedio, cosa con la que no comulgo, es un film de cocción lenta, el tornado de acontecimientos comienza poco a poco, casi gota a gota hasta estallar en una apoteosica parte final arrebatadora, los espectadores que amamos el buen western nos recuerda a esas joyas del cine como hasta que llegó su hora o solo ante el pelígro y es que las prisas por parte de espectadores de que pasen cosas ya y rápido es un mal que acompañan las nuevas producciónes en donde el cine reposado, de desarrollo lento y profundo de las relacciones entre los personajes, a pasado a ser minoritario, una lastima bajo mi punto de vista.

Película tan humana como sólo lo pueden hacer las películas de lo fantástico, de relaciones luminosas en medio de la oscuridad, que habla de amor a los suyos y el sacrificio por amor, con uno de esos finales que jamás olvidarás. 

Para mi, es una gran película con aroma a clásico con un rotundo apartado visual y una impecable atmósfera que hacen de la fotografía del film realizada por Jo Willems un personaje más del film. La dirección de David Slade, combinada con la fotografía desaturada y el brutal diseño de producción, regala secuencias memorables —como ese plano picado cenital que muestra el ataque masivo sobre el pueblo ensangrentado sobre la nieve—. Además, la reinvención física y sonora de las criaturas por parte de Weta Workshop y la aterradora interpretación de Danny Huston lograron devolverle al cine de vampiros ese colmillo salvaje y aterrador que había ido perdiendo en la cultura popular.

En cuanto a su recorrido en entregas de premios, 30 días de oscuridad  tuvo una sólida presencia en los circuitos de cine fantástico y de terror. Cosechó nominaciones en certámenes especializados como los Saturn Awards (destacando categorías de mejor película de terror y mejor maquillaje) y los Empire Awards, además de ser reconocida por sus impresionantes efectos prácticos y su diseño de sonido.

El impacto de la marca no terminó en los cines. Su éxito comercial dio pie a una secuela directa a mercado doméstico estrenada en 2010 bajo el título 30 días de noche: Oscuridad extrema (30 Days of Night: Dark Days), dirigida por Ben Ketai, que aunque no contó con el reparto ni el presupuesto de la entrega original fue una más que decente secuela. Además, el universo se expandió hacia la pequeña pantalla con dos miniseries precuela en formato web y contenido promocional: 30 Days of Night: Blood Trails y 30 Days of Night: Dust to Dust, que exploraban los eventos previos y las consecuencias del ataque en Barrow, consolidando a la franquicia como un referente imprescindible del horror del siglo XXI.

Hoy convertida como obra de culto, recordada por la comunidad de aficionados al fantástico se ha hecho ese hueco que hace tiempo se merecía.

Cómo hemos dicho, disfruta de ella sin prisas, no tiene la película la presión de impactar en los primeros compases, ponte esta obra, que la tienes gratis y legal en Rakuten (No sé por cuanto tiempo) y dejate llevar por la historia de este pueblo asediado por unos implacables vampiros con armoma a western nevado.

Y con esto vamos a terminar, no sin darte la despedida que mereces, deseando que seas inmensamente feliz o luches por ello que no hay mejor lucha que esa y como no puede ser de otra forma, que vivas el cine 

 

 

  

viernes, 14 de agosto de 2026

La momia 2026

 

LA MOMIA DE LEE CRONIN — GUIÓN DE RESEÑA

Verás, hay algo extraordinariamente peligroso cuando vamos al cine.Y no estoy hablando de una mala película.

Estoy hablando de una película que todavía no hemos visto.

Dejame que me explique antes de que me tomes por loco, verás, muchas veces, antes incluso de que aparezca la primera imagen en pantalla, nuestro cerebro ya ha hecho su trabajo.

Ya ha construido una película. La ha imaginado. La ha clasificado y La ha comparado. Sin ni siquiera verla.

Ha decidido qué quiere encontrar y, sobre todo, qué no está dispuesto a aceptar.

Y ahí empieza el problema. El problema llamado Expectativas.

Y es que las expectativas son una de esas pequeñas trampas que nos tiende el cerebro con la mejor de las intenciones. Nos gusta pensar que vamos al cine para descubrir algo.

Pero muchas veces vamos al cine para confirmar algo que ya creemos saber.

Queremos que la película se parezca a la película que tenemos en la cabeza. Y cuando no lo hace, sentimos que nos han engañado.

Aunque quizá el engaño lo hayamos cometido nosotros. Esto ocurre especialmente con las películas que forman parte de nuestro imaginario.

Películas que hemos visto de niños. Personajes que llevamos décadas asociando a una determinada estética.

Monstruos que ya no pertenecen solamente al cine, sino también a nuestros recuerdos. Y cuanto más fuerte es ese recuerdo, más difícil resulta mirar una película nueva sin compararla constantemente con esas obras guardadas en la memoria.

Es una especie de filtro invisible. La película está ahí,  delante de nosotros, intentando contarnos algo, pero nosotros estamos mirando hacia atrás.

Las expectativas no solamente pueden hacer que una buena película nos parezca mala. También pueden impedirnos descubrir qué película tenemos realmente delante ya que nosotros esperábamos que fuera otra cosa.

Y esto es particularmente peligroso cuando hablamos de un personaje como el que nos ocupa hoy.

Y es que pocas criaturas del cine tienen una historia tan larga. Tan cargada de imágenes. De rostros.

De vendajes. De tumbas. De maldiciones. De aventuras. Por que estamos hablando ni más ni menos que de la Momia.

Y es que pocos Monstruos clásicos del cine han cambiado tanto con el paso del tiempo  desde que en 1932, Karl Freund dirigiera para Universal una de las películas fundamentales del cine de terror clásico.

Con Boris Karloff haciendose dueño de nuestras pesadillas. hasta del cambio a color de la Hammer.

Más física. Más brutal. Más visceral y por supuesto más cercana a su tiempo, hasta que en 1999

Stephen Sommers con Brendan Fraser y Rachel Weisz.  Convirtiera a la momia en una aventura gigantesca. Una mezcla de acción, romance y cine de aventuras.

Cada generación tiene su Momia particular y para ellos esa es la autentica momia aunque nada tienen que ver unas con las otras.

Dejamos de lado la versión protagonizada por Tom Cruise, la película dirigida por Alex Kurtzman. Pasó sin pena ni gloria y fue un desastre absoluto, pero he de confesar que tiene cierto encanto.

¿Entonces, cual es la verdadera momia? Pues ninguna, no nace de una obra literaria previa, este monstruo nace del cine y es para el cine, así que no existe más canon que el que le queramos otorgar nosotros.

