sábado, 14 de marzo de 2020

El último hombre vivo sobre la tierra

En tiempos de coronavirus y demás pandemias internacionales, no se que extraña razón me lleva a visionar películas apocalipticas, quizá sea para adquirir una bofetada de realidad de lo que quizá algún día pase si seguimos jugando con la naturaleza.
En este caso he recurrido a mi clásico favorito, no por que sea el mejor si no por que el retrato que hace de un mundo exento de humanos me da miedo y me reconforta al mismo tiempo.
El último hombre sobre la tierra película basada en la obra cumbre de Richard Matheson es la primera adaptación a la pantalla de Soy leyenda, libro que tuvo dos revisiones posteriores, Omega Man 1971 dirigida por Boris Sagal e interpretada por Charlton Heston y Soy Leyenda del 2007 con dirección de Francis Lawrence e interpretada por Will Smith.

A diferencia de los posteriores remake, El último hombre vivo sobre la tierra es una película de bajo presupuesto, de hecho es una coproducción italoamericana en la que la productora principal es American International Pictures, productora especializada en el genero y a la que tengo gran cariño junto a la británica Hammer.

La cinta está dirigida por el neoyorkino Sidney Salkow y encargándose de la parte italiana Ubaldo Ragona. Salkow  director eficaz pero sin renombre en la industria ya que sus éxitos se basaban a dirigir capitulos de televisión como  Lassie  o Mike Hammer, era lo suficientemente bueno como para dirigirla y lo suficientemente barato como para contratarle, su trabajo lejos de ser perfecto es bastante notable, creando puestas en escena muy al gusto de la época aunque si tiene un pero es la fotografía que jamás transmite aunque tampoco estropea el film.
Rodada en las afueras de Roma en localizaciones de nueva construcción, consigue así el director crear ese ambiente de ciudad desierta, usa con pericia el Colisseo Cuadrado, obra mastodóntica de Mussolini que apenas es reconocible en la cinta.
Lo mejor de todo el film es Vincent Price, actor de culto que demuestra en esta cinta por que es el rey del cine de terror y aunque pueda parecer extraño ya que su presupuesto es limitado, supera con creces la caracterización a la versión posterior del 71 donde los monstruos lejos de dar miedo rompian el climax.
Es sin duda la mejor adaptación de la novela, la más divertida y menos pesada, ya que Soy Leyenda del 2007 su segundo acto es tan lento que se convertía en un film farragoso.
Quiro explicar a los que aún duden si verla o no, que esta cinta fue la inspiracion que George A Romero necesitó para crear su maravillosa obra maestra La noche de los muertos vivientes.
Nuestra nota a esta cinta es de un 6. Una magnifica opción para comprobar que el ser humano es estúpido y que aún no entiendo como hemos llegado hasta aquí.

