Hay películas que transcienden el genero al que pertenecen y el CALOR DE LA NOCHE es una de ellas, apretaros los cinturones y viajemos al sur de los EE.UU. a finales de la época de los sesenta.
Al calor de la noche es una película de cine negro rodada en 1967 por Norman Jewison un director consagrado de la industria que años después rodaría la maravillosa y comprometida Huracán Carter.
Para el film Jewison contrata a un reparto de lujo encabezado por el gran actor afroamericano Sidnei Poitier y al siempre eficaz Rod Steiger, papel que le merecería un Oscar de la academia.
La trama comienza con el descubrimiento de un cadáver, ni más ni menos que el del mecenas de un pequeño pueblo de Mississippi, el Sheriff interpretado por Rod Steiger sabe que se va a complicar debido a la influencia del fallecido en la comunidad.
Por azares del destino resulta que es detenido como sospechoso Virgil Tibbs un reputado inspector de homicidios de Filadelfia.
La película narra dos conflictos, la necesidad de encontrar a un culpable cuando la víctima es un hombre de gran notoriedad y la del conflicto racial que sufrían los negros en la época de los 60 en los estados del sur.
La película es una obra trepidante, que no dará ni un respiro y con duelos verbales entre Poitier y Steger que demuestran las dos maneras de ver aquel mundo segregado.
Cabe mencionar que el film tuvo dos continuaciones pero ninguna está a la altura de esta primera película de la saga.
Para nosotros un 8 bien merecido merecido, apagar el aire acondicionado y disfrutar de El Calor de la Noche
La Puerta del Cielo nace con la idea de su director de ser la película perfecta, por un lado épica y por otro intimista, el film narra la historia de Averil e Irvine dos jóvenes ricos graduados en Hardvard que veinte años después viven una vida muy diferente, Averil trabaja como Marsal en Sweetwater un pobre pueblo de inmigrantes, mientras que Irvine es un terrateniente miembro de la Asociación de Ganaderos, un potente lobbie que ha decidido terminar con los robos de su ganado por parte de los habitantes de Sweetwater de una manera radical, matando a 128 hombres con la ayuda de los políticos que tienen comprados y con el ejercito de los EE.UU.
Averil será la única ley que se pondrá de parte de los habitantes del pueblo.
Cimino se tomó el reto de la perfección desde el comienzo del film, creando un electo artístico de primer orden, Kris Kristofferson, Chistopher Walken, Jeff Bridges, Jhon Hurt y un jovencisimo Mickey Rourke entre otros.
Pero también con un derroche total por los fondos de la maltrecha de por sí United Artist, un ejemplo fue el decorado del pueblo que corona un bello pico, una vez construido enteramente el set, Cimino pensó en que necesitaba más amplitud, así que mandó demoler todo el pueblo, El jefe de construcción le ofreció una alternativa muy perspicaz, eliminar solo un lado y construirlo a más distancia, de esa forma conseguiría su efecto de amplitud y ahorraría la mitad del dinero y se haría en la mitad de tiempo, pero Cimino no transigió y obligó a la demolición total.
Un momento cumbre que pasa por ser un sello personal del director es el prologo del film, un momento intimo de los personajes que hace que comprendamos su vida pasada antes de que empiece todo, muy similar a lo ya hecho en El Cazador.
El problema que Cimino no quería un decorado para esa parte y buscaba una universidad antigua real, la imposibilidad de encontrarla en EE.UU. les hizo desplazar todo el equipo de rodaje a Reino Unido y grabaron todo el prologo en Oxford.
Dado que buscaba la perfección en todo momento las tomas se repetían una y otra vez acumulando retraso y toneladas de celuloide, el presupuesto inicial de 7,5 millones se transformó de un plumazo en 43 millones de dólares, La UA ya había entrado en el punto de no retorno o era un éxito o desaparecería, Aún así Cimino creia en el rotundo éxito del film y para terminar su obra pensó en un epilogo que cerrara la historia en un velero de la época lo que supuso 1 millón más.
Terminado el rodaje, se encontraron con 500 horas de material que el director montó a conciencia y por lo que tardó 4 meses.
Al final Cimino lleó con su película un film de 5 horas y media.
Los directivos de la UA entraron en pánico, nadie distribuiría una película con esa duración, así que le obligaron a cortar el film.