Y por que os cuento todo esto. Pues ahora dejenme empezar y todo cobrará sentido. 

Así que bienvenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de CINEFILIA con todos ustedes el film de Lee Cronin La momia, film estrenado en el  2026.

En esta versión ocurre algo curioso ya que no parece querer continuar ninguna de las tradiciones clasicas.

Lejos de Karloff, de la Hammer, de la aventurara versión con Brendan Fraser.

Este film de Lee Cronin decide tomar el concepto de la momia y llevarselo a otro lugar

Y es aquí donde toma sentido el inicio de esta reseña, si vas con las expectativas previas de una momia en particular, en tu momia canonica, te vas a sentir estafado, por que la verisón que nos plantea el director es otra cosa.

¿Pero quién es este director que decide reinventar un monstruo clásico del terror? 

Verán Lee Cronin no llega aquí de la nada.

Es un director irlandés que ha ido construyendo poco a poco una identidad dentro del cine de terror.

Su primer largometraje fue The Hole in the Ground, conocido como el Bosque Maldito del 2019.

Una película pequeña, inquietante, atmosférica, construida alrededor de una idea muy sencilla pero tremendamente perturbadora que le abrió las puertas para su siguiente largo. Evil Dead Rise. Si, la franquicia de Raime de Posesion infernal de la que salió indemne, siendo una de esas pocas películas franquiciadas que se salvan de la quema.

Pero en un planteamiento suicida Cronin decide meterse a reinventar todo un clásico LA MOMIA, algo que, sobre el papel es lo más parecido a darse un tiro en el pie.

Porque si tú escuchas: "Una nueva película de La Momia" y vas a pensar en Pirámides, Faraones. y un personaje vendado caminando con dificultad en la pantalla y no.

 Si hay una película que se parezca a esta versión de la Momia es El exorcista, de William Friedkin.

No porque Cronin esté intentando copiar aquella película. Sino porque utiliza una estructura emocional que nos resulta familiar a todos los que hemos visto ese film en un intento de que esta nueva versión del terror no tenga el aspecto de  una figura que regresa desde el pasado, si no crear una maldición más intima, más doméstica y a fé que lo consigue.

Así que si vas a ir con alguna espectativa, toma cómo ejemplo las películas de posesiones demoniacas, antes que cualquier versión anterior de este mito del terror 

De hecho Cronin ha explicado que sus referencias principales para escribir esta película fueron Seven y Poltergeist.

Y esto tiene muchísimo sentido.

Y de que va esta película?. Pues preparate pare contarte la sinopsis, como siempre sin spoiler para que puedas ver un film que lo tienes hoy por hoy disponible en HBO por lo que creo que no tengas problemas para adentrarte en este film.

Charlie Canon es un reportero norteamericano que trabaja con su familia en Egipto esperando que la cadena de television dónde trabaja le envie a su destino soñado Nueva York. A pesar de vivir en un pais extranjero es feliz, sus hijos Sebastian y Katie son dos niños encantadores y su mujer Larisa está esperando un bebe, nada puede truncar la felicidad de esa familia hasta que una oscura mujer aparece en la vida de Katie, esta extraña mujer es la guardiana de un secreto terrorifico el de una momia  que ha despertado.

La oscura mujer secuestra a Katie y desaparece sin dejar rastro, ese secuestro rompe la felicidad de la familia que vuelve a los estados unidos, allí intentan rehacer su vida marcada por el secuestro de la niña y su desaparición hasta que 8 años despues ocurre algo extraño, En un accidente aereo, dentro de un sarcofago aparece Kaitie, está viva, pero ya no es la niña risuela que ellos dejaron, ahora es otra cosa y hasta aquí te voy a contar, el resto de la película tienes que verla tu y creeme que la vas a disfrutar si te gusta el terror de posesiones claro.  

La producción reunió a New Line Cinema, Blumhouse y Atomic Monster, con James Wan, Jason Blum y John Keville como productores, junto al propio equipo de Cronin a través de Wicked/Good.

Y eso ya nos da una pista. estamos hablando de una película que tiene detrás nombres enormes del cine comercial y del terror contemporáneo.

El rodaje comenzó en Irlanda en marzo de 2025. Rocrdar que es una producción Irlandesa. Y después se trasladó a España. Concretamente a Almería.

Y aquí tenemos uno de los grandes milagros visuales de la película.

Porque Almería lleva décadas demostrando que puede ser prácticamente cualquier lugar.

Ha sido el Oeste americano. Ha sido Roma. Ha sido Arabia. y como en este caso. Ha sido Egipto.

Las calles del centro de Almería se convirtieron en El Cairo. La Plaza de Pavía. La calle de la Reina.

La Escuela de Arte. El entorno de la Alcazaba.

Calles y edificios que cualquiera que conozca la ciudad podría reconocer perfectamente. desaparecen.

Se convierten en otra cosa gracias el inmenso trabajo de diseño de producción de Nick Bassett un autentico prodigio cambiando entornos natrurales y urbanos para que parezcan otro lugar

Porque no contento de transformar en Egipto la ciudad de Andalucía,  también la utiliza para representar Nuevo México. En un alarde creativo que por desgracia pasa desapercibido para casi todo el mundo

Porque no solo cambian el escenario, si no que transforman su luz y eso es gracias al  director de fotografía, Dave Garbett, otro portento de la fotografia en el cine.

Por otro lado, Cronin es uno de los nuestros, un aficionado al terror que ha bebido de los clásicos y eso se demuestra en su forma de rodar, los movimientos exactos en el momento idoneo, la tensión creada con el tiro de cámara, un uso magistral a lo brian de palma del deep focus, hacen que no solo tenga narrativa si no que es un portento de técnicas clásicas del cine que apenas se disfrutan en el cine actual, de hecho es que no renunció a las imagenes creadas por CGI pero si que las llevó al minimo, a aquellas partes que no llegaban el maquillaje, las protesis y los efectos practicos, teniendo como resultado una realidad en el visionado que nos hará retirar más de una vez la mirada de la pantalla.

Y ahora, otro de esos grandes aciertos de la película, el reparto, los niños Shylo Molina, Billy Roy y Emili Mitchel están soberbios, pocas veces he visto interpretaciones tan acertadas en actores y actrices tan jóvenes, Los protagonistas de esta historia el matrimonio Cannon, interpretado por Jack Reynor y Laia Costa están magistrales volcando en la pantalla una verdad y credibilidad que hace que suframos por ellos y ahora dos personajes que para mi son fundamentales, el papel de la abuela interpretado por una magistral veronica Falcón y cómo no, el soberbio y magistral trabajo de natalie grace, como cambia la voz, el movimiento, la mirada que traspasa las prótesis nos indica que estamos ante una joven actriz de muchísimos quilates. 

