jueves, 10 de septiembre de 2026

En un lugar solitario

 

Me van a perdonar o eso espero ya que voy a utilizar esta reseña para hablar de su director , del amor reverencial que siento por las obras de Nicholas Ray, que me hacen tener una inclinación total a su obra, así que aunque vamos a reseñar el film, no puedo no rendirme ante esta figura sublime del cine. 

Su trayectoria en Hollywood comienza a finales de los años cuarenta, después de haber pasado por el teatro y por distintos ambientes vinculados a la contracultura norteamericana. Su debut, Los amantes de la noche, ya anunciaba algo que recorrería buena parte de su cine: personajes que viven al margen, que buscan desesperadamente un lugar al que pertenecer y que, muchas veces, descubren que el mundo no está hecho para ellos.

Ray tenía una manera muy particular de mirar.

Podía trabajar dentro de los géneros más reconocibles de Hollywood —el cine negro, el western, el melodrama o el cine juvenil—, pero utilizaba esos géneros como quien utiliza un papel en blanco, el resultado siempre era diferente, estabas viendo un film que mantenía todas la leyes del género en cuestión pero eras consciente que el resultado iba más allá, tenía otro trasfondo.

Y detrás de ese transfondo siempre estaban sus personajes.

Quiero enfatizar este punto, porque aunque quizá una de sus virtudes está en la puesta en escena, con un cine visualmente extraordinario. Es su capacidad para dar alma a personas que otros directores habrían convertido simplemente en personajes su gran aportación a este arte.

Ray entendía sus contradicciones y no necesitaba justificar a sus criaturas para comprenderlas. Podía mostrar su violencia, su egoísmo, su fragilidad o su desesperación y, al mismo tiempo, permitirnos descubrir aquello que había detrás de él, su bondad, sus incongruencias, sus miedos, en definitiva su humanidad.

En su cine hay una sensibilidad casi dolorosa hacia los que no encajan. Quizá por que el tampoco encajaba mucho ni en su mundo, ni en su tiempo.

Jóvenes que no encuentran su sitio, hombres que no saben controlar lo que sienten, mujeres que intentan conservar su independencia mientras esperan reanudar una relación amorosa perdida, amantes que se quieren pero no saben quererse, solitarios que no saben vivir solos y jugadores que no saben ganar, en definitiva, los perdedores.

Los que llegan tarde a un mundo que parece haber sido construido sin contar con ellos, esos que en el cine nunca se retratan.

Verán, si un western el heroe siempre es más rápido que sus rivales y se lleva a la chica, salvandola del villano, Ray le dibuja como un pistoero con más cicatrices en el corazón que en el cuerpo, donde la chica es una mujer hecha y derecha que no le duelen prendas de tomar el revolver para terminar con sus problemas, dónde el mayor duelo no se hace a pistolas si no a reproches, en un duelo verbal de tan alto nivel que te rindes al momento con su sensibilidad absoluta en los diálogos de sus guiones.

Ray a diferencia de otros autores no daba sólo información de la trama con sus dialogos, si no que te mostraba el mundo interior del personaje. Una frase puede esconder miedo, deseo, orgullo o una necesidad desesperada de ser querido, hablando de un tema cotidiano.

Por eso sus diálogos tienen algo que todavía hoy resulta sorprendentemente moderno: muchas veces los personajes dicen una cosa mientras emocionalmente están diciendo otra.

Y quizá no sea casualidad.

Porque Nicholas Ray también vivió en primera persona las contradicciones de su tiempo.

Verán, durante los años de la caza de brujas y del macartismo, sus vínculos con ambientes progresistas y con personas perseguidas por el Comité de Actividades Antiamericanas hicieron que su posición dentro de Hollywood fuera especialmente incómoda.

No fue simplemente un cineasta expulsado del sistema. Su relación con aquella persecución fue mucho más compleja, llena de contradicciones y zonas grises.

Pero hay algo fascinante en observar su cine dentro de aquel contexto.

Mientras Hollywood trataba de imponer una imagen cada vez más ordenada, reconocible y tranquilizadora de la sociedad americana, Ray parecía sentirse atraído precisamente por quienes quedaban fuera de ese orden. En una especie de cineasta de trinchera. plagando sus tramas de incomodidad, mostrando la fragilidad del fuerte o la rebeldía del débil.

alejado del maniqueismo imperante, era visiblemente ambiguo, las personas no son héroes ni villanos, sino seres humanos intentando sobrevivir a sí mismos.

Y por eso su cine ha envejecido de una manera tan hermosa. Sin mirar sus personajes desde arriba ya que él prefería mirarle a los ojos.

Sin juzgar él a sus creaciones y por lo tanto, esperando que no los juzguemos nosotros.

Y aquí llega el momento de hablar de la película de esta semana.

Así que bienvenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de cinefilia con todos ustedes EN UN LUGAR SOLITARIO de 1950, obra maestra de Nicolas Ray.

La creación de este film llega en un momento extrañamente fascinante que resulta muy difícil separar completamente lo que Nicholas Ray estaba viviendo de aquello que estaba filmando.

Ray estaba casado con Gloria Grahame, actriz coprotagonista del film. Pero aquel matrimonio estaba ya profundamente deteriorado cuando comenzó el rodaje, en el otoño de 1949. Y hay algo casi estremecedor en imaginar aquellas jornadas: Ray estaba dirigiendo a la mujer de la que se estaba separando.

 mientras construía una historia sobre un hombre que ama a una mujer pero es incapaz de ofrecerle la seguridad necesaria para que ese amor pueda sobrevivir.

Ray y Grahame estaban ya en las ultimas, la relación se deshacía, Ray encontró refugio en el propio trabajo. Llegó a dormir en el set mientras escribía la historia, en lugar de regresar a casa.

Porque Ray tenía esa costumbre casi obsesiva de reescribir, modificar e improvisar durante los rodajes. El guion de En un lugar solitario, firmado por Andrew Solt a partir de una adaptación de Edmund H. North, fue constantemente retocado por él durante la filmación.

Es como si quedarse en el estudio, seguir escribiendo, seguir trabajando, fuera también una manera de retrasar el momento de volver a casa.

Y enfrente tenía a Humphrey Bogart. Ya que no era solamente la estrella de la película. Era además su productor.

Había creado Santana Productions buscando precisamente algo de libertad, al margen del sistema de Hollywood:   

En un lugar solitario fue una producción de Santana distribuida por Columbia, y ese pequeño espacio entre la independencia y el sistema de estudios fue fundamental para que una película tan amarga pudiera existir.

Bogart se implicó tanto en la película porque Ray estaba a punto de destruir al heroe americano al mito.

Estaba intentando descubrir qué había dentro ese personaje inmaculado, que curiosamente está lleno de taras.

Y recordar que mientras tanto, detrás de las cámaras, el director estaba viviendo su propio desastre sentimental. Gloria Grahame había empezado una relación sentimental con el propio hijo de Ray Tony. Y acabarían casándose poco despues.

Ray simplemente estaba intentando terminar una película mientras su mundo se derrumbaba.

Quizá por eso resulta tan conmovedor saber que muchas de las emociones que atraviesan En un lugar solitario nacieron de una verdad absoluta.

Y ahora vamos a contar de que va la película, como ya saben los más veteranos al canal, como siempre sin spoiler.

Pues vamos allá, Dixon Steele es un guionista de Hollywood con talento, pero también con un carácter explosivo y violento, una personalidad autodestructiva y una reputación que no le ayuda precisamente a conseguir trabajo.

Después de años sin escribir nada importante, recibe el encargo de adaptar un guion mediocre.

 Una noche, la joven que trabaja como guardarropa en un club, acepta acompañarlo a casa para ayudarle a reconstruir la historia que ella ha leído y que el siente pereza de leer. Cuando terminan el trabajo se marchan, pero a la mañana siguiente, la chica aparece asesinada.

 Dixon con su carácter violento y agresivo le hace ser el primer y casi único sospechoso. 

Pero hay alguien que puede ofrecerle una coartada: Laurel Gray, una joven actriz que vive en el mismo edificio y que asegura haberlo visto regresar solo aquella noche.

Laurel cree en su inocencia. Y Dixon se enamora de ella.

Durante un tiempo breve, parece que ambos han encontrado algo parecido a la felicidad. Él vuelve a escribir. Ella empieza a descubrir al hombre sensible que existe detrás de aquella personalidad violenta y atormentada. Y entre los dos nace una relación que parece capaz de salvarlos.

Pero hay una sombra que nunca desaparece.

Laurel ha visto en Dixon algo que él mismo intenta ocultar: una violencia contenida, una furia que puede aparecer de repente y que ni siquiera él sabe controlar, que le hace estar en un lugar solitario. Y como termina?, es el asesino?, es inocente? podrán vivir juntos su amor? tódas esas preguntas las tienes que descubrir tú difrutando y lo digo con letras mayúsculas viendo este film.

Y quizá lo más curioso de En un lugar solitario sea que, cuando se estrenó en 1950, nadie parecía saber todavía lo que tenía delante.

No le otorgaron grandes premios ni consiguió nominaciones al Oscar y por si fuera poco, tampoco fue un gran éxito de taquilla.

Pero su verdadera consagración llegaría muchas décadas después. En 2007, En un lugar solitario fue incorporada al National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, como reconocimiento a su importancia cultural, histórica y estética.

Hoy en día está considerada cómo una de las grandes obras del cine negro americano y una de las películas fundamentales de Nicholas Ray. Una referencia esencial dentro de la carrera del director y como una de las grandes películas de los años cincuenta.

Pero cómo os comentamos al principio, Ray hace cine negro, el asesinato, el sospechoso, la investigación, la violencia, la amenaza

Pero los utilizó para hablar de algo mucho más íntimo que va más allá de quién ha cometido el crimen.

La película habla de lo qué ocurre cuando dejamos de confiar en la persona que amamos.

Su influencia puede rastrearse en los jóvenes cineastas de la Nouvelle Vague, que descubrieron en Nicholas Ray algo que para ellos era revolucionario: que un director podía convertir su propia sensibilidad, sus contradicciones y hasta su propia vida en materia cinematográfica.

Jean-Luc Godard llegó a decir una frase que resume perfectamente la devoción que aquella generación sintió por él:

“El cine es Nicholas Ray.”

Y creanme que no es una exageración.

No sé si esta ha sido mi mejor reseña de una película, creo que no, al final no he podido alejar mi pasión por el director y mi amor su obra de lado. Pero si consigo que alguién se acerque a su cine tras esta reseña, me sentiré francamente satisfecho.

El autor de mi western favorito de todos los tiempos, Jonny Guitar, os voy a dejar al final de este vídeo el enlace a la reseña que hice de esa obra sublime con dos divas enfrentadas en la realidad, con uno de los mejores dialogos de la historia del cine y de la que me sigue herizando la piel cada vez que la escucho.

Para terminar sólo me queda decirte que seas inmensamente feliz o luches por ello y como no puede ser de otra cosa, que vivas el cine 

 

 

 

 

martes, 8 de septiembre de 2026

Drive 2011

 

Permitanme que les cuente una cosa. Una cosa sobre esos proyectos filimcos que en un principio no debería de llegar más lejos que el de un film de usar y tirar, pero que por azares de la vida o por una conjunción de talento en un mismo espacio y tiempo, se transforma en un antes y un despues no sólo para sus integrantes si no para el cine en general.

Y es que este proyecto representó un punto de inflexión definitivo tanto para quien se colocó tras la cámara como para el reparto que le dio vida. 

Verán, para su director significó la consagración internacional definitiva dentro del circuito de autor tras años navegando en el cine independiente europeo. Venía de firmar obras de una violencia cruda y estilizada como la trilogía Pusher, el brutal biopic Bronson y la lisérgica Valhalla Rising. Sin embargo, fue esta historia ambientada en un Los Ángeles nocturno la que le valió el premio al Mejor Director en el Festival de Cannes, consolidando su sello estético caracterizado por el uso del neón, los silencios dilatados y los contrastes viscerales.

Para el elenco, fue un antes y un despues ya que se encontraban en ese momento clave de sus respectivas carreras: Por ejemplo el de Ryan Gosling, que aunque ya era reconocido por su versatilidad tras destacar en el drama romántico (The Notebook) y en producciones independientes. Este papel le permitió explorar un registro diferente, minimalista y contenido, donde la presencia física primaba sobre el diálogo.

Junto a él, Carey Mulligan que venía de consolidarse en el panorama internacional tras su aclamada interpretación en An Education, que le valió una nominación al Oscar, y que tras este film demostró que no era actriz de un sólo éxito, Mulligan aportanda aquí una calidez y vulnerabilidad fundamentales para sostener el núcleo emocional de la trama. Y por último, uno de mis actores actuales favoritos, Oscar Isaac, aún no se había convertido en la estrella global que es hoy, pero ya comenzaba a llamar la atención con papeles secundarios en producciones como Red de mentiras y Ágora, justo antes de dar el salto definitivo al cine de autor de primer nivel.

Este cruce de talentos bajo la batuta del cineasta danés Nicolas Winding Refn sentó las bases de una obra icónica. 

Y ahora sí.

Bienvenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de CINEFILIA, con todos ustedes, Drive, película estrenada en el 2011

Antes de empezar con el rodaje de esta película es necesario hablar de su novela matriz y es que la versión cinematográfica tiene como base la novela homónima publicada en 2005 por el escritor estadounidense James Sallis

La adaptación a guion firmada por Hossein Amini, opera una transformación radical del material original:

 El libro de Sallis es una historia negra más fragmentada, terrenal y directa, donde el protagonista explora con detalle las razones de su pasado traumático como la relación con sus padres. Sin embargo la película, no elimina todo ese trasfondo pero lo deja a interpretación del espectador y convierte al conductor en un icono mitológico, una especie de samurai urbano sin nombre.

Este recorte en la trama, es un acierto por parte del guionista, consigue que nos preguntemos quién es ese conductor que se mueve al margen de la ley.

Y esto viene en parte de beber de otra fuente para crear la película, el clasico del policial de 1978 driver. Y esque, Aunque la película de 2011 no es un remake oficial del clásico neo-noir de Walter Hill, la vinculación conceptual es total y directa, sin disimulos. creando una especie de enlace entre este film y el protagonizado por Ryan Oneill.

su propio director Nicolas Winding Refn ha reconocido en múltiples ocasiones la enorme influencia de la cinta de Walter Hill (así como del thriller francés El silencio de un hombre de Jean-Pierre Melville). Toma de ella la narrativa despojada de diálogos innecesarios, la atmósfera nocturna de un Los Ángeles de asfalto y sombras, y la idea de tratar la conducción precisa como un arte metódico.

Y es que la cinefilia del director no sólo se muestra en la inspiración del guion, si no que llega a la tecnica depurada de su film, una joya para el análisis y para cualquier amante del cine.

Y ahora si, vamos ha contaros de que va esta película, ya saben que sin spoiler, entre otras cosas por que la tienes para ser vista gratis en Rakuten España, no sé si en otros paises también, pero esté donde esté, es un film que si no has visto, tienes que conseguir verlo.

Pues vamos allá.

La trama sigue a un conductor anónimo que lleva una doble vida en Los Ángeles: de día trabaja como especialista de escenas de acción en Hollywood y como mecánico en el taller de su mentor, Shannon; de noche, alquila sus impecables habilidades al volante como chófer de huida para criminales. Se rige por una regla inflexible: da a sus clientes una ventana exacta de cinco minutos y no participa jamás en la ejecución del delito.

Su existencia, solitaria y metódica, hace que su mundo funcione, no se implica demasiado, tampoco le importa mucho el dinero, simplemente le vale con pasar un día más, sin embargo su vida da un giro insospechado al entablar una relación afectiva con su vecina Irene y su pequeño hijo, Benicio. La efímera paz construida gracias a su carácter solitario, se rompe con la salida de prisión de Standard, el marido de Irene, quien reaparece acorralado por deudas con la mafia.Y hasta aquí te voy a contar, el resto de película tienes que verla y disfrutarla tú, por que es de esas películas francamente recomendable.