sábado, 7 de diciembre de 2019

Misericordia, cine negro nórdico de calidad

Misericordia es el título que abre la adaptación al cine de la saga de libros de Los casos del Departamento "Q" de Jussi Alder-Olsen y que se ha convertido en todo un Best Seller literario.
De la mano de su director Mikkei Norgaard un danés que tiene en está película su segunda incursión en el cine ya que casi toda su carrera se ha basado en la TV. de ese país, nos adentra en un cine policíaco cargado de clichés  y con una historia de detectives muy convencional.
La trama se basa en la historia del Inspector de homicidios Morck que tras cometer un error fatal en una operación es relegado al trabajo de papeleo que nadie quiere, recoger casos sin resolver y cerrarlos definitivamente, pero un caso le llama la atención un supuesto suicidio investigado por uno de los peores detectives del cuerpo y que él piensa que se cerró de mala manera, así que junto a su compañero Sirio Al-Assad reabren un caso lleno de irregularidades.
La película, lejos de ser una obra maestra del cine, es de esos productos que te dejan con buen sabor de boca. Si hablamos de cine nórdico y el genero policíaco a todos nos viene a la memoria la saga Millenium (Ojo no hablo del re-make americano, me niego a ver obras que no sean el original) Y está película no desmerece al genero.
La verdad que no sé muy bien que es, si la luz o el clima pero es empezar el metraje y tenerme enganchado desde el principio.
Para los amantes del cine verán que toda la cinta está llena de clichés típicos del genero, pero estos clichés la verdad es que están muy bien usados y el director se maneja con oficio frente a la puesta de escena.
No hay ni un fallo, es como si alguien te invita a cenar y en vez de un plato de diseño te saca huevos fritos con patatas. No te va a sorprender ni mucho menos, los has comido cientos de veces pero si los hacen bien al final están de rechupete y vas a disfrutar como un niño mojando el pan.
Pues aquí Norgaard  lo consigue, no solo eso si no que terminas con ganas de más, una película de detectives en las que no te pierdes, pasas un buen rato y encima dura poco más de 90 minutos hace de este film 100% recomendable.
Además por si fuera poco ya se puede disfrutar de 2 filmes más cerrando así una trilogía de la que espero hablar dentro de poco.
Nuestra puntuación es un 6, pero no os dejéis engañar si me pidierais una peli para pasar el rato, esta está de las primeras, no puedo darle más puntuación por la falta de originalidad tanto narrativa como técnicamente, pero no tiene ni un fallo.
Así que si estáis aburridos y no os apetecen sesudas obras cinematográficas, esta no os va a defraudar.


miércoles, 27 de noviembre de 2019

SCANNERS Una joya de ciencia desconocida

Scanners es quizá la obra más completa y visionaria de David Cronenberg, director responsable entre otros títulos de La Zona Muerta o Inseparables, joyas de la ciencia ficción con tintes de Thriller.

Scanners no es su obra más conocida ni tampoco la mejor , pero bajo mi punto de vista si es la más interesante de toda su filmografía aunque adolece de grandes problemas de guión sobretodo en el primer acto que hacen que el espectador se sienta perdido durante casi todo el film, aunque en este vídeo de la película lo vamos a arreglar para que el espectador que la vea pueda disfrutar por completo de esta joya.