La película llegó a los cines internacionalmente a partir del 15 de abril de 2026 y a Estados Unidos el 17 de abril, distribuida por Warner Bross. Y con un presupuesto de 22 millones, supo cuadruplicacar el coste en una recaudación que superó los 90 millones, convirtiendose en un éxito absoluto de una película de terror.

Lo dicho, si te gusta el cine fantastico, si te gusta el terror y disfrutas del cine de posesiones esta obra es para ti, alejadísima de cualquier película anterior de la Momia, pero no por eso peor.

Y ya os voy a dejar, esperando que os haya gustado nuestra reseña y si es así danos un like y si estas a tiempo un hype, que si no estás suscrito lo hagas, estaremos encantados de verte otra vez por aquí y cómo no puede ser de otra forma me marcho deseando que seas inmensamente feliz o luches por ellos, no hay mejor lucha que esa y como no puede ser de otra forma. Que vivas el cine 

martes, 11 de agosto de 2026

cesare pavese

 Buenas noches. Acomódate ahí, en la esquina de la barra, donde la luz del farol de la calle apenas roza el cristal y Déjame servirte un vaso de este vino suave antes de empezar, hoy dejame que sea yo quien elija tu bebida y mientras decido qué vaso usar y que licor. No tengas prisa. A esta hora el tiempo cambia de ritmo, la noche se vuelve más ancha y los silencios pesan un poco menos si se comparten.

Siempre me ha fascinado lo que busca la gente cuando cruza la puerta de un piano bar a estas horas. Algunos vienen huyendo del ruido del día, otros buscan olvidar una conversación dolorosa, y hay quien solo quiere sentir que no está del todo solo en medio de la ciudad. La noche tiene esa costumbre de desnudar nuestros pensamientos más íntimos. Nos pone frente a frente con nuestras nostalgias, con lo que pudimos haber sido y no fuimos. Y precisamente de eso quiero hablarte hoy, mientras preparo tu combinado en la barra. Quiero contarte la historia de un hombre que entendió la noche, la soledad y la búsqueda de pertenencia mejor que casi nadie en el siglo pasado. Un hombre que hizo de su propia melancolía un arte eterno: Cesare Pavese.

Para entender a Pavese hay que viajar con la mente al norte de Italia, a las colinas del Piamonte, a un pequeño pueblo llamado Santo Stefano Belbo. Allí nació en 1908. Y esa tierra, con sus viñedos, sus nieblas invernales y el calor seco del verano, se quedó grabada a fuego en su alma para siempre. Pavese creció entre dos mundos que chocaban entre sí: la nostalgia telúrica de la infancia campesina y la frialdad industrial de la ciudad de Turín, donde estudió y pasó gran parte de su vida.

Fue un hombre de una sensibilidad desarmante y una inteligencia prodigiosa. En una Italia dominada por la sombra del fascismo, Cesare encontró un refugio en su  trinchera personal, la literatura. Pero no se conformó con lo que tenía cerca. Miró hacia el otro lado del océano y se convirtió en uno de los traductores más brillantes de su época. Fue él quien introdujo en Italia a los grandes gigantes de la literatura norteamericana: tradujo a Herman Melville, a William Faulkner, a John Dos Passos, a James Joyce. Al traer a esos autores a su lengua materna, Pavese no solo estaba haciendo un trabajo editorial; estaba oxigenando la cultura italiana, abriendo las ventanas de una habitación cerrada para que entrase el aire fresco de la modernidad.

Como escritor, Pavese fue un arquitecto de las emociones humanas. Comenzó con la poesía, publicando un libro titulado Lavorare stanca. En esos versos rompió con la tradición retórica de su tiempo. Creó una poesía narrativa, casi como si nos estuviera contando historias al oído en la barra de un bar como esta. Nos hablaba de los muchachos que vagan por las calles de Turín, de la soledad del trabajador, del deseo inalcanzable de amor y de la imposibilidad de encajar.

Más tarde llegaron sus novelas y relatos, obras fundamentales como El bello verano, El camarada, o su obra cumbre, La luna y las fogatas. En sus páginas, Pavese exploró temas que nos atraviesan a todos: el regreso a los orígenes, el mito de la infancia perdida, la dificultad de comunicarnos con quienes amamos y esa sensación constante de ser un extraño, incluso dentro de nuestra propia vida. Para Pavese, la soledad no era solo un estado pasajero; era una condición humana fundamental, un destino del que era casi imposible escapar. Y todo esto lo dejó plasmado también en su diario personal, El oficio de vivir, uno de los testimonios íntimos más lúcidos, desgarradores y bellos de la historia de la literatura universal.

Pero la vida de Cesare Pavese estuvo marcada por una grieta profunda que nunca terminó de cerrar. Una herida hecha de desencuentros amorosos, de una timidez casi patológica y de un cansancio existencial que fue acumulándose con los años. El año 1950 fue el ápice de su carrera. En junio de ese año ganó el prestigioso Premio Strega por El bello verano, el máximo reconocimiento literario de su país. Tenía fama, tenía el respeto de sus colegas, era una figura central de la cultura europea. Sin embargo, por dentro, la luz se estaba apagando.

Ese verano, Turín ardía bajo una ola de calor sofocante. La ciudad estaba vacía, desierta por las vacaciones de agosto. Pavese, sumido en una profunda depresión tras el fracaso de su último amor con la actriz estadounidense Constance Dowling, se sintió más solo que nunca. El 27 de agosto de 1950, Cesare caminó hacia el Hotel Roma, cerca de la estación de tren de Turín. Pidió la habitación número 341.

Y allí, en el silencio de esa habitación calurosa, ingirió una dosis letal de barbitúricos. Tenía solo 41 años. En la mesilla de noche dejó un ejemplar de su libro Diálogos con Leucó. En la primera página escribió unas palabras que han quedado grabadas en la historia de las letras: "Perdono a todos y a todos pido perdón. ¿Está bien? No hagáis demasiados chismes". Días antes, en su libreta, había escrito otra frase célebre que hoy retumba como un eco lejano: "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos".

Es fácil dejarse llevar por la sombra de ese final. Es fácil pensar en Pavese como una figura trágica y serena que se rinde ante el peso del mundo. Pero no quiero que te quedes con ese sabor amargo en la boca. No has venido esta noche para que te deje atrapado en la tristeza. Si algo enseña la gran literatura es que la muerte de un autor no es el fin de su voz; al contrario, es el momento en que su voz se vuelve eterna.

