martes, 9 de junio de 2026

el traidor 2019

 

Dejenme que antes de empezar la reseña de la película hablemos de ese maravilloso oficio de la interpretación y cómo el aspecto físico puede en principio encasillar a dichos interpretes, pero hay actores que poseen una presencia casi física, una mezcla extraña de fuerza y verdad que hace imposible apartar la mirada de ellos descubriendo que tienen muchos más matices que lo que podemos preveer en un primer momento. 

En Francia, uno de esos actores fue el italiano Lino Ventura. Un hombre con aspecto de roca, con rostro de boxeador, capaz de intimidar con un simple gesto, pero que al mismo tiempo escondía una sensibilidad y una humanidad enormes bajo aquella apariencia impenetrable. Actor mítico tanto del polar francés como del policial italiano.

Y cada vez que veo a Pierfrancesco Favino, no puedo evitar pensar en él.

Favino pertenece a esa rara categoría de intérpretes que parecen construidos para encarnar hombres duros, tipos curtidos por la vida, personajes que entran en una habitación y automáticamente se convierten en el centro de atención. Tiene la presencia, la voz, la mirada y el físico para hacerlo. Pero su verdadero talento no está ahí. Su verdadero talento consiste en mostrarnos las grietas de esos hombres. En enseñarnos la fragilidad que esconden detrás de la máscara. Del mismo modo que lo hacía el gran Ventura.

Favino es un actor inmenso en Italia. Muy respetado también en Francia. Un intérprete que lleva décadas construyendo una filmografía extraordinaria, alternando cine comercial, cine de autor y televisión con una naturalidad asombrosa. Sin embargo, fuera de esos países sigue siendo relativamente desconocido para gran parte del público. Y eso resulta sorprendente cuando uno descubre la calidad y la versatilidad que despliega en cada papel.

Por eso, en Cinefilia vamos a dedicarle un pequeño ciclo. Un recorrido por algunas de sus interpretaciones más importantes para descubrir a uno de los grandes actores europeos de nuestro tiempo. Un actor capaz de ser intimidante y vulnerable en el mismo plano. Capaz de transmitir poder y derrota con una sola mirada.

Así que ahora si, bienbenidos, bienvenidas queridos amigos y amigas de CINEFILIA con todos ustedes El traidor film dirigido en el 2019 por Marco Bellocchio 

Y para comenzar este viaje hemos elegido el trabajo de dirección de uno de los grandes nombres del cine italiano contemporáneo: Marco Bellocchio.

Bellocchio pertenece a esa generación de cineastas italianos que crecieron bajo la enorme sombra de maestros como Federico Fellini, Luchino Visconti o Pier Paolo Pasolini, pero que supieron encontrar una voz propia. Y lo hizo muy pronto. De hecho, con apenas veintiséis años dirigió una película que sacudió los cimientos del cine italiano: Las manos en los bolsillos, una obra provocadora, incómoda y profundamente crítica con la familia y las instituciones tradicionales.

Desde entonces, Bellocchio ha desarrollado una carrera fascinante. Nunca ha sido un director especialmente interesado en el espectáculo o en los grandes artificios visuales, el prefiere las contradicciones humanas y las estructuras de poder. A lo largo de su filmografía encontramos una y otra vez personajes atrapados entre la conciencia y la obediencia, entre lo que creen correcto y lo que el mundo espera de ellos.

Por eso resulta tan lógico que acabara contando la historia de Tommaso Buscetta. Porque, aunque El traidor pueda parecer a primera vista una película de mafiosos, Bellocchio no está realmente interesado en la mafia como organización criminal. Lo que le interesa es el hombre. Le interesa entender qué ocurre en la mente de alguien que ha vivido toda su vida bajo unas reglas y que un día decide romperlas. Qué precio tiene esa decisión. Qué se gana y qué se pierde cuando uno traiciona a los suyos para ser fiel a él mismo.

Y esa es precisamente una de las grandes virtudes de Bellocchio como cineasta. Tiene la capacidad de abordar acontecimientos históricos enormes sin perder nunca de vista a las personas que los protagonizan. Enfatizando las contradicciones, los miedos, los errores y las zonas grises de cada uno.

Cuando llegó El traidor, Bellocchio llevaba más de medio siglo haciendo cine. Y, sin embargo, lejos de mostrar signos de agotamiento, entregó una de las obras más sólidas y maduras de toda su carrera. Una película que combina el rigor del cine político, la tensión del thriller judicial y la profundidad del drama humano. Una demostración de que los grandes directores no dejan de evolucionar con los años. Simplemente encuentran nuevas formas de mirar a las personas y al mundo que les rodea.

Ahora dejenme que les cuente de que va la pelìcula, como ya saben los veteranos del canal sin spoiler de ninguna clase... por cierto, puede ser que seas un recien llegado a este canal de cine, verás contarte brevemente que aquí aconsejamos películas, damos a conocer obras que dificilmente llegan al gran publico como este film y tambien damos a conocer a esos actores o actrices que deben ser recordados, si te gusta este canal y quieres que todas las semanas te aconsejemos una película para ver, suscribete, dale al botón y a la campanita y forma parte de nuestra maravillosa comunidad cinefila.   