Y es que verán, La narrativa del filme destaca por desplazar la palabra en favor del lenguaje puramente visual y sonoro. Los personajes apenas conversan; se expresan mediante miradas fijas, gestos medidos y pausas prolongadas. Esta economía verbal obliga al espectador a descifrar la psicología de los protagonistas no por lo que dicen, sino por su lenguaje corporal y el entorno que los rodea.

La dirección apoya este enfoque con un diseño de puesta en escena milimétrico:

El encuadre suele ubicar a las figuras en zonas muy concretas del plano —a menudo descentradas o divididas por sombras y marcos de puertas—, subrayando el distanciamiento emocional y la tensión latente.

Todo en la película nos cuenta algo, desde la icónica chaqueta de satén con el escorpión, sus guantes, el vestido camisero de Irene o hasta el sudor del pecho de blanch, todo nos narra algo del personaje. Una obra de orfebrería fabricada para evitar dialogos de presentación

Para mostrar los contrastes del film otro elemento que usa el director son los ambientes domésticos e íntimos que se ruedan con iluminación cálida y planos sostenidos que ralentizan el tiempo, mientras que los espacios criminales se caracterizan por contrastes marcados de neón, marca de la casa del director dónde las luces frías y una cámara baja hacen que incremente la amenaza.

El film se convirtió de inmediato, el día de su estreno en un referente del neo noir del nuevo milenio, un film con esencia de clásico que no pasó inadvertido en los festivales de cine.

Para que pueden entender la revolución estética de este film en ese momento, tenermos que ver el panorama cinematográfico del momento, dominado  por producciones de acción hiperactivas y rodadas cámara en mano dónde no se le daba un respiro al espectador, Drive irrumpió como una anomalía radical. Redefinió las reglas del thriller moderno al demostrar que la tensión no dependía de un montaje frenético y acción sin descanso.

El ritmo pausado, la economía visual y una cuidada atmósfera estética, lograba inquietar más que cualquier dosis de adrenalina del momento.

Tambien supuso una revolución en la melodía del film, dejando el peso de la ambientación a la música electrónica de tonos ochenteros, recordando aquellos film y mostrando de donde venía esta obra, la musica finciona como una herramienta narrativa capaz de articular el pulso emocional del filme, latidos, tensión e incluso pasión se consigue gracias a su Banda sonora de Michael Small y de la selección musical de la película.

Cannes Fue el gran escaparate que catapultó la película a nivel global. Tras su proyección oficial, recibió una larga ovación en pie y le valió a Nicolas Winding Refn el galardón al Mejor Director. El jurado reconoció su audacia para reinterpretar el lenguaje de cintas de acción desde una mirada puramente autoral. 

En la ceremonia de los Oscar Recibió una nominación en la categoría de Mejor Edición de Sonido, reconociendo el papel decisivo del diseño sonoro para construir el ambiente de la cinta, pero que no hizo justicia a la película, no estando nominada, cosa imperdonable al ver las que si optaron a la estatuilla, O mejor actor. demostrando que a veces la academia está ciega para estas obras de género ya que Goshlin hace aquí uno de sus mejores trabajos.

Y ya vamos a terminar, esperando que si te ha gustado nuestra reseña, nos lo hagas saber con un like, si aún no estás suscrito y te gusta el cine, si quieres conocer más películas para aumentar tu cinefilia, no lo dudes, dale al botón y a la campanita y se parte de esta comunidad y ya no queda nada más que decir, así que me voy a despedir de todos vosotros con el deseo de que seais inmensamente felices o lucheis por ello, no hay mejor lucha que esa y por último y como no puede ser de otra forma que vivas el cine 

 

  

 

lunes, 7 de septiembre de 2026

30 días de oscuridad

 

Verán, dejenme que les cuente una cosa, en el 2002 y bajo el sello de IDW Publishing, se publicó un comic que se  convirtió de inmediato en un auténtico fenómeno de culto dentro del panorama independiente norteamericano. En un momento en el que el género de terror en el cómic parecía estancado.

Esta publicación supuso un soplo de aire fresco y, sobre todo, una rotunda demostración de cómo reinventar un mito clásico cómo es el vampírico.

Detrás de este proyecto convergieron dos talentos con una trayectoria impecable. El guion corrió a cargo de Steve Niles, un autor que ya se había consolidado como uno de los grandes referentes del terror contemporáneo en las viñetas. Niles venía de trabajar en diversas editoriales independientes y de adaptar relatos de figuras legendarias como Clive Barker, demostrando siempre una capacidad excepcional para combinar la atmósfera opresiva del horror clásico con un ritmo narrativo moderno y visceral.

En la parte artística, la obra contó con el dibujo característico e inconfundible de Ben Templesmith. El artista australiano estaba arrancando lo que sería una brillante carrera, y su estilo expresionista, sucio, abstracto y profundamente atmosférico encajó a la perfección con la propuesta de Niles. el uso de Templesmith de las sombrías acuarelas, las líneas rasgadas y las paletas de colores fríos y sangrientos dotaron a la historia de un tono único que no tardó en llamar la atención de Hollywood, cómo no podía ser de otra manera.

Pero curiosamente, el primer intento de convertir esta historia en película fracasó antes incluso de que existiera el cómic. Verán, Neil concibió la idea originalmente como un tratamiento cinematográfico, pero al presentarla en Hollywood ningún estudio mostró interés. 

Así que se rindió y se convirtió en cómic. Pero claro, el éxito de la novela gráfica hizo que la industria audiovisual reaccionara de inmediato y se desató una auténtica guerra de pujas por los derechos de adaptación. 

El primer gran peso pesado de la industria en apostar firmemente por la historia fue nada menos que Sam Raimi.  

Raimi quedó fascinado por el concepto y la potente atmósfera visual de las viñetas, por lo que adquirió la propiedad a través de su recién creada productora especializada en cine de género, Ghost House Pictures, en alianza con Senator International y Columbia Pictures. Aunque inicialmente se especuló con que el propio Raimi pudiera dirigirla, finalmente asumió el rol de productor ejecutivo y comenzó la búsqueda de la voz adecuada para el proyecto.

Para trasladar el guion al formato de largometraje, la productora confió primero en el propio autor del cómic, respaldado más tarde por guionistas como Stuart Beattie (Collateral) y Brian Nelson. El gran acierto llegó a la hora de elegir al director: la productora reclutó al realizador británico David Slade, quien venía de causar una enorme impresión en el cine independiente con la claustrofóbica y tensa Hard Candy. Slade trajo consigo una visión estética muy concreta y exigió que la película respetara la estética oscura, sucia e incómoda de la obra original. 

Y ahora si, bienvenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de cinefilia, con todos ustedes la maravillosa, oscura e incomprendida 30 días de oscuridad del 2007.

 Con el proyecto ya completamente encarrilado y una visión estética muy clara, la producción puso en marcha la maquinaria para trasladar a la gran pantalla esta implacable lucha por la supervivencia.

El rodaje arrancó oficialmente en el verano de 2006, pero lejos de los desiertos helados del norte, el equipo eligió los estudios y las locaciones de Nueva Zelanda. Allí se reconstruyó meticulosamente el aislado pueblo de Barrow, Alaska. Para recrear la atmósfera asfixiante y la interminable noche, el equipo técnico construyó enormes decorados exteriores iluminados por potentes torres de luz artificial, combinados con toneladas de nieve falsa y grandes ventiladores para simular las continuas ventiscas. El rodaje fue físicamente agotador para todo el equipo, trabajando mayoritariamente en turnos nocturnos para capturar esa sensación constante de penumbra y frío desolador.

En cuanto al elenco artístico, la elección de los protagonistas buscaba transmitir vulnerabilidad y realismo más que el perfil del típico héroe de acción imbatible. Josh Hartnett fue seleccionado para interpretar al sheriff Eben Oleson, aportando un matiz de determinación silenciosa y desesperación contenido. A su lado, Melissa George dio vida a Stella Oleson, su exmujer y agente del cuerpo de bomberos, aportando la fortaleza física y emocional necesaria para equilibrar el conflicto. Sin embargo, una de las decisiones de casting más memorables fue la de Danny Huston como Marlow, el sangriento y calculador líder de los vampiros. Huston dotó al personaje de una presencia escalofriante, prescindiendo del diálogo convencional y comunicándose mediante un lenguaje gutural diseñado especialmente para la película, lo que acentuó el carácter bestial e inalcanzable de la amenaza.

Ahora vamos ha hablar de que va esta película, como siempre sin spoiler para que puedas verla, que por cierto la tienes gratis con publicidad en Rakuten TV. por lo menos en España y ahora mismo, por lo que si aún no la has visto, no tienes excusa.

Por cierto, si te está gustando esta reseña regalame un like, si no estás suscrito hazlo y así podré recomendarte todas las semanas una película que hará de tu tarde aburrida una velada de cine memorable. no se puede pedir más verdad, pues dale ahora y forma parte de nuestra familia de cinefilos.

Pues vamos allá . La sinopsis nos sitúa en Barrow, la localidad más septentrional de Alaska, un pueblo que cada invierno se prepara para enfrentar un fenómeno natural extremo: treinta días consecutivos en los que el sol no llega a asomar por el horizonte y la oscuridad es absoluta. Justo cuando la luz se apaga y el pueblo queda aislado del resto del mundo por las inclemencias del tiempo, un grupo de sedientos vampiros aprovecha la oportunidad perfecta. 

Para estas criaturas, Barrow no es un simple pueblo, es un banquete ilimitado donde pueden cazar libremente durante un mes entero sin temor a la luz solar.

Pero no cuentan con que  el sheriff Eben, junto a Stella y un reducido grupo de supervivientes, van a atrincherarse e intentar combatir al enemigo.

Hasta aquí te voy a contar el resto de la película tienes que verla y sobretodo disfrutarla.

Contaros que la película logró un considerable éxito de público y convirtió su premisa en un clásico moderno del género, no estuvo exenta de críticas. Lo peor de la película según parte de la prensa especializada y del público más quisquilloso, residió en el desarrollo de los personajes secundarios y en la gestión del ritmo intermedio, cosa con la que no comulgo, es un film de cocción lenta, el tornado de acontecimientos comienza poco a poco, casi gota a gota hasta estallar en una apoteosica parte final arrebatadora, los espectadores que amamos el buen western nos recuerda a esas joyas del cine como hasta que llegó su hora o solo ante el pelígro y es que las prisas por parte de espectadores de que pasen cosas ya y rápido es un mal que acompañan las nuevas producciónes en donde el cine reposado, de desarrollo lento y profundo de las relacciones entre los personajes, a pasado a ser minoritario, una lastima bajo mi punto de vista.

Película tan humana como sólo lo pueden hacer las películas de lo fantástico, de relaciones luminosas en medio de la oscuridad, que habla de amor a los suyos y el sacrificio por amor, con uno de esos finales que jamás olvidarás. 

Para mi, es una gran película con aroma a clásico con un rotundo apartado visual y una impecable atmósfera que hacen de la fotografía del film realizada por Jo Willems un personaje más del film. La dirección de David Slade, combinada con la fotografía desaturada y el brutal diseño de producción, regala secuencias memorables —como ese plano picado cenital que muestra el ataque masivo sobre el pueblo ensangrentado sobre la nieve—. Además, la reinvención física y sonora de las criaturas por parte de Weta Workshop y la aterradora interpretación de Danny Huston lograron devolverle al cine de vampiros ese colmillo salvaje y aterrador que había ido perdiendo en la cultura popular.

En cuanto a su recorrido en entregas de premios, 30 días de oscuridad  tuvo una sólida presencia en los circuitos de cine fantástico y de terror. Cosechó nominaciones en certámenes especializados como los Saturn Awards (destacando categorías de mejor película de terror y mejor maquillaje) y los Empire Awards, además de ser reconocida por sus impresionantes efectos prácticos y su diseño de sonido.

El impacto de la marca no terminó en los cines. Su éxito comercial dio pie a una secuela directa a mercado doméstico estrenada en 2010 bajo el título 30 días de noche: Oscuridad extrema (30 Days of Night: Dark Days), dirigida por Ben Ketai, que aunque no contó con el reparto ni el presupuesto de la entrega original fue una más que decente secuela. Además, el universo se expandió hacia la pequeña pantalla con dos miniseries precuela en formato web y contenido promocional: 30 Days of Night: Blood Trails y 30 Days of Night: Dust to Dust, que exploraban los eventos previos y las consecuencias del ataque en Barrow, consolidando a la franquicia como un referente imprescindible del horror del siglo XXI.

Hoy convertida como obra de culto, recordada por la comunidad de aficionados al fantástico se ha hecho ese hueco que hace tiempo se merecía.

Cómo hemos dicho, disfruta de ella sin prisas, no tiene la película la presión de impactar en los primeros compases, ponte esta obra, que la tienes gratis y legal en Rakuten (No sé por cuanto tiempo) y dejate llevar por la historia de este pueblo asediado por unos implacables vampiros con armoma a western nevado.

Y con esto vamos a terminar, no sin darte la despedida que mereces, deseando que seas inmensamente feliz o luches por ello que no hay mejor lucha que esa y como no puede ser de otra forma, que vivas el cine 

 

 

  

viernes, 14 de agosto de 2026

La momia 2026

 

LA MOMIA DE LEE CRONIN — GUIÓN DE RESEÑA

Verás, hay algo extraordinariamente peligroso cuando vamos al cine.Y no estoy hablando de una mala película.

Estoy hablando de una película que todavía no hemos visto.

Dejame que me explique antes de que me tomes por loco, verás, muchas veces, antes incluso de que aparezca la primera imagen en pantalla, nuestro cerebro ya ha hecho su trabajo.

Ya ha construido una película. La ha imaginado. La ha clasificado y La ha comparado. Sin ni siquiera verla.

Ha decidido qué quiere encontrar y, sobre todo, qué no está dispuesto a aceptar.

Y ahí empieza el problema. El problema llamado Expectativas.

Y es que las expectativas son una de esas pequeñas trampas que nos tiende el cerebro con la mejor de las intenciones. Nos gusta pensar que vamos al cine para descubrir algo.

Pero muchas veces vamos al cine para confirmar algo que ya creemos saber.

Queremos que la película se parezca a la película que tenemos en la cabeza. Y cuando no lo hace, sentimos que nos han engañado.

Aunque quizá el engaño lo hayamos cometido nosotros. Esto ocurre especialmente con las películas que forman parte de nuestro imaginario.

Películas que hemos visto de niños. Personajes que llevamos décadas asociando a una determinada estética.

Monstruos que ya no pertenecen solamente al cine, sino también a nuestros recuerdos. Y cuanto más fuerte es ese recuerdo, más difícil resulta mirar una película nueva sin compararla constantemente con esas obras guardadas en la memoria.

Es una especie de filtro invisible. La película está ahí,  delante de nosotros, intentando contarnos algo, pero nosotros estamos mirando hacia atrás.

Las expectativas no solamente pueden hacer que una buena película nos parezca mala. También pueden impedirnos descubrir qué película tenemos realmente delante ya que nosotros esperábamos que fuera otra cosa.

Y esto es particularmente peligroso cuando hablamos de un personaje como el que nos ocupa hoy.

Y es que pocas criaturas del cine tienen una historia tan larga. Tan cargada de imágenes. De rostros.

De vendajes. De tumbas. De maldiciones. De aventuras. Por que estamos hablando ni más ni menos que de la Momia.

Y es que pocos Monstruos clásicos del cine han cambiado tanto con el paso del tiempo  desde que en 1932, Karl Freund dirigiera para Universal una de las películas fundamentales del cine de terror clásico.

Con Boris Karloff haciendose dueño de nuestras pesadillas. hasta del cambio a color de la Hammer.