Cesare Pavese no perdió la batalla contra la vida; nos dejó un mapa desgarradoramente honesto de lo que significa estar vivo. Tuvo el valor de mirar de frente a los abismos que todos nosotros, en algún momento de la noche, preferimos ignorar. Transformó su dolor en belleza, sus dudas en arte, su soledad en un puente tendido hacia ti y hacia mí. Cada vez que alguien abre uno de sus libros en cualquier rincón del mundo, Pavese vuelve a respirar. Vuelve a caminar por las colinas del Piamonte, vuelve a mirar el horizonte de Turín y vuelve a encontrar la compañía que tanto buscó en vida.

Su legado es inmenso porque nos regala la certeza de que nuestras propias dudas y sensaciones de aislamiento no son solo nuestras: son universales. Nos enseñó que en la fragilidad hay una dignidad profunda.

Si esta noche te pica la curiosidad y quieres conocerlo, te doy un consejo de barman: no empieces por el final. No vayas directamente a buscar sus últimos días. Empieza por pasear con él. Abre La luna y las fogatas. Lee despacio, sintiendo el olor a tierra mojada, a sarmientos quemados y a memoria. Deja que te hable de sus colinas, del deseo de regresar a casa y de la luz del verano. Escucha su ritmo pausado, su voz honesta, sin artificios ni máscaras. Descubrirás a un amigo insustituible para las horas oscuras.

Aquí tienes tu copa. Un trago equilibrado, denso, con ese toque amargo que despierta el paladar, pero con un final dulce y persistente que se queda contigo mucho después del último sorbo. Exactamente como la literatura de Pavese.

Salud por las historias que nos salvan de la noche, por la belleza que nace de las heridas y por los hombres que, como Cesare, nos dejaron sus palabras para que nunca volvamos a sentirnos solos del todo. Bienvenido al bar. Disfruta de tu bebida. Y colorín colorado, esta hermosa historia de un escritor ha terminado

domingo, 2 de agosto de 2026

El asesino del calendario 1989

 Verán hoy vengo con un vídeo un poco especial, vamos a desentrañar lo que esconde el cine, vamos a ver los hilos de la marioneta de lo que es la creación de una película. ¿Y cómo lo vamos hacer? pues analizando un film que en principio debería ser un referente de la época y terminó siendo un desastre. Vamos a analizar por que no funciona la película, por que el publico no entra en la historia y por que teniendolo todo se queda en nada. El motivo. Si bien no se salta ningun principio fundamental del guion, las técnicas no están bien usadas.

Vamos al principio, La película es El asesino del calendario, film con un autentico elenco de oro, Kevin Klien, Susan Sharandon, Harvey Keytel, Rod Steiguer, Mary Elithabeth Mastroantonio y el secundario de lujo Dany Aiello. Con guion de John Patrik Shanley que había deslumbrado con el film protagonizado por cher y nicholas Cage Hechizo de Luna. 

Verán les cuento de que va la película. En la ciudad de Nueva York un asesino en serie tiene aterrado a la ciudadanía, lleva 10 muertes por estrangulamiento, pero llega un punto de inflexión, cuando asesina a la mejor amiga de la hija del Alcalde, es entonces cuando este recurre a la última solución, volver a reincorporar al hermano del jefe de policía, un agente díscolo que ha sido expulsado y ahora trabaja de bombero. Tras acceder este a investigar el incidente, seremos testigos de la enemistad de los hermanos mientras que se intenta localizar al asesino antes del siguiente asesinato.

 Cómo ven, todo pinta bien, el reparto, el guionista y la trama. Pero luego nada funciona.

Voy a dejarte aquí. si no la has visto está en Amazon Prime en su catalogo gratuito, echale un vistazo, por que no es un desastre total y luego vuelves a este punto. Por que a partir de aquí se van hacer spoiler

Si ya la has visto vamos allá.

Verán, para entender por que este desastre hay que ir al momento del estreno de la película, hacía algo más de un año Un pez llamado Wanda protagonizado por Kevin Klien había arrasado en la taquilla. Aquel film, mezclaba el policial de atracos con la comedia y es entonces cuando la productora Star Partnes y la Metro Goldwind Meyer que tambien era el estudio que distribuyó Un pez llamado Wanda, quisieron seguir explotando el filón de aquel maravilloso film, pero sin éxito lo primero que vamos hacer es comparar por que una funciona y la otra no. En un Pez llamado Wanda la historia nos mete en una banda de ladrones a cada cual más particular, estafadores que se roban entre ellos y todo con ritmo de comedia, son muchos los ejemplos de comedias sobre ladrones y es que al final se trata de un crimen que aunque penado, puede en algunos casos hacer sentir simpatía con el espectador, atraco a las tres, la pantera rosa, el quinteto de la muerte o el Golpe. La premisa funciona perfectamente desde el punto de vista de los ladrones como el Golpe o bajo el punto de vista de la Ley, la pantera rosa. 

Aquí, deciden hacer una comedia bajo la premisa de un estrangulador de mujeres, una trama que funciona perfectamente como thriller, casi siempre bajo el punto de vista del investigador o del terror casi siempre bajo el punto de vista del asesino. ¿Pero hacer una comedia con estos acontecimientos? ese fue el peor error, no funciona... así que una vez mostrado el primer asesinato para justificar la trama, se tienen que olvidar del asesino para intentar hacer comedia con los investigadores, intentan forzar triangulos amorosos qyue si bien uno puede funcionar dos seguidos pierden fuerza, el primero y más potente que queda en tierra de nadie es el de los dos hermanos enamorados de la misma mujer. Ese hilo argumental tan potente se anula a los pocos minutos para hacer un segundo triangulo, el de la hija del alcalde, el policía discolo y el propio alcalde. Al final ambas fuerzas opuestas se anulan, por otro lado, cómo tienen que empezar con la investigación del asesinato, los acontecimientos pasan sin justificación, se solucionan con dos lineas de dialogo que hace que las relaciones no fragüen en el espectador, el romance pasa por que si y los triangulos se deshacen solos, por lo que la parte romantica no funciona. Vamos a poner un ejemplo. La hija del alcalde tras el funeral de su mejor amiga, decide ir a la pista de patinaje para estar sola, llega el policía, en principio para interrogarla, pero en vez de ello la dice que hay 7 hoteles a 5 minutos y que la vida son dos días, un plano despues están dando rienda suelta a su deseo. Así de burdo.