Cimino volvió a remontar su película dejando algunas tramas de sus personajes fuera y regresó con un film de 3 horas y 45 minutos.
El estudio decidió hacer una estreno de prueba que fue un autentico desastre, las críticas sobre la película eran demoledoras por lentas, así que la UA volvió a pedir que recortara el film, así que Cimino dejó casi todos los personajes secundarios que daban un aspecto total a la obra fuera y por fin se estrenó La Puerta del Cielo con una cinta que duraba 2 horas y media.
El resultado fue desastroso, no recaudó ni 4 millones de dólares con lo que la UA entró en quiebra y desapareció como estudio independiente siendo adquirida por la MGM.
Tras este echo los estudios de cine crearon una clausula (conocida como clausula Cimino) que impide que ningún director en EE.UU. tenga el control financiero de la película.
¿Pero que nos parece a nosotros el film? es una obra maravillosa, la estrenada en su momento le daríamos un 7 alto, pero la de 3 horas y 45 minutos un 9 y no le damos un 10 por el hecho de no poder ver la verdadera obra de 5 horas.
¿Entonces por que fue un fiasco? Creo que en aquellos entonces el Western era un genero demodé, Sam Peckimpack hacía tiempo que había dejado ese genero y nadie se atrevía con él.
Por otro, creo que el reflejar a los EE.UU, con un hecho verídico como un verdugo de ciudadanos emigrantes americanos en plena guerra fría hicieron el resto.
Hoy en día podemos disfrutar de el montaje comercial y el del Director de 70 minutos más, Se escoja el que se escoja es una buena opción pero si tienes tiempo y te gusta digerir las películas poco a poco el montaje del director es una joya única.
Muchos os preguntaréis que fue de Cimino, ¿Tuvo más oportunidades?.
Si, pero eso queridos amigos y amigas, es otra historia
Desmontando a Harry es una de las obras menos conocidas del grandísimo director Woody Allen, director amado y odiado a partes iguales y objeto de la diana del "Me Too " de los últimos años.
La película es una obra 100% libre e irreverente, en ella vuelca todo su sarcasmo sin el menor filtro, creando aveces incomodidad al espectador pero siempre afilado y agudo como en sus obras más conocidas.
La película rodada y estrenada en 1997 es una ruptura total con todo lo establecido, como la religión donde no duda en meterse de lleno con la suya (El Judaismo), la creación artística donde vemos que el autor es incapaz de crear nada nuevo y se encarga de plagiar la vida cotidiana y el matrimonio.
En este punto hago un paréntesis ya que es a finales de ese año cuando Allen se casa con Soon-Yi Previn hija adoptiva del director con Mia Farrow rompiendo todas las normas morales habidas y por haber.
El film cuenta la vida de un escritor de relativo éxito al que van a entregar un premio en su universidad y busca a alguien que le acompañe al evento, algo tán normal y cotidiano se convierte en una locura, de momento la universidad que se lo entrega lo expulsó y su creación artística como escritor se basa en contar las miserias e infidelidades de su familia y amigos cambiando solo un poco el nombre, con lo que causa con cada novela enfrentamientos familiares por los que es odiado.
La película es ágil y disparatada, su ritmo a veces frenético lo mezcla con situaciones sexuales muy explicitas que llegan a incomodar a los más mojigatos y que hacen de la película un producto exclusivo para el público adulto, además de tener una buena tanda de chistes memorables sacados de la factoría hipocondríaca del gran Allen.
Aunque es un producto menos conocido y lejos de algunas obras maestras como Manhattan o Anni Hall, Desmontando a Harry guarda la esencia de la mejor época del director de Brooklyn.
Nosotros le damos un 7, una obra notable que hará de vuestro fin de semana algo más excitante.
Hoy venimos con un film del aclamado director Costa Gavras, una pequeña joya del cine que para muchos es una gran desconocida.
Así que vamos a dar un poco de luz con esta vídeo referencia.
Espero que os guste.
Hay veces que los astros se alinean, los conjuros se hacen realidad y nace un genio, eso debió ocurrir un 31 de mayo en Nápoles allá por los 70 y es que en ese momento y lugar nació Paolo Sorrentino.