Más física. Más brutal. Más visceral y por supuesto más cercana a su tiempo, hasta que en 1999

Stephen Sommers con Brendan Fraser y Rachel Weisz.  Convirtiera a la momia en una aventura gigantesca. Una mezcla de acción, romance y cine de aventuras.

Cada generación tiene su Momia particular y para ellos esa es la autentica momia aunque nada tienen que ver unas con las otras.

Dejamos de lado la versión protagonizada por Tom Cruise, la película dirigida por Alex Kurtzman. Pasó sin pena ni gloria y fue un desastre absoluto, pero he de confesar que tiene cierto encanto.

¿Entonces, cual es la verdadera momia? Pues ninguna, no nace de una obra literaria previa, este monstruo nace del cine y es para el cine, así que no existe más canon que el que le queramos otorgar nosotros.

Y por que os cuento todo esto. Pues ahora dejenme empezar y todo cobrará sentido. 

Así que bienvenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de CINEFILIA con todos ustedes el film de Lee Cronin La momia, film estrenado en el  2026.

En esta versión ocurre algo curioso ya que no parece querer continuar ninguna de las tradiciones clasicas.

Lejos de Karloff, de la Hammer, de la aventurara versión con Brendan Fraser.

Este film de Lee Cronin decide tomar el concepto de la momia y llevarselo a otro lugar

Y es aquí donde toma sentido el inicio de esta reseña, si vas con las expectativas previas de una momia en particular, en tu momia canonica, te vas a sentir estafado, por que la verisón que nos plantea el director es otra cosa.

¿Pero quién es este director que decide reinventar un monstruo clásico del terror? 

Verán Lee Cronin no llega aquí de la nada.

Es un director irlandés que ha ido construyendo poco a poco una identidad dentro del cine de terror.

Su primer largometraje fue The Hole in the Ground, conocido como el Bosque Maldito del 2019.

Una película pequeña, inquietante, atmosférica, construida alrededor de una idea muy sencilla pero tremendamente perturbadora que le abrió las puertas para su siguiente largo. Evil Dead Rise. Si, la franquicia de Raime de Posesion infernal de la que salió indemne, siendo una de esas pocas películas franquiciadas que se salvan de la quema.

Pero en un planteamiento suicida Cronin decide meterse a reinventar todo un clásico LA MOMIA, algo que, sobre el papel es lo más parecido a darse un tiro en el pie.

Porque si tú escuchas: "Una nueva película de La Momia" y vas a pensar en Pirámides, Faraones. y un personaje vendado caminando con dificultad en la pantalla y no.

 Si hay una película que se parezca a esta versión de la Momia es El exorcista, de William Friedkin.

No porque Cronin esté intentando copiar aquella película. Sino porque utiliza una estructura emocional que nos resulta familiar a todos los que hemos visto ese film en un intento de que esta nueva versión del terror no tenga el aspecto de  una figura que regresa desde el pasado, si no crear una maldición más intima, más doméstica y a fé que lo consigue.

Así que si vas a ir con alguna espectativa, toma cómo ejemplo las películas de posesiones demoniacas, antes que cualquier versión anterior de este mito del terror 

De hecho Cronin ha explicado que sus referencias principales para escribir esta película fueron Seven y Poltergeist.

Y esto tiene muchísimo sentido.

Y de que va esta película?. Pues preparate pare contarte la sinopsis, como siempre sin spoiler para que puedas ver un film que lo tienes hoy por hoy disponible en HBO por lo que creo que no tengas problemas para adentrarte en este film.

Charlie Canon es un reportero norteamericano que trabaja con su familia en Egipto esperando que la cadena de television dónde trabaja le envie a su destino soñado Nueva York. A pesar de vivir en un pais extranjero es feliz, sus hijos Sebastian y Katie son dos niños encantadores y su mujer Larisa está esperando un bebe, nada puede truncar la felicidad de esa familia hasta que una oscura mujer aparece en la vida de Katie, esta extraña mujer es la guardiana de un secreto terrorifico el de una momia  que ha despertado.

La oscura mujer secuestra a Katie y desaparece sin dejar rastro, ese secuestro rompe la felicidad de la familia que vuelve a los estados unidos, allí intentan rehacer su vida marcada por el secuestro de la niña y su desaparición hasta que 8 años despues ocurre algo extraño, En un accidente aereo, dentro de un sarcofago aparece Kaitie, está viva, pero ya no es la niña risuela que ellos dejaron, ahora es otra cosa y hasta aquí te voy a contar, el resto de la película tienes que verla tu y creeme que la vas a disfrutar si te gusta el terror de posesiones claro.  

La producción reunió a New Line Cinema, Blumhouse y Atomic Monster, con James Wan, Jason Blum y John Keville como productores, junto al propio equipo de Cronin a través de Wicked/Good.

Y eso ya nos da una pista. estamos hablando de una película que tiene detrás nombres enormes del cine comercial y del terror contemporáneo.

El rodaje comenzó en Irlanda en marzo de 2025. Rocrdar que es una producción Irlandesa. Y después se trasladó a España. Concretamente a Almería.

Y aquí tenemos uno de los grandes milagros visuales de la película.

Porque Almería lleva décadas demostrando que puede ser prácticamente cualquier lugar.

Ha sido el Oeste americano. Ha sido Roma. Ha sido Arabia. y como en este caso. Ha sido Egipto.

Las calles del centro de Almería se convirtieron en El Cairo. La Plaza de Pavía. La calle de la Reina.

La Escuela de Arte. El entorno de la Alcazaba.

Calles y edificios que cualquiera que conozca la ciudad podría reconocer perfectamente. desaparecen.

Se convierten en otra cosa gracias el inmenso trabajo de diseño de producción de Nick Bassett un autentico prodigio cambiando entornos natrurales y urbanos para que parezcan otro lugar

Porque no contento de transformar en Egipto la ciudad de Andalucía,  también la utiliza para representar Nuevo México. En un alarde creativo que por desgracia pasa desapercibido para casi todo el mundo

Porque no solo cambian el escenario, si no que transforman su luz y eso es gracias al  director de fotografía, Dave Garbett, otro portento de la fotografia en el cine.

Por otro lado, Cronin es uno de los nuestros, un aficionado al terror que ha bebido de los clásicos y eso se demuestra en su forma de rodar, los movimientos exactos en el momento idoneo, la tensión creada con el tiro de cámara, un uso magistral a lo brian de palma del deep focus, hacen que no solo tenga narrativa si no que es un portento de técnicas clásicas del cine que apenas se disfrutan en el cine actual, de hecho es que no renunció a las imagenes creadas por CGI pero si que las llevó al minimo, a aquellas partes que no llegaban el maquillaje, las protesis y los efectos practicos, teniendo como resultado una realidad en el visionado que nos hará retirar más de una vez la mirada de la pantalla.

Y ahora, otro de esos grandes aciertos de la película, el reparto, los niños Shylo Molina, Billy Roy y Emili Mitchel están soberbios, pocas veces he visto interpretaciones tan acertadas en actores y actrices tan jóvenes, Los protagonistas de esta historia el matrimonio Cannon, interpretado por Jack Reynor y Laia Costa están magistrales volcando en la pantalla una verdad y credibilidad que hace que suframos por ellos y ahora dos personajes que para mi son fundamentales, el papel de la abuela interpretado por una magistral veronica Falcón y cómo no, el soberbio y magistral trabajo de natalie grace, como cambia la voz, el movimiento, la mirada que traspasa las prótesis nos indica que estamos ante una joven actriz de muchísimos quilates. 

La película llegó a los cines internacionalmente a partir del 15 de abril de 2026 y a Estados Unidos el 17 de abril, distribuida por Warner Bross. Y con un presupuesto de 22 millones, supo cuadruplicacar el coste en una recaudación que superó los 90 millones, convirtiendose en un éxito absoluto de una película de terror.

Lo dicho, si te gusta el cine fantastico, si te gusta el terror y disfrutas del cine de posesiones esta obra es para ti, alejadísima de cualquier película anterior de la Momia, pero no por eso peor.