Rodada en 1980, cuando el director tenía 37 años, se embarca en la creación de una película dirigida y guionizada por él y ese es quizá el único error, el no usar a un guionista especializado en estilo para pulir la obra, el querer hacerlo todo en el cine, suele ser síntoma de errores garrafales y más cuando no partes de una obra literaria como hizo en LA ZONA MUERTA su mejor obra y en la que usa como matriz una novela de Stephen King y guionizada por Jeffrey Boam.
El reparto de la película es interesante, como actor principal tenemos a un semi desconocdo Stephen Lack actor canadiense que volvió a trabajar años después con Cronenberg en inseparables pero que poco más se prodigó en la pantalla grande y como villano contrató al siempre eficaz Michael Ironside también canadiense y con una carrera cinematográfica extensísima casi siempre en papeles secundarios.
La obra trata de unos seres humanos con poderes telepáticos, éstos son capaces de conseguir que determinadas personas hagan o revelen cosas que saben y como es normal son muy útiles dentro de las empresas armamentísticas privadas, pronto se desatará una guerra entre dos corporaciones por el control de estos seres extraordinarios.
El único error que tiene la película es el orden del primer acto, lo que hace que el espectador pase más de media hora perdido, en cualquier guión típico el primer acto está para presentar cual es el mundo en el que nos movemos y que rol tiene cada personaje en el film, obviamente estos roles y presentaciones pueden variar más tarde en la película, pero el espectador tiene que entender que está pasando y eso es lo que no ocurre en el film.
En el montaje se ve como escena de inicio a un vagabundo en un restaurante de comida rápida que de repente empieza a dañar con la mente a una señora de avanzada edad, dos hombres con gabardina (parecen policías) emprenden su captura hasta que lo consiguen.
Ahora el espectador se pregunta. ¿Quien es el vagabundo?, ¿Quién es la señora de avanzada edad?. ¿Quienes son los "policías que le persiguen?. ¿Por que están ahí y lo raptan?
Como vemos son demasiadas preguntas que nos quedan tras la escena, tras un interrogatorio que poco o nada nos contesta nos vamos a un congreso donde determinados empresarios van a ver una demostración de poderes psíquicos, al pedir un voluntario y salir uno de los empresarios, comienza la demostración, pero algo no funciona hasta que vemos como ese "empresario" revienta la cabeza al scanner humano.
Ahora nos surgen más dudas que acumulamos a las del principio, ¿Quienes eran esos empresarios?. ¿Para que la demostración?, ¿La persona que sube al escenario es otro scanner? ¿Por que le revienta la cabeza?, ¿Hemos visto una muerte o un asesinato?.
Es ahora cuando tras casi media hora de película cuando en una escena nos explican lo que ha pasado.
En una reunión de jefes de una de esas mega corporaciones de seguridad donde en un coloquio nos cuentan todo lo que hemos visto, el problema es que o estás atento y tienes buena memoria o muchas de las dudas se van a quedar para siempre en el espectador.
Y el problema no es que no se respondan elemento de la cinta cruciales si no que no se hace en el orden adecuado.
La película tendría que arrancar en el congreso con la demostración psíquica por parte de la corporación, tras eso la explicación de la mesa donde nos dicen que ha pasado y nos adelantan lo que son los scanners y después la secuencia del vagabundo en el restaurante de comida rápida.