Hablar del cine de Sorrentino es hablar de cine para cineastas, es hablar de un maestro al que copian los maestros y es que en cada encuadre y toma hace del cine lo que debería de ser siempre, simplemente arte.
Es cierto que hasta hace poco, las cámaras han bajado su peso y tamaño y se pueden conseguir movimientos que el bueno de Hitchcock o Orson Welles jamás soñarían, pero lejos de ser una ventaja, el poder colocar y mover la cámara de una forma infinita te lleva a infinitas formas de cagarla.
Eso no le ocurre a Paolo Sorrentino por que copia, si copia de una manera magistral las composiciones pictóricas de los grandes maestros y mueve la cámara con un ritmo perfecto como la mejor pareja de tango.
La primera película que vi de él fue Il Divo, su manera de contar una historia tan compleja y manida como la corrupción política, su particular forma de montar las escenas encuadres y sensaciones del mismo hicieron que al salir de la sala buscara con intensidad la biografía de este portentoso italiano. Después llego la Gran Belleza, momento para saber si aquella sensación se quedaba como flor de un día y con todas las expectativas puestas en lo alto la película demolió hasta mis últimos complejos y grité a los cuatro vientos que Sorrentino era mi mesías, mi profeta, mi dios hecho carne y es que nadie hasta ese momento había conjugado tan bien la música electrónica y el celuloide, nadie había recreado los vicios y falta de principios de una sociedad decadente como aquella película que no contaba nada y lo decía todo.
Después llego Juventud y sin ser una de sus mejores obras, la supo defender perfectamente, mis ojos ya se habían acostumbrado al caviar, así que no hubo nada sorprendente pero nada decayó.
Cuando HBO vendía su Juego de Tronos para que te abonaras, a mí me lo vendió Young Pope, una de las mejores series que he visto, cien por cien Sorrentino con una imagen de mojan jugando al futbol que jamás borraré de mi cabeza.
Si no has visto nada de lo dicho.....¿A QUE ESPERAS?, CORRE, BÚSCALO, me da igual que lo piratees o que tengas que vender tu cuerpo para conseguirlo, mirar estas obras de arte y aprende.
Yo me tomaré esta copita de grappa a la salud del genio
Hace algún tiempo que coincidí en una premiere con un crítico de TV. y hablamos de lo difícil que es ver una película en blanco y negro en las principales cadenas. La conversación se quedó en una anécdota, en algo que aún muy escasamente ocurre, hay veces que algún miembro de contenidos se equivoca y emite Casablanca o La Ley del Silencio.
Escarbando en mi memoria y forzando a recordar me dige "¿cuanto hace que no ves a un clásico del humor en pantalla pequeña? " y espantado me dí cuenta que hace más de 20 años que no veo a Chaplin.
¿Alguien en su sano juicio es capaz de decir que no se emitan semejantes clásicos?.
¿que ver El Gran Dictador o Tiempos Modernos no tiene sentido en la época actual?
Increíblemente si, alguien destierra a la historia del celuloide por las cifras de un futuro Share negativo.
Creo recordar que la ultima vez que vi comedia clásica en blanco y negro fue gracias a un programa de cine que mi admirado Garci dirigía. En la pantalla salia la cara impertérrita de Buster Keaton, en la maravillosa El maquinista de la general. Es curioso que tengamos solo la suerte de disfrutar de estas joyas del humor solo los televidentes que nos quedábamos despierto hasta las 12 de la noche, para disfrutar y reír con aquellos genios clásicos del humor. Los niños que a esa hora dormían, se perdían la pantomima de cara de palo agazapado en la máquina de vapor.
Pero si tengo que esforzarme de veras, para recordar ver una película de humor de un genio clásico ese es Harold Lloyd, con mis 40 años cumplidos, tengo que remontarme a mi niñez a un programa que se llamaba "con H de humor" para recordar ver a este fantástico actor, que junto con Lauren y Hardy hicieron las delicias de mi niñez y me ayudaron a conocer y amar el cine.
Que pena que la amenaza del Share mate a tan buenos momentos que estos magos de la risa nos regalaron en su momento.
Espero poder ver algún día que estas películas se desempolvan del desván y se emiten por la pequeña pantalla, colmada ahora por chonis recauchudadas y musculados de periferia.