Hola, que gusto verles por aquí en este vuestro jazz bar favorito, pues creo que hoy tienen que esperar a que quede una mesa libre, pero mientras, dejenmé que les amenice la espera con una historia muy, pero que muy musical.
Vamos hablar de un libro ilegal, un libro tan importante que podríamos decir que es la biblia del jazz
¿Pero como un libro prohibido se pudo transformar en el estandar de generaciones de músicos?.
Para ello, tenemos que hablar del principio de éste género y para ello viajemos a principios del siglo XX, a los callejones húmedos y calurosos de Nueva Orleans. En los burdeles, en los clubes clandestinos, en las esquinas donde viajantes de paso se paraban a tomar una copa o buscar compañía, se amenizaba la velada con cualquier tipo de música, siempre que esta fuera alegre que fomentara que el visitante se rasgara el bolsillo
Valía cualquier persona que supiera tocar un instrumentos, desde exmilitares que sabían tocar marchas, musicos de iglesia con sus espirituales y cómo no puede ser de otra forma los músicos callejeros que tocaban blues, cualquiera valía debido a la gran oferta y poca demanda, pronto la mezcla de todos los estilos, de musicos que se reunian en ese momento a tocar sin ensayos anteriores empezaron a dar forma a una musica que se olía, el perfume de Jazmin de las prostitutas que convivian con ellos en los bares dejó para siempre su legado, musica con olor a Jamin, musica Jazz.
así que de una musica nacida en los margenes de la ley es nomal que este naciemiento de este libro naciera de la misma forma.
Ahora, adelantemos el reloj unas cuantas décadas. Viajemos a finales de los años sesenta, cuando el Jazz estaba en su apogeo y se estudiaba en las facultades más prestigiosas de música, vayamos directo a los pasillos del prestigioso Berklee College of Music en Boston.
Por fuera, aquello era una respetable academia de música. Pero por dentro, se cocinaba otra cosa. Los alumnos estudiaban armonía durante el día, pero al caer el sol, corrían a tocar a los clubes nocturnos de la ciudad. El problema era que el repertorio del jazz crecía a un ritmo vertiginoso, y tocar de memoria en las sesiones de improvisación era una ruleta rusa.
Los músicos de la zona que eran sólo estudiantes de Bercley recurrían al llamado Fake Book.
El fake book no eran más que apuntes de música, recopilaciones de partituras donde solo venía la melodía principal y los cifrados de los acordes. Que durante años se había recopilado y pasado mano a mano de estudiante veterano a estudiante joven
Pero el sistema fallaba, era un desastre absoluto. Primero por que no sólo había un único libro, si no que había ido creciendo versiones paralelas, con ordenes y repertiorios difenrentes, algunos con más errores que otros y siempre con los mismos standares de los años 30 que ya conocian en los bares de memoria.
Ahora, para los que no sepáis que es un standar de jazz un brebe parentesis, verás hay melodias que nacen de la composición de un musico de Jazz, o lo que es lo mismo, nace siendo Jazz, esos temas se les dice Jazz tone, pero hay otros que son rescatados de la musica popular, temas de musicales de brodway, baladas de crooner, hasta villancicos que alguien en algun momento lo transforma en musica Jazz, a esa fusion de un tema de musica estandar que se transforma en Jazz se le llama, standard de jazz.
Pues bien, como decíamos aquel libro tenia standares clasicos de musica popular de las decadas de los 30 y en ese momento, más por necesidad que por otro motico, los jóvenes estudiantes tomaron todas las versiones de aquel Fake Book y las pusieron en orden, arreglaron errores e incorporaron los nuevos temas del momento, lo que querían tocar ello, dejaron de tener 30 versiónes para tener un unico libro, donde había un orden, cualquiera podría ir a la pagina 30 y tocar en una jump sesion sin perderse y a ese libro le llamaron Real Boock.
Lo que empezó como un repertorio musical en los sótanos de Berklee, destinado únicamente a sobrevivir a los conciertos de medianoche, terminó provocando un terremoto inesperado en el mundo de la música.
Aquellas fotocopias grapadas con torpeza, de páginas amarillentas y caligrafía artesanal, empezaron a volar. Cruzaron las puertas de los clubes de Boston, saltaron a Nueva York, volaron hacia la costa oeste y terminaron colándose sigilosamente en cada conservatorio y escuela de música del planeta.