Y ya os voy a dejar, esperando que os haya gustado nuestra reseña y si es así danos un like y si estas a tiempo un hype, que si no estás suscrito lo hagas, estaremos encantados de verte otra vez por aquí y cómo no puede ser de otra forma me marcho deseando que seas inmensamente feliz o luches por ellos, no hay mejor lucha que esa y como no puede ser de otra forma. Que vivas el cine 

martes, 11 de agosto de 2026

cesare pavese

 Buenas noches. Acomódate ahí, en la esquina de la barra, donde la luz del farol de la calle apenas roza el cristal y Déjame servirte un vaso de este vino suave antes de empezar, hoy dejame que sea yo quien elija tu bebida y mientras decido qué vaso usar y que licor. No tengas prisa. A esta hora el tiempo cambia de ritmo, la noche se vuelve más ancha y los silencios pesan un poco menos si se comparten.

Siempre me ha fascinado lo que busca la gente cuando cruza la puerta de un piano bar a estas horas. Algunos vienen huyendo del ruido del día, otros buscan olvidar una conversación dolorosa, y hay quien solo quiere sentir que no está del todo solo en medio de la ciudad. La noche tiene esa costumbre de desnudar nuestros pensamientos más íntimos. Nos pone frente a frente con nuestras nostalgias, con lo que pudimos haber sido y no fuimos. Y precisamente de eso quiero hablarte hoy, mientras preparo tu combinado en la barra. Quiero contarte la historia de un hombre que entendió la noche, la soledad y la búsqueda de pertenencia mejor que casi nadie en el siglo pasado. Un hombre que hizo de su propia melancolía un arte eterno: Cesare Pavese.

Para entender a Pavese hay que viajar con la mente al norte de Italia, a las colinas del Piamonte, a un pequeño pueblo llamado Santo Stefano Belbo. Allí nació en 1908. Y esa tierra, con sus viñedos, sus nieblas invernales y el calor seco del verano, se quedó grabada a fuego en su alma para siempre. Pavese creció entre dos mundos que chocaban entre sí: la nostalgia telúrica de la infancia campesina y la frialdad industrial de la ciudad de Turín, donde estudió y pasó gran parte de su vida.

Fue un hombre de una sensibilidad desarmante y una inteligencia prodigiosa. En una Italia dominada por la sombra del fascismo, Cesare encontró un refugio en su  trinchera personal, la literatura. Pero no se conformó con lo que tenía cerca. Miró hacia el otro lado del océano y se convirtió en uno de los traductores más brillantes de su época. Fue él quien introdujo en Italia a los grandes gigantes de la literatura norteamericana: tradujo a Herman Melville, a William Faulkner, a John Dos Passos, a James Joyce. Al traer a esos autores a su lengua materna, Pavese no solo estaba haciendo un trabajo editorial; estaba oxigenando la cultura italiana, abriendo las ventanas de una habitación cerrada para que entrase el aire fresco de la modernidad.

Como escritor, Pavese fue un arquitecto de las emociones humanas. Comenzó con la poesía, publicando un libro titulado Lavorare stanca. En esos versos rompió con la tradición retórica de su tiempo. Creó una poesía narrativa, casi como si nos estuviera contando historias al oído en la barra de un bar como esta. Nos hablaba de los muchachos que vagan por las calles de Turín, de la soledad del trabajador, del deseo inalcanzable de amor y de la imposibilidad de encajar.

Más tarde llegaron sus novelas y relatos, obras fundamentales como El bello verano, El camarada, o su obra cumbre, La luna y las fogatas. En sus páginas, Pavese exploró temas que nos atraviesan a todos: el regreso a los orígenes, el mito de la infancia perdida, la dificultad de comunicarnos con quienes amamos y esa sensación constante de ser un extraño, incluso dentro de nuestra propia vida. Para Pavese, la soledad no era solo un estado pasajero; era una condición humana fundamental, un destino del que era casi imposible escapar. Y todo esto lo dejó plasmado también en su diario personal, El oficio de vivir, uno de los testimonios íntimos más lúcidos, desgarradores y bellos de la historia de la literatura universal.

Pero la vida de Cesare Pavese estuvo marcada por una grieta profunda que nunca terminó de cerrar. Una herida hecha de desencuentros amorosos, de una timidez casi patológica y de un cansancio existencial que fue acumulándose con los años. El año 1950 fue el ápice de su carrera. En junio de ese año ganó el prestigioso Premio Strega por El bello verano, el máximo reconocimiento literario de su país. Tenía fama, tenía el respeto de sus colegas, era una figura central de la cultura europea. Sin embargo, por dentro, la luz se estaba apagando.

Ese verano, Turín ardía bajo una ola de calor sofocante. La ciudad estaba vacía, desierta por las vacaciones de agosto. Pavese, sumido en una profunda depresión tras el fracaso de su último amor con la actriz estadounidense Constance Dowling, se sintió más solo que nunca. El 27 de agosto de 1950, Cesare caminó hacia el Hotel Roma, cerca de la estación de tren de Turín. Pidió la habitación número 341.

Y allí, en el silencio de esa habitación calurosa, ingirió una dosis letal de barbitúricos. Tenía solo 41 años. En la mesilla de noche dejó un ejemplar de su libro Diálogos con Leucó. En la primera página escribió unas palabras que han quedado grabadas en la historia de las letras: "Perdono a todos y a todos pido perdón. ¿Está bien? No hagáis demasiados chismes". Días antes, en su libreta, había escrito otra frase célebre que hoy retumba como un eco lejano: "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos".

Es fácil dejarse llevar por la sombra de ese final. Es fácil pensar en Pavese como una figura trágica y serena que se rinde ante el peso del mundo. Pero no quiero que te quedes con ese sabor amargo en la boca. No has venido esta noche para que te deje atrapado en la tristeza. Si algo enseña la gran literatura es que la muerte de un autor no es el fin de su voz; al contrario, es el momento en que su voz se vuelve eterna.

Cesare Pavese no perdió la batalla contra la vida; nos dejó un mapa desgarradoramente honesto de lo que significa estar vivo. Tuvo el valor de mirar de frente a los abismos que todos nosotros, en algún momento de la noche, preferimos ignorar. Transformó su dolor en belleza, sus dudas en arte, su soledad en un puente tendido hacia ti y hacia mí. Cada vez que alguien abre uno de sus libros en cualquier rincón del mundo, Pavese vuelve a respirar. Vuelve a caminar por las colinas del Piamonte, vuelve a mirar el horizonte de Turín y vuelve a encontrar la compañía que tanto buscó en vida.

Su legado es inmenso porque nos regala la certeza de que nuestras propias dudas y sensaciones de aislamiento no son solo nuestras: son universales. Nos enseñó que en la fragilidad hay una dignidad profunda.

Si esta noche te pica la curiosidad y quieres conocerlo, te doy un consejo de barman: no empieces por el final. No vayas directamente a buscar sus últimos días. Empieza por pasear con él. Abre La luna y las fogatas. Lee despacio, sintiendo el olor a tierra mojada, a sarmientos quemados y a memoria. Deja que te hable de sus colinas, del deseo de regresar a casa y de la luz del verano. Escucha su ritmo pausado, su voz honesta, sin artificios ni máscaras. Descubrirás a un amigo insustituible para las horas oscuras.

Aquí tienes tu copa. Un trago equilibrado, denso, con ese toque amargo que despierta el paladar, pero con un final dulce y persistente que se queda contigo mucho después del último sorbo. Exactamente como la literatura de Pavese.

Salud por las historias que nos salvan de la noche, por la belleza que nace de las heridas y por los hombres que, como Cesare, nos dejaron sus palabras para que nunca volvamos a sentirnos solos del todo. Bienvenido al bar. Disfruta de tu bebida. Y colorín colorado, esta hermosa historia de un escritor ha terminado

domingo, 2 de agosto de 2026

El asesino del calendario 1989

 Verán hoy vengo con un vídeo un poco especial, vamos a desentrañar lo que esconde el cine, vamos a ver los hilos de la marioneta de lo que es la creación de una película. ¿Y cómo lo vamos hacer? pues analizando un film que en principio debería ser un referente de la época y terminó siendo un desastre. Vamos a analizar por que no funciona la película, por que el publico no entra en la historia y por que teniendolo todo se queda en nada. El motivo. Si bien no se salta ningun principio fundamental del guion, las técnicas no están bien usadas.