Aún así es una película que te tendrá atrapado con una trama bien elaborada y más cercana a los tres días del cóndor que ha un film de alienigenas y ciborgs.
Por eso le damos un 6, tendría una nota muy superior si no fuera tan desordenada pero su visionado se me antoja imprescindible para entender la obra del grandisimo Cronenberg.
Por cierto, 10 años después de su estreno en el 91 Christian Duguay rodó una segunda parte, Scanners II y  cerro una trilogía Scanners III, hay que decir que Scanners en una película que empieza y termina y que ambos productos posteriores muy alejados de la obra de Cronenberg son creados exclusivamente para vender con una calidad muy baja y totalmente prescindibles. Ir siempre al original y rechazar copias.


martes, 19 de noviembre de 2019

El Nadador una joya imperfecta del cine


Es curioso como algo imperfecto puede ser a la vez maravilloso y eso me pasa con El Nadador, película rodada en 1968.
En este caso me niego a contar nada de la trama para que el espectador que siga mi consejo y vea  película tenga esa sensación de descubrir una obra maestra, pero a pesar de no desvelar nada de la historia del film y aconsejo no buscar más información hasta que sea vista la película, vamos con unos datos que creo que os puede ayudar a decantaros para ver este prodigiosa obra.
El nadador nos sitúa en las casas de campo más elitistas de Connecticut, donde un publicista de éxito pasada ya su juventud y metido en la cincuentena Ned Merril está dándose un baño en la piscina de unos amigos, pronto cae en la cuenta de la proliferación de estas en las casas de sus vecinos y es entonces donde piensa que podría llegar a su casa nadando de piscina en piscina como si fuera un río y a modo de reto personal se decide a llevarla a cabo y hasta aquí puedo leer.
La película se basa en un relato corto de John Cheveever y es quizá este relato corto la mejor obra del escritor. El director de cine Frank Perry y su mujer la guionista Eleanor Perry deciden crear una película sobre el relato. Eleanor Perry 15 años mayor que Frank es una guionista muy eficaz y hace del guión del nadador una autentica obra de orfebrería. Por su parte Frank es un director pasable y es quizá esta falta de pericia lo que hace que el film no se convirtiera en un éxito mundial, pero ya llegaremos a este asunto.
Frank Perry contacta con Sam Spiegel para producirla, Sam Spiegel una leyenda del cine, productor de obras tan importantes como La Jauría Humana, Lawrence de Arabia, El puente sobre el río Kwai entre otras. Este enamorado por el proyecto se pone manos a la obra y comienza la producción del film.
El peso de la película la lleva un único personaje Ned Merril y necesitan a un actor de primer nivel para que asuma la identidad del publicista cincuentón de la obra, barajan varios nombres, William Holden, Glenn Ford, Paul Newman y hasta George C. Scott. Pero es al final Burt Lancaster el elegido.
Burt encantado con el personaje da un sí rápido a la producción, su papel no solo conlleva un trabajo interpretativo fuerte y difícil si no también físico, Ned Merril durante toda la película usa solo como vestimenta un diminuto bañador de natación, lo que le obligo a ponerse en forma, hay que recordar que en la fecha del rodaje Burt Lancaster tenía 53 años y tuvo que entrenar duramente durante meses para conseguir la forma física que el personaje requería.
Con el reparto cerrado, una mezcla de estrellas del celuloide como Burt Lancaster  o Janice Rule que ya había trabajado con Spiegel en la Jauría humana, nos encontramos a jóvenes promesas como la joven actriz Janet Landgard o un jovencísimo Marvin Hamlish de 24 años que será el creador de la banda sonora, hay que decir que Hamlish que se estrenaba en este film ha sido varias veces ganador del Oscar de la Academia y creador entre otras obras de la música de El Golpe, Tal como éramos o Chorus Line.
Comienza la preproducción del film y empiezan los problemas, la película necesita de un montón de localizaciones exteriores de chalets de alto standing con piscina, y la verdad que los ricos de Connecticut no les hacía mucha gracia el que entrara un set de rodaje a sus casas por lo que conseguir todas las localizaciones que el film requería se convirtió en un suplicio.
Con el reparto cerrado y las localizaciones contratadas el rodaje del nadador comienza, pero a la vez empieza a demostrarse que Frank Perry no es el director que la obra requería, empieza a abusar de efectos de lente, de usos extraños con el zoom o de camaras lentas que rompen la inercia narrativa del film, Spiegel conocedor de la industria se enfrenta con Perry por el abuso de estos efectos comenzando una guerra en el rodaje, la situación se hace insostenible, Burt Lancaster dijo al final del rodaje que hubiera matado al director si hubiera aguantado todo el film y es que hay que decir que Perry fue despedido y Spiegel terminó tan harto de la producción que decidió no salir en los créditos.
La obra en su parte final se tambaleaba, sin director y sin productor el acabar el film era una utopía, pero Burt Lancaster no se iba a quedar de brazos cruzados, puso 10000 dolares de su bolsillo y se contrató a un joven director de TV llamado Sydney Pollack, el grandisimo director de Indiana que por aquel entonces tenía 34 años y una nula experiencia en el cine, toma con maestría las riendas del film y a pesar de no salir acreditado en los títulos de la película hace un trabajo soberbio y le da el broche final a la película. Hay que recordar que Pollack un año después estuvo nominado a los Oscar por Danzad, danzad, malditos. Pero siempre se ha sentido orgulloso de la película que le abrió las puertas.
Tras todas la peripecias recorridas llega la hora de montar la película y nos encontramos esas cosas que solo pueden ocurrir en el séptimo arte, resulta que los planos rodados por Perry de una forma casi amateur y los de Pollack dan una estructura perfecta al film, onírica e ingenua al principio y dura y despiadada en la parte final, lo que habían sido errores se convertía en un valor imposible de encontrar, las dos visiones de directores tan diferentes hacían de el Nadador una película Perfectamente Imperfecta.
Es por eso por lo que solamente puedo otorgarle un 10. Recomendada a todo el mundo da igual que cine te guste, eso sí plantearos la película como una natación de gran distancia, por lo que tener paciencia y el móvil lo más lejos posible, el final es una recompensa que vale oro. Por si a alguien le queda alguna duda Burt Lancaster que puso su talento en películas como De aquí a a la eternidad o El Gatopardo entre muchas otras, es este film el nadador su obra favorita, es según sus palabras, de la que está más orgulloso. Palabra de Brut.