La relacion de los hermanos y la lucha por la mujer del jefe de policía se disuelve, verán, nos prometen una lucha de ambos hermanos por la misma mujer, pero con un plano de Cristina la mujer del jefe de policía llevando vino  y abriendo la puerta la hija del alcalde. Así termina el triangulo amoroso. y en cuanto al asesino, ni está ni se le espera, aparece en tres momentos puntuales, en el prologo del film, a la media hora y al final de la película... intentando hacer una detención disparatada de comedia fisica y aquí quiero hacer un inciso sobre la parte cómica, no funciona... no hablo de que no de risa, hay comedias maravillosas que te sacan una sonrisa permanente y no carcajada, siguiendo con este tipo de films, Charada o Marni la ladrona. Pero es que el intento de esperpento que de un contrapunto cómico tampoco se desarrolla, el pintor interpretado por Allan Rickman es una pieza desaprovechada y la relación entre el jefe de policía y el policía discolo, dejan mucho que desear, nada parecido a Limite 48 horas. 

El mayor de los problemas es el tiempo que tienen a la hora de profundizar, si no se hace, la trama queda suelta, no ata al espectador, ese es uno de los objetivos de un guión, que el espectador se identifique con un personaje y sufra con él. Pero claro, si no puedes seguir una única linea argumental pasa lo que pasa. que al espectador le da igual.

Pat O´connor el director de la cinta es el máximo responsable y con esas actuaciones es lamentable el resultado, debería haber cambiado los acontecimientos, centrarse sólo en un único hilo argumental, la investigación en caso de un asesino en serie no hay otro posible y llenarlo de pequeños y suaves gags tipo Arma Letal... Pero querer hacer un film de investigación y mezclarlo con una comedia romantica de enredos y por otro lado hacer un policial de superación personal, son demasiados hilos para una sola historia.

Así que ya saben, si hacen una película alguna vez, tengan claro el género, la trama y avancen solo en una dirección.

Es un desastre de película, pues no. pero con el elenco que tiene el film, con los mimbres con los que se realizó esta obra, todo lo que no hubiera sido un exito es un desastre... pero bueno, espero que me digas que te parece el film, si te gustó o no y me voy a despedir, primero recordandoos que os suscribais, que le deis like si es que te ha gustado el video claro.

Pues nada, esperando que seas muy feliz o luches por ello que no hay mejor lucha que esa, me despido hasta la semana que viene y ya sabes, que vivas el cine 

sábado, 1 de agosto de 2026

La calle de la Media Luna

 veran, Durante la década de los 80, Oriente Medio no solo se quemaba en  la Guerra Irán-Irak o el conflicto en el Líbano y la tensión entre israelies y palestinos. Paralelamente, existía otra contienda: una guerra de pasillos, despachos con moqueta y maletines de diplomáticos que se libraba a miles de kilómetros, en el mismísimo corazón de Londres.

El Reino Unido, con su larga tradición de influencia en la región, se vio atrapado en un laberinto diplomático. Un ajedrez donde el petróleo, el tráfico de armas y la inteligencia secreta se mezclaban con la alta política británica

En esa red de sombras, los hilos rara vez los movían los soldados. Los verdaderos peones solían ser personas fascinadas por la cultura oriental, intelectuales atraídos por la complejidad del mundo árabe, o simplemente idealistas que creían poder tender puentes donde solo había ambición y geopolítica.

Pero cuando te adentras en un juego de inteligencia sin conocer las reglas de los verdaderos dueños del tablero, la línea entre ser un mediador brillante y convertirse en una marioneta útil es ridículamente fina. Y eso es exactamente lo que ocurre cuando la ambición personal choca contra el cinismo del poder

De esto nos habla la película que vamos a reseñar hoy, un thriller británico-estadounidense de 1986.

Así que Bienvenidos, vienvenidas queridos amigos y amigas de cinefilia con todos ustedes la pelícla dirigida por Bob Swaim, la calle de la media luna

Este film tiene su origen en las librerías. En 1984, el renombrado escritor y viajero estadounidense Paul Theroux publicó una novela corta titulada Doctor Slaughter. Theroux, conocido por su fina capacidad para retratar el choque cultural y las fisuras del ego humano, hulló del tipico relato de espías cargado de acción. Lo que construyó fue una sátira mordaz, casi claustrofóbica, sobre una académica brillante pero profundamente soberbia que cree estar por encima del juego geopolítico que la rodea y de un diplomatico ingles metido en asuntos bastante oscuros de la política de oriente medio

La novela captó rápidamente la atención de los productores de RKO Pictures y de Edward R. Pressman. A mediados de los años 80, Hollywood y la industria británica buscaban historias con una mirada sofisticada y adulta hacia el contexto internacional. El material de Theroux era perfecto: combinaba el thriller político, la liberación sexual de la protagonista y una crítica ácida al estatus socioeconómico de la era Thatcher y el dinero del petróleo árabe en Londres.

Pero transformar una novela tan introspectiva en una película comercial requería un director con un enfoque fresco. Ahí es donde entra una elección bastante peculiar: el director estadounidense Bob Swaim.

Swaim, un director que hoy es casi desconocido básicamente por su poca filmografía, venía de cosechar un éxito crítico y de taquilla rotundo en Francia con La Balance en 1982, un crudo policial rodado en París que llegó a ganar varios premios César. Los productores querían exactamente esa energía: la mirada de un cineasta occidental capaz de capturar los bajos fondos y las dinámicas urbanas con un estilo visceral, europeo y realista, lejos del glamour habitual de Hollywood.

Convencidos de que Swaim podía trasladar esa tensión callejera y oscura al elegante pero sórdido ambiente londinense, le entregaron la dirección del proyecto. Sin embargo, adaptar a Theroux no iba a ser tarea fácil: el primer desafío fue cambiar el título de la obra para no confundir al público con un filme de terror gore, rebautizándola como La calle de la Media Luna, y comenzar un complejo proceso de reescritura de guion para intentar equilibrar la carga política con el dinamismo que exigía el cine.

Llevar la novela de Paul Theroux a un guion cinematográfico resultó ser un terreno minado. El propio autor escribió un primer borrador, pero los productores sentían que su versión era demasiado cínica, introspectiva y literaria para la pantalla grande. Fue el propio director, Bob Swaim, junto al guionista Edward Behr, quienes asumieron la tarea de reescribir la historia. El gran reto era transformar un relato centrado en los monólogos internos de la protagonista en un thriller visual y accesible, sin perder por el camino la corrosiva crítica política al Londres de la era Thatcher.