Vamos al principio, La película es El asesino del calendario, film con un autentico elenco de oro, Kevin Klien, Susan Sharandon, Harvey Keytel, Rod Steiguer, Mary Elithabeth Mastroantonio y el secundario de lujo Dany Aiello. Con guion de John Patrik Shanley que había deslumbrado con el film protagonizado por cher y nicholas Cage Hechizo de Luna. 

Verán les cuento de que va la película. En la ciudad de Nueva York un asesino en serie tiene aterrado a la ciudadanía, lleva 10 muertes por estrangulamiento, pero llega un punto de inflexión, cuando asesina a la mejor amiga de la hija del Alcalde, es entonces cuando este recurre a la última solución, volver a reincorporar al hermano del jefe de policía, un agente díscolo que ha sido expulsado y ahora trabaja de bombero. Tras acceder este a investigar el incidente, seremos testigos de la enemistad de los hermanos mientras que se intenta localizar al asesino antes del siguiente asesinato.

 Cómo ven, todo pinta bien, el reparto, el guionista y la trama. Pero luego nada funciona.

Voy a dejarte aquí. si no la has visto está en Amazon Prime en su catalogo gratuito, echale un vistazo, por que no es un desastre total y luego vuelves a este punto. Por que a partir de aquí se van hacer spoiler

Si ya la has visto vamos allá.

Verán, para entender por que este desastre hay que ir al momento del estreno de la película, hacía algo más de un año Un pez llamado Wanda protagonizado por Kevin Klien había arrasado en la taquilla. Aquel film, mezclaba el policial de atracos con la comedia y es entonces cuando la productora Star Partnes y la Metro Goldwind Meyer que tambien era el estudio que distribuyó Un pez llamado Wanda, quisieron seguir explotando el filón de aquel maravilloso film, pero sin éxito lo primero que vamos hacer es comparar por que una funciona y la otra no. En un Pez llamado Wanda la historia nos mete en una banda de ladrones a cada cual más particular, estafadores que se roban entre ellos y todo con ritmo de comedia, son muchos los ejemplos de comedias sobre ladrones y es que al final se trata de un crimen que aunque penado, puede en algunos casos hacer sentir simpatía con el espectador, atraco a las tres, la pantera rosa, el quinteto de la muerte o el Golpe. La premisa funciona perfectamente desde el punto de vista de los ladrones como el Golpe o bajo el punto de vista de la Ley, la pantera rosa. 

Aquí, deciden hacer una comedia bajo la premisa de un estrangulador de mujeres, una trama que funciona perfectamente como thriller, casi siempre bajo el punto de vista del investigador o del terror casi siempre bajo el punto de vista del asesino. ¿Pero hacer una comedia con estos acontecimientos? ese fue el peor error, no funciona... así que una vez mostrado el primer asesinato para justificar la trama, se tienen que olvidar del asesino para intentar hacer comedia con los investigadores, intentan forzar triangulos amorosos qyue si bien uno puede funcionar dos seguidos pierden fuerza, el primero y más potente que queda en tierra de nadie es el de los dos hermanos enamorados de la misma mujer. Ese hilo argumental tan potente se anula a los pocos minutos para hacer un segundo triangulo, el de la hija del alcalde, el policía discolo y el propio alcalde. Al final ambas fuerzas opuestas se anulan, por otro lado, cómo tienen que empezar con la investigación del asesinato, los acontecimientos pasan sin justificación, se solucionan con dos lineas de dialogo que hace que las relaciones no fragüen en el espectador, el romance pasa por que si y los triangulos se deshacen solos, por lo que la parte romantica no funciona. Vamos a poner un ejemplo. La hija del alcalde tras el funeral de su mejor amiga, decide ir a la pista de patinaje para estar sola, llega el policía, en principio para interrogarla, pero en vez de ello la dice que hay 7 hoteles a 5 minutos y que la vida son dos días, un plano despues están dando rienda suelta a su deseo. Así de burdo.

La relacion de los hermanos y la lucha por la mujer del jefe de policía se disuelve, verán, nos prometen una lucha de ambos hermanos por la misma mujer, pero con un plano de Cristina la mujer del jefe de policía llevando vino  y abriendo la puerta la hija del alcalde. Así termina el triangulo amoroso. y en cuanto al asesino, ni está ni se le espera, aparece en tres momentos puntuales, en el prologo del film, a la media hora y al final de la película... intentando hacer una detención disparatada de comedia fisica y aquí quiero hacer un inciso sobre la parte cómica, no funciona... no hablo de que no de risa, hay comedias maravillosas que te sacan una sonrisa permanente y no carcajada, siguiendo con este tipo de films, Charada o Marni la ladrona. Pero es que el intento de esperpento que de un contrapunto cómico tampoco se desarrolla, el pintor interpretado por Allan Rickman es una pieza desaprovechada y la relación entre el jefe de policía y el policía discolo, dejan mucho que desear, nada parecido a Limite 48 horas. 

El mayor de los problemas es el tiempo que tienen a la hora de profundizar, si no se hace, la trama queda suelta, no ata al espectador, ese es uno de los objetivos de un guión, que el espectador se identifique con un personaje y sufra con él. Pero claro, si no puedes seguir una única linea argumental pasa lo que pasa. que al espectador le da igual.

Pat O´connor el director de la cinta es el máximo responsable y con esas actuaciones es lamentable el resultado, debería haber cambiado los acontecimientos, centrarse sólo en un único hilo argumental, la investigación en caso de un asesino en serie no hay otro posible y llenarlo de pequeños y suaves gags tipo Arma Letal... Pero querer hacer un film de investigación y mezclarlo con una comedia romantica de enredos y por otro lado hacer un policial de superación personal, son demasiados hilos para una sola historia.

Así que ya saben, si hacen una película alguna vez, tengan claro el género, la trama y avancen solo en una dirección.

Es un desastre de película, pues no. pero con el elenco que tiene el film, con los mimbres con los que se realizó esta obra, todo lo que no hubiera sido un exito es un desastre... pero bueno, espero que me digas que te parece el film, si te gustó o no y me voy a despedir, primero recordandoos que os suscribais, que le deis like si es que te ha gustado el video claro.

Pues nada, esperando que seas muy feliz o luches por ello que no hay mejor lucha que esa, me despido hasta la semana que viene y ya sabes, que vivas el cine 

sábado, 1 de agosto de 2026

La calle de la Media Luna

 veran, Durante la década de los 80, Oriente Medio no solo se quemaba en  la Guerra Irán-Irak o el conflicto en el Líbano y la tensión entre israelies y palestinos. Paralelamente, existía otra contienda: una guerra de pasillos, despachos con moqueta y maletines de diplomáticos que se libraba a miles de kilómetros, en el mismísimo corazón de Londres.

El Reino Unido, con su larga tradición de influencia en la región, se vio atrapado en un laberinto diplomático. Un ajedrez donde el petróleo, el tráfico de armas y la inteligencia secreta se mezclaban con la alta política británica

En esa red de sombras, los hilos rara vez los movían los soldados. Los verdaderos peones solían ser personas fascinadas por la cultura oriental, intelectuales atraídos por la complejidad del mundo árabe, o simplemente idealistas que creían poder tender puentes donde solo había ambición y geopolítica.

Pero cuando te adentras en un juego de inteligencia sin conocer las reglas de los verdaderos dueños del tablero, la línea entre ser un mediador brillante y convertirse en una marioneta útil es ridículamente fina. Y eso es exactamente lo que ocurre cuando la ambición personal choca contra el cinismo del poder

De esto nos habla la película que vamos a reseñar hoy, un thriller británico-estadounidense de 1986.