sábado, 16 de noviembre de 2019

Drácula 1974 La mejor adaptación de la novela


Hoy os traigo una de mis películas favoritas del genero vampirico, ni más ni menos que Dracula, la versión rodada en el 74 y más conocida en el mundillo como Dracula 1974 un film de culto que se merece mucho más.
Es curioso como una obra de tan alta calidad ha pasado por la historia del cine sin pena ni gloria, siendo para mí la mejor adaptación de la novela de Bram Stoker, muy por encima de la de Coppola quizá la segunda en el ranking.
Pero son muchos los motivos por los que creo que no ha trascendido y todos ellos injustos.
El primer punto desfavorable es la nacionalidad de la producción, Británica. Esto se traduce a un presupuesto ajustado sin posibilidad a grandes efectos especiales y poca o nula publicidad del film.
El segundo es quizá el que más le pesa a la película y es que es un largometraje pensado para Televisión y no para cine, recua que hoy no pasaría con un producto para Netflix o HBO, la calidad no debe de estar reñido con el formato y estos son sus únicos puntos débiles.

Si empezamos por comentar que la adaptación guionizada de la novela corre a cargo de Richard Matheson es empezar a poner las cartas sobre la mesa, el aclamado guionista es el autor de novelas que son verdaderas obras maestras como "El hombre Menguante" o de "Soy Leyenda" este grandisimo escritor crea un guión a la altura de las mejoras obras del cine, dando profundidad y segundas lecturas a todos los personajes del film y adaptando la novela de Stoker con una maestría impropia del género de terror.

Dan Curtis es el director del film, un apasionado del género del terror que realizó casi toda su carrera en este apartado, es un estilista puro, su puesta en escena es impecable creando composiciones complejas a la altura de muy pocos directores de cine y con un especial gusto por el plano holandés en el que este film tiene quizá uno de sus mejores exponentes y que se debería de estudiar en las escuelas de cine.

Para su personaje principal el del Conde Drácula, nos encontramos al maravilloso Jack Palance, un secundario injustamente tratado hoy en día. Jack Palance es mucho más que el malo de las pelis del Oeste, es un actor con tres nominaciones al Oscar y ganador del Oscar por Cowboys de Ciudad.
Jack Palance que su nombre real es Vladimir Ivanovich Palahnuuk, Estadounidense de padres ucranianos, pasó por varios oficios en su vida, desde boxeador profesional hasta soldado en la Segunda Guerra Mundial antes de ser actor. Fue quizá su aspecto de tipo duro lo que le encasilló en el papel de villano, pero su calidad interpretativa solía estar muy por encima de la estrella principal lo que le hacía ser más temido en los set de rodajes que en la pantalla por los actores que se sabían inferiores a él.
En esta película lo da todo, crea un Conde perfecto, con una complejidad de sentimientos que ninguno de los actores que se enfundaron este traje supieron dar, muy por encima de Lee, de Lugosi o de Gary Oldman.

¿De que trata el film? básicamente de trasladar la novela de Stoker a cine, en este caso a la pequeña pantalla, sin crear más historia que la que narra el libro y es por eso por lo que está película merece mejor trato por los espectadores de hoy que muchos ni la conocerán. Es romantica, triste, trepidante. No se puede pedir más a una película de terror, sus actores están genial y hablar de la dirección y guión es un alarde que pocas veces o ninguna a tenido este género.
Mi puntuación es de un 9, no consigue el 10 por que el presupuesto no dió para mejores efectos especiales, pero aún así aguanta el tipo 45 años despues de ser rodada.
Si os gusta el cine de vampiros esta película no puede pasar sin ser vista, no os arrepentiréis.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Comancheria Un Western con carga de profundidad