Pero para que esta fórmula funcionara en el cine, necesitaban una pareja protagonista con una presencia demoledora. Y la elección de la actriz principal era el pilar absoluto del proyecto.

Sigourney Weaver aceptó el papel de la doctora Lauren Slaughter en un momento clave de su carrera. Acababa de consolidar su estatus de estrella global y buscaba desesperadamente alejarse encasillamientos, demostrando su enorme registro dramático antes del estreno de Aliens. Weaver se sintió atraída por la complejidad de Lauren: una mujer con un intelecto aplastante, ambiciosa y sexualmente emancipada, pero cuyo orgullo desmedido la ciega ante el peligro que la rodea.

Para darle la réplica y construir la contraparte perfecta, los productores recurrieron a un gigante del cine británico: Michael Caine. Caine que interpretaría a Lord Bulbeck, un influyente diplomático de la Cámara de los Lores, atrapado entre su estatus institucional y la búsqueda de paz en Oriente Medio.

Aportar a Caine al proyecto no solo garantizaba elegancia y veteranía; su sola presencia introducía esa dualidad tan británica entre la cortesía pública y los secretos de alcoba. La química entre una joven Sigourney Weaver en pleno auge y un Michael Caine consumado se convirtió en la mayor baza promocional de la película, prometiendo un duelo interpretativo donde la seducción intelectual y las mentiras geopolíticas se entrelazaban a partes iguales.

Y ahora dejenme que les cuente de que va esta película, como siempre sin spoiler para que puedas disfrutar del film. por cierto, ya te has suscrito?, no. Pues no lo dudes, en CINEFILIA tenemos todas las semanas consejos de cine para que esa tarde aburrida se transforme en una velada maravillosa de cine, de todos los géneros y epocas, así que no lo dudes y si te está gustando, regalanos un like. Pues vamos allá.

Verán, La historia sigue a la doctora Lauren Slaughter, una brillante y orgullosa académica estadounidense afincada en Londres, experta en  Oriente Medio pero frustrada por los bajos salarios y el techo de cristal de la sociedad británica, Lauren decide tomar una vía de escape radical: empieza a trabajar en secreto para un servicio de acompañantes de lujo, un trabajo de scort que la permitirá llegar con olgura a fin de mes

Su doble vida toma un giro  cuando conoce a Lord Bulbeck, un influyente diplomático británico empeñado en negociar un histórico acuerdo de paz anglo-árabe. Entre ellos nace una fascinante relación de seducción e intelecto. Y lo que empieza siendo una relación por dinero, pasa a ser algo más profundo, pero algo parece que no encaja, personas y acontecimientos transformarán esa relación sentimental en algo más oscuro y hasta aquí te voy a contar el resto lo tienes que ver tu.

Verñan el paisaje cinematográfico de mediados de los años ochenta.estaba en plena eclosión de una tendencia muy concreta: el drama erótico estilizado, sofisticado y elegante. Una corriente que terminaría de explotar comercialmente ese mismo año 1986 con el fenómeno de Nueve semanas y media, abriendo la puerta a una ola de thrillers donde la sensualidad, la elegancia visual y las relaciones de poder se convertían en el motor narrativo principal.

La calle de la Media Luna abraza de lleno esa estética, pero la cruza con los conflictos reales de su tiempo Pero seamos honestos: no estamos ante una película perfecta. El guion a veces tropieza al intentar condensar la densidad política de Paul Theroux con los códigos del thriller de intriga, y el ritmo puede sentirse algo desigual, parece a ratos que la película no va a ningun sitio hasta que llega su tramo final.

Ahí despliega todo su potencial siendo de esas películas que necesitan de la paciencia del espectador

Pero si esperas ocurre la magia. 

Pero no te preocupes por la parte intermedia por que lo que sostiene esa parte de la película, lo que te atrapa de principio a fin y te impide quitar los ojos de la pantalla, es la arrolladora química de sus dos protagonistas. Ver a Sigourney Weaver y a Michael Caine compartir encuadre es un auténtico lujo interpretativo. Hay un magnetismo magnético entre la energía vibrante, elegante e intimidante de Weaver y la sofisticación serena y melancólica de Caine. Cada conversación, cada mirada entre ellos en esos apartamentos de lujo londinenses eleva el material por encima de sus imperfecciones.

Es cierto que en la trayectoria de ambos suele citársela como una obra menor. Para Weaver quedó eclipsada por el impacto cultural de Aliens ese mismo año, y en la monumental carrera de Caine es un título que suele pasar desapercibido. Sin embargo, categorizarla simplemente como "menor" sería un error. La calle de la Media Luna es una notable muestra de cine de género, un fascinante documento de época y un gran film que demuestra que, cuando tienes a dos actores en estado de gracia, el cine siempre encuentra la forma de brillar. Y por eso esta película está en nuestro catalogo de reseñas, primero por que no es muy conocida y mucha gente joven ni siquiera sabe de su existencia y segundo, por que es de esos films que se suele olvidar en la memoria de los más veteranos, así que aquí queda nuestro consejo de hoy, un film de herotismo suave y elegante donde se mezcla con un drama de espionaje y esperando que la veas y que te guste me voy a despedir, como siempre con dos consejos, el primero que seas inmensamente feliz o luches por ello y el segundo como no puede ser de otra forma que vivas el cine

 

 

 

 

 

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jueves, 30 de julio de 2026

Ford v Ferrari

 El automovilismo de competición no es solo una cuestión de ingeniería, velocidad o trofeos; siempre ha tenido una parte de guerra abierta de egos. La historia de las carreras se ha escrito con el humo de las ruedas sobre el asfalto, pero también en los despachos y la rivalidad entre pilotos y constructores.

Y si aquel duelo llegó en un momento algido tendríamos que volver a la época dorada de la velocidad. Basta recordar el legendario desplante de Enzo Ferrari a un próspero fabricante de tractores llamado Ferruccio Lamborghini. Cuando este último se atrevió a criticar los embragues de Maranello, Il Commendatore lo despachó con desdén diciendo que no sabía manejar un Ferrari, sino solo tractores. La respuesta de Lamborghini no fue una discusión: fue fundar su propia marca para superar al 'Cavallino Rampante' en su propio terreno.

Pero si hubo un choque de gigantes que paralizó al mundo, ese fue el enfrentamiento entre la elegancia artesanal de Italia y la potencia industrial de Detroit: Ferrari contra Ford. Una guerra total nacida de un desplante que terminó en un duelo deportivo de primer nivel. Y la película que vamos a reseñar hoy nos narra aquellos acontecimientos.