Así que Bienvenidos, vienvenidas queridos amigos y amigas de cinefilia con todos ustedes la pelícla dirigida por Bob Swaim, la calle de la media luna

Este film tiene su origen en las librerías. En 1984, el renombrado escritor y viajero estadounidense Paul Theroux publicó una novela corta titulada Doctor Slaughter. Theroux, conocido por su fina capacidad para retratar el choque cultural y las fisuras del ego humano, hulló del tipico relato de espías cargado de acción. Lo que construyó fue una sátira mordaz, casi claustrofóbica, sobre una académica brillante pero profundamente soberbia que cree estar por encima del juego geopolítico que la rodea y de un diplomatico ingles metido en asuntos bastante oscuros de la política de oriente medio

La novela captó rápidamente la atención de los productores de RKO Pictures y de Edward R. Pressman. A mediados de los años 80, Hollywood y la industria británica buscaban historias con una mirada sofisticada y adulta hacia el contexto internacional. El material de Theroux era perfecto: combinaba el thriller político, la liberación sexual de la protagonista y una crítica ácida al estatus socioeconómico de la era Thatcher y el dinero del petróleo árabe en Londres.

Pero transformar una novela tan introspectiva en una película comercial requería un director con un enfoque fresco. Ahí es donde entra una elección bastante peculiar: el director estadounidense Bob Swaim.

Swaim, un director que hoy es casi desconocido básicamente por su poca filmografía, venía de cosechar un éxito crítico y de taquilla rotundo en Francia con La Balance en 1982, un crudo policial rodado en París que llegó a ganar varios premios César. Los productores querían exactamente esa energía: la mirada de un cineasta occidental capaz de capturar los bajos fondos y las dinámicas urbanas con un estilo visceral, europeo y realista, lejos del glamour habitual de Hollywood.

Convencidos de que Swaim podía trasladar esa tensión callejera y oscura al elegante pero sórdido ambiente londinense, le entregaron la dirección del proyecto. Sin embargo, adaptar a Theroux no iba a ser tarea fácil: el primer desafío fue cambiar el título de la obra para no confundir al público con un filme de terror gore, rebautizándola como La calle de la Media Luna, y comenzar un complejo proceso de reescritura de guion para intentar equilibrar la carga política con el dinamismo que exigía el cine.

Llevar la novela de Paul Theroux a un guion cinematográfico resultó ser un terreno minado. El propio autor escribió un primer borrador, pero los productores sentían que su versión era demasiado cínica, introspectiva y literaria para la pantalla grande. Fue el propio director, Bob Swaim, junto al guionista Edward Behr, quienes asumieron la tarea de reescribir la historia. El gran reto era transformar un relato centrado en los monólogos internos de la protagonista en un thriller visual y accesible, sin perder por el camino la corrosiva crítica política al Londres de la era Thatcher.

Pero para que esta fórmula funcionara en el cine, necesitaban una pareja protagonista con una presencia demoledora. Y la elección de la actriz principal era el pilar absoluto del proyecto.

Sigourney Weaver aceptó el papel de la doctora Lauren Slaughter en un momento clave de su carrera. Acababa de consolidar su estatus de estrella global y buscaba desesperadamente alejarse encasillamientos, demostrando su enorme registro dramático antes del estreno de Aliens. Weaver se sintió atraída por la complejidad de Lauren: una mujer con un intelecto aplastante, ambiciosa y sexualmente emancipada, pero cuyo orgullo desmedido la ciega ante el peligro que la rodea.

Para darle la réplica y construir la contraparte perfecta, los productores recurrieron a un gigante del cine británico: Michael Caine. Caine que interpretaría a Lord Bulbeck, un influyente diplomático de la Cámara de los Lores, atrapado entre su estatus institucional y la búsqueda de paz en Oriente Medio.

Aportar a Caine al proyecto no solo garantizaba elegancia y veteranía; su sola presencia introducía esa dualidad tan británica entre la cortesía pública y los secretos de alcoba. La química entre una joven Sigourney Weaver en pleno auge y un Michael Caine consumado se convirtió en la mayor baza promocional de la película, prometiendo un duelo interpretativo donde la seducción intelectual y las mentiras geopolíticas se entrelazaban a partes iguales.

Y ahora dejenme que les cuente de que va esta película, como siempre sin spoiler para que puedas disfrutar del film. por cierto, ya te has suscrito?, no. Pues no lo dudes, en CINEFILIA tenemos todas las semanas consejos de cine para que esa tarde aburrida se transforme en una velada maravillosa de cine, de todos los géneros y epocas, así que no lo dudes y si te está gustando, regalanos un like. Pues vamos allá.

Verán, La historia sigue a la doctora Lauren Slaughter, una brillante y orgullosa académica estadounidense afincada en Londres, experta en  Oriente Medio pero frustrada por los bajos salarios y el techo de cristal de la sociedad británica, Lauren decide tomar una vía de escape radical: empieza a trabajar en secreto para un servicio de acompañantes de lujo, un trabajo de scort que la permitirá llegar con olgura a fin de mes

Su doble vida toma un giro  cuando conoce a Lord Bulbeck, un influyente diplomático británico empeñado en negociar un histórico acuerdo de paz anglo-árabe. Entre ellos nace una fascinante relación de seducción e intelecto. Y lo que empieza siendo una relación por dinero, pasa a ser algo más profundo, pero algo parece que no encaja, personas y acontecimientos transformarán esa relación sentimental en algo más oscuro y hasta aquí te voy a contar el resto lo tienes que ver tu.

Verñan el paisaje cinematográfico de mediados de los años ochenta.estaba en plena eclosión de una tendencia muy concreta: el drama erótico estilizado, sofisticado y elegante. Una corriente que terminaría de explotar comercialmente ese mismo año 1986 con el fenómeno de Nueve semanas y media, abriendo la puerta a una ola de thrillers donde la sensualidad, la elegancia visual y las relaciones de poder se convertían en el motor narrativo principal.

La calle de la Media Luna abraza de lleno esa estética, pero la cruza con los conflictos reales de su tiempo Pero seamos honestos: no estamos ante una película perfecta. El guion a veces tropieza al intentar condensar la densidad política de Paul Theroux con los códigos del thriller de intriga, y el ritmo puede sentirse algo desigual, parece a ratos que la película no va a ningun sitio hasta que llega su tramo final.

Ahí despliega todo su potencial siendo de esas películas que necesitan de la paciencia del espectador

Pero si esperas ocurre la magia. 

Pero no te preocupes por la parte intermedia por que lo que sostiene esa parte de la película, lo que te atrapa de principio a fin y te impide quitar los ojos de la pantalla, es la arrolladora química de sus dos protagonistas. Ver a Sigourney Weaver y a Michael Caine compartir encuadre es un auténtico lujo interpretativo. Hay un magnetismo magnético entre la energía vibrante, elegante e intimidante de Weaver y la sofisticación serena y melancólica de Caine. Cada conversación, cada mirada entre ellos en esos apartamentos de lujo londinenses eleva el material por encima de sus imperfecciones.

Es cierto que en la trayectoria de ambos suele citársela como una obra menor. Para Weaver quedó eclipsada por el impacto cultural de Aliens ese mismo año, y en la monumental carrera de Caine es un título que suele pasar desapercibido. Sin embargo, categorizarla simplemente como "menor" sería un error. La calle de la Media Luna es una notable muestra de cine de género, un fascinante documento de época y un gran film que demuestra que, cuando tienes a dos actores en estado de gracia, el cine siempre encuentra la forma de brillar. Y por eso esta película está en nuestro catalogo de reseñas, primero por que no es muy conocida y mucha gente joven ni siquiera sabe de su existencia y segundo, por que es de esos films que se suele olvidar en la memoria de los más veteranos, así que aquí queda nuestro consejo de hoy, un film de herotismo suave y elegante donde se mezcla con un drama de espionaje y esperando que la veas y que te guste me voy a despedir, como siempre con dos consejos, el primero que seas inmensamente feliz o luches por ello y el segundo como no puede ser de otra forma que vivas el cine

 

 

 

 

 

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