Comanchería no es la típica revisión del western que muchas veces nos encontramos en la pantalla, es un film lleno de cargas de profundidad bien detonadas por la mano de su director David Mackenzie que crea en esta obra su mejor film hasta el momento.
El Director de origen escocés crea una trama de ladrones de bancos y de los Ragers que lo persiguen pero creando un universo de personajes secundarios que dan estructura a toda la trama.
Nos encontramos en el corazón de los EE.UU. a los ciudadanos que han perdido la guerra, pero no contra un enemigo invasor si no contra un ejercito de especuladores inmobiliarios que han herido de muerte el American Dream, los mismos ciudadanos que se creyeron los reyes del mundo ahora son mendigos en su propio país y esto nos lo muestra el director con dialogos en los personajes secundarios que rara vez vemos en un film.

Pero un par de hermanos se revelan ante ese enemigo especulador y deciden robar al banco que les quiere echar de sus tierras. Los dos hermanos magníficamente interpretados por el ex Trekie Chris Pine y por Ben Foster en lo que hasta la fecha son sus mejores papeles, dan credibilidad a toda la historia.
Como contrapunto tenemos al siempre magnifico y leyenda de la interpretación el camaleónico Jeff Bridges, que presta su talento a un Ranger en su última cacería antes de que le jubilen y de su compañero Gil Birminghan un Rager mestizo que tiene que soportar los chiste racistas de su compañero Bridges durante gran parte del metraje.

La película no va de buenos ni malos ya que todos tienen su parte de luces y de sombras y al final todos son un grupo de perdedores con las horas contadas que se aferran al futuro sin darse cuenta que quizá no tengan ni presente y que solo consiguen dar un paso más por eso que los expertos llaman ley de la supervivencia.

La película nominada a 4 oscar de la academia es perfecta, su ritmo su trama y sus interpretaciones están pensadas para crear el particular mundo que Mackenzie nos narra en Comanchería y por eso no podemos por menos que otorgar al film un 10.
Una muy buena opción para disfrutar de un film que entretiene y te deja pensando, quizá la máxima aspiración de cualquier cineasta

sábado, 9 de noviembre de 2019

En el calor de la noche, cine negro y mucho más


Hay películas que transcienden el genero al que pertenecen y el CALOR DE LA NOCHE es una de ellas, apretaros los cinturones y viajemos al sur de los EE.UU. a finales de la época de los sesenta.
Al calor de la noche es una película de cine negro rodada en 1967 por Norman Jewison un director consagrado de la industria que años después rodaría la maravillosa y comprometida Huracán Carter.
Para el film Jewison contrata a un reparto de lujo encabezado por el gran actor afroamericano Sidnei Poitier y al siempre eficaz Rod Steiger, papel que le merecería un Oscar de la academia.
La trama comienza con el descubrimiento de un cadáver, ni más ni menos que el del mecenas de un pequeño pueblo de Mississippi, el Sheriff interpretado por Rod Steiger sabe que se va a complicar debido a la influencia del fallecido en la comunidad.
Por azares del destino resulta que es detenido como sospechoso Virgil Tibbs un reputado inspector de homicidios de Filadelfia.
La película narra dos conflictos, la necesidad de encontrar a un culpable cuando la víctima es un hombre de gran notoriedad y la del conflicto racial que sufrían los negros en la época de los 60 en los estados del sur.
La película es una obra trepidante, que no dará ni un respiro y con duelos verbales entre Poitier y Steger que demuestran las dos maneras de ver aquel mundo segregado.
Cabe mencionar que el film tuvo dos continuaciones pero ninguna está a la altura de esta primera película de la saga.
Para nosotros un 8 bien merecido merecido, apagar el aire acondicionado y disfrutar de El Calor de la Noche