Por que bienvenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de cinefilia con todos ustedes el film titulado Ford vs Ferrari o como se conoció en algunos paises Lemans 66.

La semilla de la película fue el libro superventas de titulo interminable, escrito por  A.J. Baime, Go Like Hell: Ford, Ferrari, and Their Battle for Speed and Glory at Le Mans. La premisa de trasladar semejante choque de trenes al cine entusiasmó a los estudios desde 2011, pero el proyecto se quedó estancado en el conocido "infierno de desarrollo".

En los primeros intentosMichael Mann estuvo a punto de dirigirla con un reparto inicial planeado que reunía a Tom Cruise como Carroll Shelby y a Brad Pitt como Ken Miles.

Sin embargo ese duelo de super estrellas no cuajó por los desacuerdos sobre el presupuesto y los cambios de guion que hicieron descarrilar esa versión.

 No fue hasta principios de 2018 cuando 20th Century Fox tomó el volante de forma definitiva y le confió el proyecto al director James Mangold  reponsable de films como Logan o En la cuerda floja.

Para levantar esta superproducción de época, Fox se alió con varias casas financieras y creativasChernin Entertainment productora principal junto a Fox, TSG Entertainment y Turnpike Films. Por cierto esta es una de las últimas películas en distribuir la 20Th century fox antes de ser adquirida por la Disney.

James Mangold buscaba una química visceral y realista en pantalla, huyendo del exceso de pantalla verde o efectos digitales artificiales por lo que todo lo que se ve en pantalla es real, las carreras, los coches y el caracter de los personajes. Verán para sustituir al combo Cruise/Pitt, se reunió a dos de los actores más intensos de su generación: Matt Damon (como Carroll Shelby): que aportó el carisma tejano, la astucia comercial y la melancolía del piloto retirado Christian Bale (cómo Ken Miles). 

 Bale aceptó el papel tras interpretar al corpulento Dick Cheney en Vice. Tuvo que perder cerca de 30 kilos en tiempo récord para caber en el angosto habitáculo del Ford GT40. Bale se entrenó además con pilotos profesionales en circuitos reales para dominar el manejo por que si algo le caracteriza al actor es su camaleonico sistema de interpretación.

y con un presupuesto aproximado de 100 millones de dolares un costo de producción modesto para una gran producción se comenzó el rodaje.

El libreto, escrito por los hermanos Jez y John-Henry Butterworth junto a Jason Keller, logró algo muy complicado: convertir una historia sobre coches en una lucha puramente humana y dramática.

La brillantez del guion radica en que Ken Miles y Carroll Shelby no luchan en un solo frente, el guion más alla de ser un drama deportivo que lo es, está contado como si fuera un thriller pero en vez de un asesino en serie hay algo más temible, un burocrata sin corazon.

Un equilibrio perfecto entre el motor y ethriller, pero dentro del garaje.

Y ahora hablemos de que va la película, como siempre sin spoiler, pero por cierto, antes una cosa, has caido por casualidad en el canal, llevas tiempo viendonos pero aún no te has suscrito?. pues no lo dudes más, dale al botón y a la campanita y forma parte de este cineclub, nosotros estaremos encantados de veros. por cierto te está gustando la reseña, pues regalanos un like y si estás a tiempo un hype. Pues bien vamos allá.

Ford pasa una crisis de ventas, el coche de los padres de los chicos de la época, el noble y robusto ford no atrae a los jovenes, que suspiran por poseer un día un cavalino rampante, un flamante ferrari. Mientras que Ford gana competiciones domesticas, Ferrari es el rey de la carrera de resistencia por excelencia, las 24 horas de Lemans. Así que uno de los directivos, sabiendo los problemas financieros de Ferrari decide mover ficha e intentar adquirir Ferrari para Ford, pero la reunión de ventas es una trampa para conseguir que Fiat pague más, una vez conseguido el dinero de la Fiat, Dino humilla a los directivos y al presidente de la Ford, comenzando así el reto por parte de la marca de Detroit una lucha por construir un superdeportivo que humille en Le mans al Ferrari. Para ello contactan con un constructor de vehiculos de carreras que usa piezas de Ford para sus coches, Selby, el constructor del famoso Selby cobra.

Este accede pero necesita a un piloto capaz de llevar el coche el primero a la meta y el mejor es Miles, un mecanico politicamente incorrecto, poco sutil y de una sinceridad insultante.

Esta actitud de Miles choca con la visión de gentelman piloto que tiene el Bicepresidente de la Ford, con lo que empezará una guerra de poder entre Selby, el vicepresidente y Miles y hasta ahí te voy a contar de una película simplemente maravillosa.

Ya vamos a cruzar la bandera a cuadros repasando la taquilla, su paso por los premios y el lugar que ocupa hoy en la historia del cine. 

verán. En una época dominada casi en exclusiva por los efectos digitales y las franquicias de superhéroes, Ford v Ferrari demostró que el público todavía tenía hambre de historias reales, viscerales y bien contadas. Consiguiendo algo más de 225 millones de dolares en todo el mundo.

Fue un éxito rotundo tanto en Estados Unidos como a nivel internacional. Lo más destacado no fue solo su gran fin de semana de estreno, sino su excelente "boca a boca": Y yo quiero fomentar ello, ya que de verdad os la recomiendo, aunque no te guste el motor, por que habla de la amistad sincera y de la pasión desmedida. en definitiva habla del ser humano.

La película Cosechó 4 nominaciones a los Premios Óscar en 2020, incluyendo la codiciada categoría de Mejor Película. y se hizo con 2 estatuillas doradas, premiando precisamente el músculo técnico que se sintió en la pantalla, Mejor montaje y Sonido.

Pero es una obra que va más alla de la técnica.

Y con este consejo de cine, me voy a despedir hasta la semana que viene, deseando que seas inmensamente feliz o luches por ello, no hay mejor lucha que esa y como no puede ser de otra forma. Que vivas el cine 

 

 

 

 

 

viernes, 17 de julio de 2026

lA MAQUINA DE ISOLACION

 Buenas noches. Pasa, toma asiento. Te noto en la mirada, en la forma de arrastrar los pasos, que hoy no ha sido un buen día. Deja las prisas ahí fuera, de verdad. Quédate un rato aquí.

No pretende ser un consuelo barato, pero a veces ayuda recordar que esos días grises, esas jornadas donde parece que cada decisión que tomamos es el desvío equivocado, nos ocurren a todos. Absolutamente a todos. Incluso a las mentes más brillantes, a los visionarios que cambiaron el mundo, les ha tocado alguna vez mirarse al espejo y preguntarse: "¿En qué estaba pensando?".