Pues verán, El traidor nos traslada a comienzos de los años ochenta, en un momento en el que la mafia siciliana atraviesa una de las etapas más sangrientas de su historia. Las distintas familias de la Cosa Nostra mantienen un frágil equilibrio de poder, pero bajo la superficie se está gestando una guerra que acabará convirtiendo Sicilia en un auténtico campo de batalla.

En el centro de esta historia encontramos a Tommaso Buscetta, interpretado magistralmente por Pierfrancesco Favino. Buscetta es un veterano mafioso que pertenece a la vieja escuela. Un hombre que ha vivido durante décadas bajo los códigos de honor de la organización y que contempla con preocupación cómo una nueva generación, encabezada por los Corleoneses, está transformando la mafia en una maquinaria de violencia cada vez más despiadada.

Cuando la guerra interna estalla, Buscetta decide abandonar Sicilia y refugiarse en Brasil junto a su familia. Sin embargo, la distancia no basta para escapar de un conflicto que parece perseguirle allá donde vaya. Arrestado y extraditado a Italia, se encuentra ante una situación límite: muchos de sus amigos han sido asesinados, parte de su familia ha desaparecido y el mundo que conocía se ha derrumbado por completo.

Es entonces cuando toma una decisión que cambiará para siempre la historia de Italia. 

Y hasta aquí voy a contarte, el resto de la película si crees que es para ti, tienes que verla tú.

Y llegados a este punto, toca preguntarse por qué El traidor funciona tan bien. Porque estamos hablando de una película de más de dos horas y media sobre juicios, declaraciones judiciales, traiciones internas y luchas de poder dentro de la mafia. Sobre el papel, no parece precisamente el material más emocionante del mundo. Sin embargo, Bellocchio consigue convertir todo eso en cine apasionante.

La primera gran fortaleza de la película es su enfoque. En lugar de construir una epopeya mafiosa al estilo clásico, Bellocchio decide centrarse en el ser humano. La mafia está presente, por supuesto, pero siempre vista a través de los ojos de Tommaso Buscetta. La historia no trata tanto de la organización como del hombre que la observa desmoronarse desde dentro.

La segunda gran virtud es la interpretación de Pierfrancesco Favino. Más que interpretar a Buscetta, parece habitarlo. A lo largo de la película vemos cómo pasa de la seguridad del mafioso veterano a la vulnerabilidad de un hombre perseguido por sus decisiones. Es una actuación llena de matices, sólo a la altura de un gran actor. No es casualidad que sea considerada una de las mejores interpretaciones de su carrera.

También destaca el extraordinario trabajo coral. La película está poblada por decenas de personajes, muchos de ellos mafiosos reales, y aun así Bellocchio consigue que el espectador nunca pierda el hilo de la narración. Especialmente memorables son las secuencias de los macrojuicios, filmadas casi como si fueran un teatro del absurdo donde los acusados convierten la sala en un espectáculo grotesco y fascinante.

 Y, por supuesto, hay que mencionar la puesta en escena. Bellocchio rueda con elegancia y sobriedad a la altura de muy pocos.  Su mirada siempre fría y precisa  no oculta una visión profundamente crítica sobre lo peor del ser humano pero dando destellos de eso que glorifica a la especie, el honor de verdad y el compromiso con la justicia. Eso hace que la película resulte mucho más madura y compleja que muchas producciones recientes sobre la mafia.

El reconocimiento no tardó en llegar. El traidor fue seleccionada para competir por la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 2019 y se convirtió en la candidata italiana para los Premios Óscar a la Mejor Película Internacional.

Pero donde realmente arrasó fue en Italia. En los prestigiosos premios Donatello, donde  obtuvo dieciocho nominaciones y terminó ganando seis de los galardones más importantes: Mejor Película, Mejor Director para Marco Bellocchio, Mejor Actor para Pierfrancesco Favino, Mejor Actor de Reparto para Luigi Lo Cascio, Mejor Guion Original y Mejor Montaje. siendo la película más premiada de aquella edición.

A esos reconocimientos hay que sumar numerosos premios de la crítica italiana, siendo esta una de las grandes películas del año en europa.

Si no la conocías, espero que puedas adentrarte en este film que irradia verdad de un mundo demasiado glorificado desde la ignorancia de hollywood, una obra memorable con un actor en uno de sus grandes momentos.

Y bueno, con esto me voy a despedir, te pido que si te ha gustado me reagales un like y si te apetece y aún estás a tiempo des Hype al vídeo.

Yo mientras tanto me voy a marchar para seguir con la siguiente película de este gran actor pero no sin antes desearte que seas inmensamente feliz o luches por ello , no hay mejor lucha que esa y como no puede ser de otra forma que vivas el cine 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario