Buenas ¿Otra vez por aquí? le aseguro que no se va a arrepentir si se queda, por favor. Déjeme que le acompañe a esta mesa junto a la barra; desde aquí se escucha el piano a la perfección, las notas flotan suavemente entre la penumbra y el calor de esta maravillosa sala, Tome asiento.
Mientras el pianista acaricia las teclas con esa melodía le tengo que advertir que voy a necesitar de su paciencia, hoy le contaré una historia que no va a terminar y será necesario que se pase de nuevo por aquí. ¿Cuantas veces, pregunta?.
Bueno, ni más ni menos que tres, pero le aseguro que le trataremos tan bien que querra volver.
Ya que hoy hablemos de literatura gótica. Del miedo exquisito. De castillos ruinosos, pasadizos ocultos, sombras que cobran vida y almas atormentadas que deambulan por pasillos interminables buscando una verdad enterrada.
Tiene ganas de que empiece ¿Verdad?, pues no le hago esperar más, pero antes, tenemos que hablar el por que de ese naciemiento artístico y literario, comentar cómo más que un entretenimiento que es lo que puede parecer ahora, realmente era una denuncia filosófica contestataria.
Y para ello, tenemos que viajar un poco más atrás. Tenemos que mirar hacia el alba de la Ilustración.
Durante la Edad Media, el saber no era de todos. Estaba celosamente custodiado tras los muros gruesos y silenciosos de los monasterios y los conventos. Libros encadenados a los pupitres de las abadías, manuscritos copiados a mano por monjes copistas a la luz de las velas, bibliotecas inaccesibles donde el conocimiento reposaba como una reliquia sagrada, protegida del mundo exterior.
¿Por qué? Porque el saber era poder, sí. El problema vino cuando la religión se convirtió en un elemento problemático, cuando los Jesuitas se enfrentaron a los dominicos, los protestantes contra los catolicos y un largo etcetera que llevó a los estados a ver en la religión más un problema que una solucion y decidieron quitarle el mayor poder que tenían, la educación, en muchos paises europeos como Alemania, Francia o Reino unido esto llegó hasta las últimas consecuencias en uno de los movimientos más importantes de la historia de la humanidad, La ilustración, la ilustración era llevar el conocimiento de una forma laica al pueblo, potenciando las ciencias naturales, ya la creación no era un misterio divino, si no la conjunción de elementos quimicos, físicos y una pizca de azar matemático, la muerte dejaba de ser un misterio y se le daba una razón médica, infeciones, accidentes o envejecimiento del cuerpo. O lo que es lo mismo, con la ilustración, se quitó el poder a Dios sobre el ser humano, la divinidad no intervenía en ninguno de los aspectos de nuestra vida y con la ilustración llegó la razón médica y filosófica y se dejó a un lado la divinidad.
Pero no hay movimiento cultural sin contracultura y ahora es cuando entra el Gotico, si hoy hablamos de cultura gótica, seguro que nos viene a la cabeza un adolescente muy palido con las uñas y la ropa negra, pero a medidados del siglo XVIII, la cultura Gótica era un movimiento contestatario, se oponian a la ilustración más radical, esa que explicaba todo con razones fisicas, biologicas o cientificas y así nace la primera novela de este género o por lo menos la que es considerada como tal, El castillo de Otranto del escritor y politico Horace Wallpool, en esa y en el resto de las novelas, esculturas y pinturas, se daba una visión del mundo muy diferente del que tenían los ilustrados, ya que muchos ciudadanos, pensaban que había cosas que la razón humana no llegaba a entender por que eran elementos sobrenaturales. de ahí una premisa que se repetía con bastante asiduidad, un hombre o mujer, incredulo o lo que es lo mismo racional como los ilustrados, se daban de bruces con un castillo embrujado o con una maldición del más alla que sólo un sacerdote y la fé, eran capaces de resolver el entuerto. A veces el personaje ilustrado sobrevivia al embite con las fuerzas malignas del más allá y quedaba siendo un creyente más, en las otras, lamentablemente moría, dandose cuenta en el último momento lo equivocado que estaba.
Esa premisa, tan antigua como es el género, sigue siendo viable hoy en día y podemos observar en películas de terror gótico actuales, esa misma premisa.
Al final, las grandes obras del género acabaron empatando con la ilustración y aprovechandose de que más gente accediera a la educación, el propio género se disparó y pasó de paises a paises, sobretodo en aquellos que la educación fue sacado de los conventos y la ilustración fue mas estricta.
Hubo otros paises como España en el que eso no ocurrió, la curia seguia teniendo el conocimiento en su poder, apenas la ilustración llegó y sin una posición fuerte de esta, no era necesario contestarla con una contracultura, siendo el gótico español apenas inexistente y la única forma en que llegó fue con traducciónes de autores, Franceses, Alemanes o británicos. cierto es que en el romanticismo si que se creó algo parecido a la novela gótica, pero era más cercano a mitos y cuentos populares de terror, eso que hoy llamamos folk horror... pero nada que se le parezca a aquel movimiento contracultural de la literatura, pintura y escultura gótica de Alemania, Francia y Reino Unido.
Y con esto vamos a terminar, se que ha sido breve, pero creo que tienes tiempo para pensar en el concepto filosofico que tenía el movimiento gótico alla por el siglo XVIII. Y si hoy hemos hablado del principio de ese movimiento, la proxima vez que vengan, hablaremos de su final, de una obra icónica y maravillosa, de uno de mis libros de cabecera de mi juventud. pero hasta que llegue ese momento, disfruta de tu velada, tomate tu bebida agusto y colorín colorado, la historia del movimiento gotico ha terminado
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