El Real Book dejó de ser un simple salvavidas para músicos noctámbulos de boston y se convirtió, por la puerta de atrás, en la auténtica biblia del jazz moderno.
Durante décadas, ninguna escuela de prestigio lo admitía en sus programas oficiales, el motivo era claro, aquellas fotocopias se saltaban el derecho de autor de todos los músicos, era un libro ilegal en todos los sentidos, podriamos decir que era un libro pirata, plagado de derechos de autor ignorados, pero tambien de errores de transcripción, donde durante décadas había temas musicales que se tocaban mal, por que así venia en el Real Book.
Pero aunque la escuela no lo admitía, el potencial didactico del material hacía que los profesores bajo mano, mandaran ejercicios de REAL BOOK sabiendo que todos sus alumnos tenían una copia, incluso hablaban de la pagina donde aparecía el ejercicio en cuestión, así que, aquel libro prohibido era el más usado del mundo, vivero del que manaba todo el conocimiento.
Bajo las luces de las aulas o en la penumbra de los camerinos, no importaba si eras un estudiante de primer año o ya un veterano: todo jazzista que se preciara de serlo caminaba con una copia de ese libro bajo el brazo. Era el pasaporte indiscutible para formar parte de auqella tribu recien nacida.
Si no tenías tu Real Book, simplemente no hablabas el idioma, estabas fuera. Aquella anarquía de papel y fotocopiadora unificó el repertorio global del jazz tanto moderno como antiguo, enseñando a generaciones enteras qué tocar, cómo tocarlo y, sobre todo, cómo mantener viva la llama de la improvisación cuando la noche ya avanzaba sin control.
Pero en ese momento de maximo apogeo de aquella autentica biblia prohibida del jazz, comenzaron a alzarse voces muy duras en contra del Real Book, y no solo de los puristas de la academia. Muchos jazzistas de primer nivel —autores e instrumentalistas consagrados— pusieron el grito en el cielo.
Por un lado, estaban los que señalaban las imperfecciones, que tenía varias y muy graves plagadas de transcripciones descuidadas, acordes equivocados y melodías cortadas que deformaban la intención original del compositor. Pero seamos completamente sinceros: el verdadero motor de la ira no era la música, si no la discriminación que sufrian los compositores o lo que es lo mismo, la vulneración sistemática de los derechos de autor. Aquel libro sagrado era, en realidad, un gigantesco plagio a escala global. El libro que se pasaba de alumno en alumno, ahora era un lucrativo negocio vendiendo copias ilegales a nivel mundial recopilaciones de temas ajenos sin que los compositores originales vieran ni un solo centavo de dólar por su trabajo.
Autores de la talla de Cole Porter, Chick Corea, Ornette coleman, Pat Metheny o Steve Shallow fueron algino de ellos y así libro que unía a la comunidad era, al mismo tiempo, el mayor recopilatorio pirata de la historia.
Pero llegó un momento, bastante reciente en la historia, más de 30 años despues del naciemiento del Real Book en el año 2004 y de la mano de la prestigiosa editorial Hal Leonard. Decidió porner solución al problema con la famosa Sexta Edición del Real Book.
La Editorial movió cielo y tierra para contactar con los autores o sus herederos, no sólo pago los derechos de autor si no que pidió correcciones sobre los temas.
Por primera vez en su historia, el libro dejó las sombras y la clandestinidad para convertirse en un producto totalmente oficial y legítimo.
Las erratas históricas que los estudiantes habían tocado durante décadas fueron corregidas minuciosamente, las partituras se imprimieron con una tipografía limpia, aunque dejaron ese aspecto de copiado a mano, incluso siguieron encuadernandola en canutillo, un detalle a aquella antología fotocopiada que fue el REAL BOOK.
Y así fue como aquel libro clandestino, como aquella biblia prohivida del jazz por fin vio la luz y hoy en día se puede conseguir de manera legal y fácil, sin meterte en tugurios oscuros para conseguir una copia.
Por cierto ya veo que tienen su mesa puesta, os dejo aquí pero ya saben que colorin colorado esta historia de un viejo libro prohibido de jazz ha terminado
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