Déjame hablarte hoy de un hombre llamado Hugo Gernsback.

Si te apasiona mirar al futuro, su nombre debería estar grabado en tu memoria. Su leyenda es tan inmensa, tan fundacional, que los premios más prestigiosos del mundo de la ciencia ficción, los Premios Hugo —esos que han ganado monstruos de la literatura como Isaac Asimov, Philip K. Dick o Arthur C. Clarke— se llaman así, precisamente, en su honor.

Gernsback no solo imaginaba el mañana; lo construía. Llegó a Estados Unidos desde Luxemburgo a principios del siglo XX y se convirtió en un torbellino. Fundó Amazing Stories, la primera revista dedicada exclusivamente a lo que hoy conocemos como ciencia ficción. Tenía una puntería asombrosa para los negocios y para las predicciones. En sus escritos y revistas acertó de forma casi profética: habló de la televisión mucho antes de que existiera en los hogares, predijo el uso de la energía solar, los radares, la automatización e incluso las citas por videollamada. El tipo era un titán, una mente conectada directamente con el futuro.

Pero... sí, ya sabes hacia dónde voy. Hasta el mismísimo Hugo Gernsback tuvo un día terrible. Un día en el que la inspiración se le torció por completo.

Imagínate la escena. Nueva York, mediados de la década de 1920. Las ciudades están creciendo a un ritmo frenético. Los coches rugen en las calles, los tranvías chirrían, las máquinas de escribir repiquetean sin cesar en las redacciones y los teléfonos no paran de sonar. Hugo está en su despacho. Necesita concentrarse, necesita escribir sus editoriales, pulir sus inventos... pero el ruido del progreso es ensordecedor. Se lleva las manos a la cabeza, frustrado. No puede pensar.

Y ahí, en medio de la desesperación por el ruido exterior, es donde nace la chispa. Una chispa que, en su mente, parecía una genialidad, pero que el tiempo juzgaría de una manera... un tanto diferente. Hugo decidió que iba a erradicar las distracciones del mundo. Iba a inventar la solución definitiva para el trabajador moderno.

Lo llamó: La Máquina de Isolación.

Como esto es un podcast y solo tenemos el sonido y nuestra imaginación, quiero que visualices lo que Hugo presentó con orgullo en su revista Science and Invention en 1925. No te imagines unas sutiles almohadillas para los oídos o un biombo elegante. No.

Imagina un casco. Pero un casco enorme, macizo, hecho completamente de madera pesada, que te cubría la cabeza entera y se apoyaba de forma dolorosa sobre tus hombros. Parecía una mezcla entre el casco de un buzo antiguo de alta mar y la máscara de un verdugo medieval. Era un armatoste completamente oscuro, sin más aberturas que dos pequeños visores de cristal para los ojos.

Pero claro, Hugo pensó en todo... o eso creía él. Al estar completamente sellado para que no entrara ni un solo decibelio del ruido de la calle, el inventor se dio cuenta de un pequeño detalle técnico: el usuario se asfixiaría en un par de minutos con su propio dióxido de carbono. ¿La solución de Gernsback? Conectarle al casco, mediante unos tubos de goma gruesos, una pesada bombona de oxígeno puro que el escritor debía colocar al lado de su escritorio.

Visualiza la estampa: estás en tu oficina intentando redactar una carta y, para concentrarte, te calzas un casco de buzo ciego y sordo de varios kilos, conectado a un tanque de gas, mientras miras el papel a través de dos rendijas diminutas en las que Hugo, además, pintó unas líneas negras para que solo pudieras ver estrictamente la línea que estabas escribiendo. Nada de visión periférica. Nada de comodidad.

El invento, como habrás adivinado, fue un desastre absoluto.

Aquello no era una ayuda para la concentración; era una cámara de tortura voluntaria. Cualquiera que se pusiera el artefacto durante más de un breve momento empezaba a experimentar los efectos colaterales de aquella genialidad. El peso del casco destrozaba el cuello y los hombros. Los cristales de los ojos se empañaban casi de inmediato por el calor de la respiración, anulando cualquier posibilidad de lectura. Por si fuera poco, el flujo constante de oxígeno artificial a través de los tubos generaba un siseo metálico y monótono que terminaba provocando dolor de cabeza, mareos y una profunda sensación de claustrofobia. En lugar de inspirar grandes ideas, la máquina de isolación inducía al pánico o a una tremenda fatiga en todo aquel que la probara.

A Hugo le costó admitirlo. Al principio defendía su criatura con la cabezonería propia de los grandes genios. Posó él mismo con el casco puesto para la fotografía oficial de la revista, intentando lucir digno y productivo mientras parecía un villano de cómic de bajo presupuesto. Estaba convencido de que el mundo simplemente no estaba preparado para su nivel de disciplina laboral.

Pero el mercado y el sentido común hablaron. Nadie quería trabajar pareciendo un astronauta atrapado en un búnker de madera. Nadie quería arrastrar una bombona de oxígeno para rellenar un libro de contabilidad.

Con el tiempo, el bueno de Hugo tuvo que guardarlo en el cajón de los proyectos fallidos. El trance pasó. La Máquina de Isolación jamás llegó a fabricarse en masa, y el tanque de oxígeno volvió a los laboratorios de donde nunca debió salir.

¿Andas dándole vueltas a tu propio error? Pues fíjate en lo bonito de todo esto. Hoy en día, casi un siglo después, nadie recuerda a Hugo Gernsback como un fracasado. Nadie juzga su brillante carrera por aquel casco absurdo de 1925. Aquel desastre momentáneo, que seguramente le costó dinero, bromas y algún que otro dolor de cabeza, ha quedado reducido a lo que realmente es: una simple anécdota. Una curiosidad divertida en las páginas de la historia de la tecnología.

Porque al final de la jornada... el tiempo es un filtro maravilloso. Lo único que perdura, lo único que realmente deja huella, son las buenas cosas. Los aciertos, la pasión que le pones a lo que haces, las historias que logras inspirar en los demás. Los "Premios Hugo" se siguen entregando cada año para celebrar la grandeza de la imaginación humana, no para recordar un mal día en un despacho de Nueva York.

Así que... mírate. No te preocupes por lo que haya salido mal hoy. Mañana será otro día, el sol volverá a salir, y este tropiezo de hoy no será más que otra pequeña anécdota en tu propio gran libro.

Por eso te digo que no te preocupes. Tómate tu tiempo, descansa... y hasta el próximo programa